lunes, 17 de mayo de 2021

El mito de los 200 años de la República derechista

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 17-05-2021

 

Los agentes propagandísticos de la ultraizquierda peruana dicen que la “derecha” ha gobernado 200 años en el Perú, pero aquí demuestran la ignorancia sobre historia republicana además se aprovechan que el promedio de peruanos no lea ni un libro por año para decir tremenda barbaridad y mentira. Antes de explicar el tema central haré recordar que muchos gobernadores regionales provenientes de la izquierda socialista están presos y/o tienen sentencias de corrupción por la Corte Suprema. Los casos más clamorosos son de Vladimir Cerrón, jefe de la franquicia castrochavista Perú Libre, que tiene sentencia condenatoria por corrupción, César Álvarez (ex gobernador de Ancash), Gerardo Viñas (ex gobernador de Tumbes), Gregorio Santos (ex gobernador de Cajamarca) y  Jorge Acurio (ex gobernador de Cusco) están presos por corruptos, pero estos hampones -valga la redundancia- son políticos de izquierda socialista lo que demuestra que la “derecha” no ha gobernado hegemónicamente el Perú desde 1821.

No pretendo dar una cátedra de historia republicana, pero demostraré con datos históricos que mayormente la “derecha” no ha gobernado los 200 años de República. Lo que sí diré que los conceptos de izquierda o derecha lo debemos ubicar en su espacio tiempo histórico y recordar que estos espectros políticos surgen con la Revolución Francesa. Lo digo porque algunos tontos creen que la “derecha” surgió con Fujimori padre en su decenio autoritario (1990-2000).

El período llamado Primer Militarismo (1821-1879), por el historiador Jorge Basadre, surgió con los generales (Gamarra, Orbegoso, Castilla, San Román y Pezet) que pelearon en el bando independentista contra el ejército español en la Batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824). Indudablemente, el ejército español como el Virrey José De la Serna representaban a la derecha, en su espacio tiempo histórico, mientras los militares y políticos independentistas representaron a la izquierda porque se alzaron en armas contra la corona española que algunos juraron lealtad como José de San Martín, quién peleó en España contra las tropas de Napoleón, o los propios presidentes peruanos Agustín Gamarra y Ramón Castilla. Además, todos estos gobiernos hasta la Guerra contra Chile fueron gobiernos autoritarios y proteccionista en el comercio y regulador de la economía es decir aplicaron políticas clásicas de izquierda.

El Primer Militarismo acabó con la Guerra contra Chile (1879-1883) que fue un terrible período para la historia republicana que todavía sigue abierta, pero ese tema lo dejo aquí. Luego viene el Segundo Militarismo (1883-1895) que fue un período convulso políticamente y liderado por los militares que pelearon en la Guerra contra Chile, principalmente Cáceres, pero las políticas proteccionistas y reguladoras siguieron en esos doce años es decir se seguía haciendo políticas comunes de izquierda.

El Segundo Militarismo es sucedido por la República Oligárquica (1895-1919) donde los Presidentes eran grandes hacendados y de origen aristocrático sumado a que se inició una apertura comercial y dependiente hacia Inglaterra que era la primera potencia mundial hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Propiamente dicho, en este período, es el primer de gobiernos de derecha en la historia republicana.

La República Oligárquica acaba con la dictadura de Leguía o más conocido como el Oncenio (1919-1930). Si bien es cierto que Leguía fue Presidente en la República Oligárquica, pero -en la dialéctica histórica- Leguía insurgió contra su viejo partido, el Civil, y la Oligarquía peruana. Por estas razones, Leguía fue un dictador tirado hacia la izquierda por ser antisistema en el frustrado proceso electoral de 1919 y por su actitud paternalista con los indígenas. Tras la caída de la dictadura, vino una Junta de Gobierno presidido por David Samanez que convocó a un proceso electoral (organizado por el JNE) muy cuestionado porque se anularon los votos del APRA que ganaron en Cajamarca y Callao. Este fraudulento proceso electoral llevó a la presidencia al militar Sánchez Cerro que era dirigente del fascista Unión Revolucionaria aquí podemos decir que la ultraderecha tomó el poder, iniciando un terrible período de asesinatos y persecución contra el primer partidos de masas que fue el APRA. Parafraseando al gran intelectual y primer vicepresidente Luis Alberto Sánchez: “Las dictaduras militares reprimían al APRA, pero convivían con el comunismo.” Era cierto porque Sánchez Cerro defenestró a los 28 diputados apristas, pero los 4 diputados socialistas no los tocó ni con el pétalo de la rosa. Tras el asesinato de Sánchez Cerro, el Congresista sanchezcerrista designó como sucesor al general Benavides que continuó con la dictadura militar, pero él no era figura del partido fascista Unión Revolucionaria lo que nos lleva a afirmar que desde 1931 hasta 1939 hubo dos dictaduras militares de tendencia derechista. Benavides fue sucedido por Manuel Prado que estableció una dictablanda (1939-1945) porque era una aparente democracia, pero con saña perseguía al aprismo, pero no al comunismo que tuvieron 4 diputados. Es conocido la anécdota que tras visitar Washington D.C. en una gira oficial donde Prado habló con Roosevelt, la prensa le dijo a Prado: “Usted es un dictador”, pero él hábilmente dijo: “No soy dictador porque tengo 4 diputados comunistas que no los tiene los Estados Unidos.” Lo también cierto es que los comunistas lo llamaban el Stalin peruano porque Prado permitió la creación de una infinidad de sindicatos comunistas. El objetivo era claro era quitarle el espacio electoral al APRA que seguía perseguida desde diciembre de 1931. En materia económica, el primer gobierno de Prado era proteccionista respecto al comercio es decir su alianza explicita con los comunistas más su política económica demuestran que Prado, pudo ser un político de derechas, pero terminó siendo comparsa de la izquierda socialista peruana. Luego del primer gobierno Prado, vino el corto gobierno de José Luis Bustamante y Rivero (1945-1948) que los dos primeros años fue un gobierno digamos de centro izquierda porque él fue electo gracias a los votos del APRA, pero su último año se alía con la derecha oligárquica contra el APRA en el Senado para boicotear las sesiones parlamentarias. Lo cierto es que Bustamante, por conveniencia política, paso de un espectro político al otro luego vino el golpe de Estado y la posterior dictadura militar de Odría, conocida como Ochenio, (1948-1956). La dictadura de Odría si fue un régimen de derecha, desde cualquier ángulo que se le analice, porque su política económica fue abierta a los mercados exteriores y por su persecución feroz contra el aprismo y comunismo. La dictadura de Odría acaba con el proceso electoral de 1956 que encumbró, por segunda vez a la presidencia, a Manuel Prado (1956-1962) que, por la Convivencia con el APRA, realizó un gobierno de centro izquierda con interesantes tintes sociales como el reparto de un desayuno alimenticio a todos los estudiantes de primaria y secundaria de los colegios públicos. El gobierno de Prado fue derrocado por un golpe de Estado que estableció una Junta Militar (1962-1963) de orientación centro izquierdista por esa idea de la “planificación estatal” creando el Sistema Nacional de Planificación. La Junta Militar convocó a elecciones donde las ganó Fernando Belaunde, gracias a los votos de los comunistas y de la pequeña Democracia Cristiana, que fueron la diferencia de 4% que le sacaron al APRA de Haya de la Torre. Lo cierto es que, a pesar de su origen aristocrático, Belaúnde realizó un gobierno con socialistas y de centro izquierda. En el artículo titulado Acción Popular Socialista, publicado en este medio de comunicación. con fecha 22 de marzo del 2021, https://elmontonero.pe/columnas/accion-popular-socialista  expuse a detalle que el primer gobierno de Acción Popular estaba copado de socialistas por eso existía una facción llamada los termocéfalos y liderada por Edgardo Seoane Corrales, primer vicepresidente de Belaúnde.

Como todos sabemos, Belaúnde fue derrocado el 3 de octubre de 1968 por las Fuerzas Armadas que establecieron una dictadura militar (1968-1980) de orientación socialista al grado que fuimos dependientes militarmente de la dictadura más genocida que fue la Unión Soviética. Los tontos que repiten como loros que la “derecha gobernó 200 años” se olvidan de su referente, el general Velasco que fue un militar socialista y muy amigo del dictador comunista cubano Fidel Castro además es válido recordar que el otro dictador Morales Bermúdez en nada cambio el modelo económico autárquico instaurado por Velasco. ¡Fueron 12 años de una dictadura militar socialista!

Con el fin de la dictadura militar, retornó la democracia. Fernando Belaúnde (1980-1985), el presidente derrocado, vuelve al poder y no modifica el sistema económico autárquico ni inicia ningún proceso de privatización de las miles de empresas estatales de la dictadura militar es decir el segundo gobierno de Belaúnde fue un gobierno de centro izquierda a pesar de que él era de origen aristocrático. Belaúnde fue sucedido por Alan García (1985-1990) que no hizo ninguna reforma económica de lo heredado del velascato. Indudablemente fue un error de enfoque como él mismo lo escribió en su libro La Revolución Constructiva del aprismo, publicado en el año 2008. Lo cierto es que el primer gobierno de García fue tirado hacia la izquierda por su política económica heterodoxa. Luego vino, el gobierno de Fujimori, con su largo decenio autoritario (1990-2000) que fue un gobierno de derecha popular por la privatización de empresas, el cambio de modelo económico y su apertura, algo tibia, con el comercio extranjero. Tras la caída del fujimorato, le sucedió el gobierno interino de Valentín Paniagua (2000-2001) que fue un gobierno de centro izquierda porque muchos caviares gobernaron con él. Lo mismo continuó con el gobierno de Toledo (2001-2006) donde muchos caviares y socialistas gobernaron con él. Lo cierto es que su gobierno fue de apertura económica – comercial, pero ese es el error del centro derecha creer que solo se debe dedicar a la economía mientras se deja lo demás a la izquierda, sobre todo la educación y cultura, para que ellos crean sus relatos políticos. En conclusión, el gobierno de Toledo fue de centro izquierda.

Toledo fue sucedido por Alan García que hizo un impecable segundo gobierno (2006-2011), por ejemplo, en la crisis económica del año 2008 el Perú fue uno de los tres países que creció económicamente. Lo concreto es que Alan García hizo un gobierno de centro izquierda porque apoyó el comercio internacional, como las inversiones extranjeras, pero dinamizó la economía con miles de obras que algún día la historia, sin tantas pasiones, le dará el lugar que merece.

Luego del segundo gobierno de García, el Perú entró (lamentablemente lo sigue) porque fue sucedido por un castrochavista como Ollanta Humala (2011-2016), que resultó ser un pusilánime manejado por la esposa, luego le sucedió Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), que renunció a la Presidencia por el escándalo Odebrecht, luego le sucedió Martín Vizcarra (2018-2020), vacado por corrupción, y tras una semana violenta y exacerbada por los poderes fácticos, Manuel Merino renunció a la Presidencia para ser reemplazado por el actual mandatario Sagasti. Salvo los breves 6 días de Merino, desde Humala hasta Sagasti gobiernan comunistas y caviares. Algún crédulo dirá “PPK y Vizcarra son de derecha”, pero no lo son porque han funcionales al socialismo además ser de derecha no es solo “respetar” el actual modelo económico porque desde Humala se está implementado la ideología de género y el mal llamado lenguaje inclusivo “todos y todas” cuando la Real Academia Española (RAE) bien claro dice que el plural siempre va en masculino por más que en ese grupo haya una significativa cantidad de mujeres. Lo cierto es que, en estos diez años, los comunistas y caviares tienen altos puestos en el Estado, un buen ejemplo es su dominio en el Ministerio de Educación y Cultura donde toda voz que no sea socialista, definitivamente no entra.

En conclusión, al amable lector le digo que en 200 años de República la “derecha” no ha gobernado mayoritariamente porque algunos gobiernos supuestamente derechistas han sido funcionales y/o son aliados de la izquierda socialista como la primera administración de Manuel Prado el llamado Stalin peruano o los dos gobiernos de Belaúnde tirado hacia el centro izquierda o los últimos diez años de gobierno en el Perú. En base a lo escrito, la derecha propiamente dicha -con sus matices- ha gobernado con la República Oligárquica (24 años), las dictaduras militares de Sánchez Cerro, Benavides y Odría (juntas suman 16 años) y el decenio autoritario de Fujimori (10 años). En simple aritmética queda demostrado que la “derecha” ha gobernado 50 años de 200 de República lo que es totalmente distinto que gobernantes supuestamente de “derecha” han gobernado en comparsa con los comunistas y la izquierda caviar peruana. Para mí, los funcionales al socialismo jamás serán de derecha a pesar de hablar 3 idiomas y/o de tener origen aristocrático.

P.D.: No me cansaré en repetir que un millón de venezolanos residentes en nuestro país son la prueba palpable del fracaso de 22 años de la dictadura de la ultraizquierda chavista en Venezuela. Si algún peruano piensa votar por el agente de la dictadura cubana o votar viciado que les pregunte a estos jóvenes venezolanos qué es vivir en un infierno socialista creado por los dictadores Chávez y Maduro.

¡Dios bendiga al Perú y nos libre del castrochavismo hoy y siempre!

 

lunes, 10 de mayo de 2021

La derrota del castrochavismo en Madrid

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 10-05-2021


El martes 4 de mayo se realizó la tan esperada lid electoral para la Comunidad de Madrid donde los dos partidos del centro derecha: El Partido Popular y VOX suman 78 escaños, superando los 69 escaños que era el mínimo para formar gobierno. Los 3 partidos de la izquierda han perdido estrepitosamente: El histórico PSOE, Más Madrid (escisión de Podemos) y Podemos. Siendo el último mencionado el mayor derrotado ya que su jefe, el castrochavista Pablo Iglesias solo obtuvo 10 escaños y no pudo tener más votos que Más Madrid fundado por su exdiscípulo y socio político Iñigo Errejón, pero los también derrotados son los tibios centristas de Ciudadanos que de obtener 26 escaños, en la lid electoral del año 2019, ahora no obtienen ningún representante porque no pasaron la valla electoral del 5%. Indudablemente, la mayoría de los electores constitucionalistas de Madrid hicieron que su comunidad autónoma sea la tumba del social comunismo. ¡Pedro Sánchez y Pablo Iglesias son los grandes derrotados de la noche del 4 de mayo! Sánchez debe saber y reconocer esta realidad que le debe implicar convocar elecciones generales en noviembre del presente año.

Los resultados que todos conocemos son los siguientes:

El Partido Popular con el 44,73% de los votos obtuvo 65 escaños.

Más Madrid con el 16,97% de los votos obtuvo 24 diputados.

PSOE con el 16,85% de los votos obtuvo 24 diputados.

VOX con el 9,13% de los votos obtuvo 13 escaños.

Podemos con el 7,21% de los votos obtuvo 10 escaños.

Ciudadanos con el 3,57% de los votos, no obtuvo ningún escaño.

Me voy a detener, en este párrafo, sobre un siniestro personaje de nombre Pablo Iglesias, agente de la dictadura castrochavista del genocida y usurpador Maduro, que es el gran perdedor de esta lid electoral. Una pregunta valedera es: ¿Por qué dejó la vicepresidencia por esta aventura electoral? Porque al ser un polemista de profesión, pensó que revertiría las tendencias favorables hacia Isabel Díaz Ayuso, la candidata reelecta del Partido Popular sumado a que su frontalidad haría que VOX saque menos votos que él y que su candidatura logre más votos que el de Más Madrid. Es decir, Iglesias, con demasiada soberbia, pretendió ser el líder del espectro más hacia la izquierda que el PSOE, pero todo le salió al revés y felizmente, para la inmensa mayoría de españoles, este señor se jubila de la política activa aunque no hay que ser crédulos que él no seguirá operando tras bambalinas porque él sabe que perdió una batalla, pero no la guerra que es derrocar a la monarquía y a la Constitución de 1978 para instaurar una república sovietizada en España como lo fue la Segunda República Española (1931-1939). Indudablemente, Madrid es la tumba electoral del social comunismo o del Frente Popular, versión siglo XXI.

Deseo concluir este artículo con una reflexión: Madrid, como capital de España, demostró que no podía ser comparsa ni aceptar el pésimo manejo del gobierno Sánchez – Iglesias en la administración de la crisis sanitaria por el COVID 19. Lo mismo debería ser Lima y las metrópolis de la costa norte (Trujillo, Chiclayo, Piura y Tumbes) en la segunda vuelta electoral peruana del 6 de junio porque la derrota del social comunismo o de la ultraizquierda peruana está que en estas plazas electorales más Lima Provincias e Ica se imponga el constitucionalismo, no la candidatura del castrochavista Castillo.

No me cansaré en repetir esta enorme verdad que es la siguiente: La presencia de un millón de venezolanos en el Perú es la demostración del enorme fiasco del socialismo del siglo XXI o de la ultraizquierda chavista cuando tiene el poder por 22 años. En el Perú, hay jóvenes venezolanos, que siendo profesionales, se dedican a trabajos como el de limpieza, el de vender arepas o café en la calle, ser mozos hasta, con el respeto que me merecen mis lectoras, algunas venezolanas terminan siendo damas de compañías, lo cual lo lamento profundamente, pero si no desean ese infierno para el Perú, no voten por el castrochavista Castillo y demos un voto por la señora Fujimori que no es perfecta (la verdad nadie lo es), pero que representa la continuidad de un modelo económico que ha generado riqueza y movilidad social a la clase baja y media peruana sumado a que Castillo nos llevaría inexorablemente a la senda del hambre, miseria, muerte y totalitarismo que siempre el socialismo acaba desde la toma del poder bolchevique en Rusia en 1917.

¡Viva el Perú! ¡Viva la libertad!

P.D.: Mis apreciados alumnos de Ciencia Política de la UNFV me piden mi posición sobre el vandalismo en Colombia. Indudablemente, es una brutal arremetida del castrochavismo y de los terroristas de las FARC que no le perdonan al presidente Duque su actitud frontal contra el genocida y narco dictador Maduro. El castrochavismo atacó Chile, que, por la tibieza de Piñera, ahora tendrán una Asamblea Constituyente, que de seguro será ganada por las izquierdas, en esta semana van por Colombia y si el 6 de junio pierden la segunda vuelta en el Perú, harán mucha violencia como rabieta.

 

 

martes, 4 de mayo de 2021

¿Cómo Venezuela cayó en la dictadura de la ultraizquierda?

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 3-05-2021 

 

Para que la ultraizquierda tome el poder en Venezuela fue un proceso que demoró décadas. Sería tonto pensar que Chávez apareció políticamente, ganó la elección de diciembre de 1998 y listo, ellos tomaron el poder.

¿Por qué fue un proceso de décadas?

Es importante explicar que, a diferencia de nuestras naciones, Venezuela fue un ejemplo de democracia en la América del Sur donde regentaban crueles dictaduras militares. La democracia venezolana se recuperó en 1958 donde un golpe de Estado cívico-militar derrocó al dictador Marcos Pérez Jiménez. En diciembre de 1958, ganó la elección presidencial Don Rómulo Betancourt (líder fundador de Acción Democrática) con el 49% de los votos válidos para el período constitucional (1959-1964), pero hay un suceso político que cambió el rumbo de las Américas: La toma del poder realizada por Fidel Castro el 01 de enero de 1959 en Cuba.

No dudo que Castro generó esperanza a algunos jóvenes que pensaron que ese era el camino correcto, pero 62 años después demostraron el enorme fiasco de la dictadura socialista que genera hambre, miseria, muerte y totalitarismo. Lo cierto es que el dictador Castro necesitaba una cabeza de playa en la América del Sur y éso debía ser Venezuela por su posición estratégica y por la enorme riqueza del petróleo, paradojas del socialismo es que un país rico en petróleo ahora tenga una pobreza del 92%. ¡Hecho en socialismo e innegable hasta para el más adulador del dictador Maduro!

Volviendo con la Venezuela de febrero de 1959, el recién juramentado Presidente Constitucional Rómulo Betancourt soporta estoicamente intentos de golpe de Estado perpetrados por ultraizquierdistas con el financiamiento del dictador Castro por lo cual el 11 de noviembre de 1961 rompe relaciones diplomáticas con Cuba por ser un país regentado por una dictadura socialista, recordar que para ese momento el dictador Castro se entregó a los brazos de la dictadura soviética. A pesar de esta decisión, el Partido Comunista de Venezuela (PCV) organizó la guerrilla conocida como Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) que contó con la logística de la dictadura de Castro. Las FALN inició una guerra de guerrillas contra la joven democracia venezolana. Ante tal amenaza, el 18 de febrero de 1963, el entonces ministro de Interior, el joven Carlos Andrés Pérez asume la Presidencia interina de Venezuela, debido a que el Presidente Betancourt estaba en Washington, y debeló con mano constitucional y fuerte la intentona golpista del castro comunismo. Era lógico que la democracia venezolana sofocara cualquier intentona venida de la dictadura de Castro.

La enérgica mano dura del entonces Ministro Pérez hizo que la ultraizquierda venezolana construya la leyenda negra que Carlos Andrés era un “asesino represor.” Esas son las leyendas negras que se debe combatir porque las nuevas generaciones, que no les gusta leer libros, se la cree fácilmente.

Luego del gobierno de Betancourt, le sucedió su compañero de partido, Raúl Leoni para el quinquenio constitucional (1964-1969), pero la amenaza del castro comunismo siguió vigente porque el dictador Castro, el 10 de mayo de 1967, mandó a 4 comunistas cubanos y 8 comunistas venezolanos que iniciarán un levantamiento contra la joven democracia venezolana. Estas doce personas desembarcaron en la playa Machurucuto, pero el gobierno constitucional debeló esta intentona golpista. Luego del gobierno de Leoni, le sucedió el socialcristiano Rafael Caldera, entonces líder del COPEI, para el período constitucional (1969-1974). De esa manera, sen estableció un bipartidismo adeco copeyano que fue el soporte de la democracia venezolana por 40 años hasta la llegada al poder de la ultraizquierda de manos del finado dictador Chávez.

A Caldera, le sucedió el adeco Carlos Andrés Pérez, ex ministro del Interior de Betancourt. El primer gobierno de Pérez (1974-1979) fue la etapa de mayor bonanza económica de Venezuela al grado que se le llamaba Venezuela Saudita y la clase media venezolana veraneaba en Miami y compraba dos televisores porque estaba “barato”.

¿Quién se hubiera imaginado que Venezuela, en el siglo XXI, tendría una pobreza del 92%? Pero ese infierno es por absoluta culpa de la ultraizquierda venezolana llamada chavismo.

Volviendo con el primer gobierno de Pérez, los comunistas venezolanos usaron el caso del barco Sierra Nevada como un acto de corrupción del gobierno adeco. Hay que detenernos en este punto porque, desde los 60´s, la ultraizquierda presentaba a Pérez como un sanguinario, por sofocar las guerrillas financiadas por el dictador Castro, ahora lo presentaban como corrupto. Lo cierto es que Pérez no estuvo metido en ninguna corruptela al grado que el Senado lo exculpó de cualquier responsabilidad política y no solo con votos adecos sino de algunos senadores de MAS como José Vicente Rangel que luego sería vicepresidente del dictador Chávez.

Pérez fue sucedido por el copeyano Luis Herrera Campíns (1979-1984) que afrontó una grave crisis económica que originó deslegitimidad del partido socialcristiano COPEI, pero aún quedaba Acción Democrática como un partido fuerte de la clase media por eso fueron el Partido del Pueblo por décadas. El copeyano Herrera fue sucedido por el adeco Jaime Lusinchi (1984-1989) gracias a que Acción Democrática aún era un partido hegemónico y se tenía el recuerdo de los buenos gobiernos de Betancourt, Leoni y Pérez, pero lamentablemente la crisis por el pago de la deuda externa se recrudeció más los mentados casos de corrupción aumentados por la prensa que malvadamente los relacionó con Lusinchi.

Ante una situación delicada aún los dos partidos políticos principales (Acción Democrática y COPEI) mantenían respaldo electoral importante. Para el proceso electoral de diciembre de 1988, volvió a postular Carlos Andrés Pérez que ganó el 52% de los votos, así fue el primer venezolano en ser elegido dos veces Presidente de Venezuela. El segundo lugar fue Eduardo Fernández del COPEI que obtuvo 40%. Es decir, el bipartidismo adeco copeyano llegó al 92%, 4 años antes de la primera intentona golpista de Hugo Chávez. Lo cierto es que Pérez ganó por el recuerdo de la bonanza económica por su primer gobierno, pero el precio de petróleo estaba bajo para febrero de 1989, no era el precio de febrero de 1975.

Un error de Pérez fue ser amigo del dictador Castro e invitarlo a su juramentación porque es altamente probable que los agentes de inteligencia del G2 se hayan infiltrado en la población ya que a fines de febrero de 1989 sucedió el Caracazo que parece que detrás estuvo la inteligencia cubana (formada por la KGB soviética) porque de edificios se disparaba contra el ejército venezolano. Imposible que la población civil tenga armas para combatir a un ejército profesional, Es válido recordar que las valijas diplomáticas son inviolables por el derecho internacional público y el dictador Castro, para la toma de poder de Pérez, llegó con bastante “personal de seguridad.” Lo también cierto es que el Caracazo fue un punto de inflexión en el segundo gobierno de Pérez sumado a un evento que casi nadie se dio cuenta: La infiltración socialista en las Fuerzas Armadas a través del cantinflesco Hugo Chávez que adoctrinó a sus compañeros de armas.

No olvidar que el entonces joven militar Chávez fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR) – 200, en el año 1983 en la conmemoración del natalicio número 200 del dictador Simón Bolívar.  Y les diré otro dato histórico olvidado: Chávez fue formado por José Esteban Ruiz Guevara (1928-2006), guerrillero bajo las órdenes del comunista Douglas Bravo (1932, aún vive este miserable), agente político del dictador Castro. El plan era muy terrible y largo. Era infiltrar a socialistas en el Ejército, para esperar una grave crisis económica y dar un golpe de Estado para tomar el poder y destruir el poderío electoral de Acción Democrática y del COPEI por ser los partidos que sostenían a la democracia venezolana.  Lamentablemente, los agentes del dictador Castro lograron el objetivo a través del dictador Chávez.

Por primera vez, escribo estos datos históricos porque algunos creen que la ultraizquierda no es organizada y que son un grupo de pocos radicales de extrema izquierda. ¡Por favor, aquí hubo y hay dinero de la dictadura comunista de los Castro!

Al parecer, el copeyano Herrera y los adecos Lusinchi y Pérez no se dieron cuenta de la infiltración socialista en el ejército cubano, pero estos golpistas rojos se rebelaron en febrero (comandada por Hugo Chávez) y noviembre (comandada por Diosdado Cabello) de 1992. Estas dos viles intentonas golpistas se pretendió matar al Presidente Pérez y a su familia como llevar al poder (Junta de Gobierno decían) al longevo expresidente Caldera que siempre fue funcional con la ultraizquierda porque (otro dato histórico) él -en su primer gobierno-estableció relaciones diplomáticas con las dictaduras socialista soviética, la China de Mao y la Cuba de Castro.

Lo cierto es que las dos intentonas golpistas mellaron mucho la imagen política de Pérez sumado al inefable discurso de Caldera, en el Senado, donde dijo que el pueblo no podía dar la vida por una democracia que no le daba de comer (¡qué falsedad mayúscula!) sumado a la inefable campaña mediática de RCTV (cerrada por el dictador Chávez) y el diario Nacional, hoy asediado judicialmente por el dictador Maduro. ¡Vean como estos dos poderosos medios de comunicación venezolanos cometieron harakiri al aupar a Chávez! Si toda esta ofensiva mediática – política les parece poco, no hay que olvidar que los llamados “intelectuales o notables” pedían a gritos la renuncia del Presidente Pérez. Éstos estaban comandados por un frustrado político como Arturo Uslar Prieti que, desde 1959, fue un confeso anti – adeco. ¡Era su venganza personal contra Acción Democrática!

Lo cierto es que Carlos Andrés Pérez resistió el Caracazo y dos intentonas golpistas de la ultraizquierda hasta el terrible cargamontón mediático, pero no una vil acusación de peculado que terminó en su destitución como Presidente el 21 de mayo de 1993, a solo 9 meses que dejará el poder. Lo también cierto es que, en el proceso judicial, se demostró que la transferencia de dinero no fue a una cuenta bancaria de Pérez sino para la protección de la entonces Presidente Constitucional de Nicaragua Violeta Chamorro que estaba siendo acosado por los socialistas sandinistas. En base a la normativa jurídica venezolana esa partida era secreta por corresponder al Ministerio de Defensa y jamás debió ser revelada por el Fiscal General ni servir de pretexto para destituir a un Presidente elegido mayoritariamente en dos ocasiones.

Lo irónico de la vida es que el golpista Chávez estuvo preso como su pretendida víctima que fue Carlos Andrés Pérez que, lamentablemente, perdió el respaldo de su partido como de la mayoría de los electores.

Toda esta terrible crisis política llevó al poder, tras las elecciones generales de febrero de 1993, al longevo Rafael Caldera que no volvió postular por COPEI sino formó otro partido llamado Convergencia en alianza con comunistas y socialistas como el MAS. Caldera, viejo enemigo de Carlos Andrés Pérez, cumplió su venganza política.

Caldera, como tonto útil de la ultraizquierda, dio amnistía a los golpistas de febrero y noviembre de 1992, entre ellos obviamente, Hugo Chávez mientras que Pérez afrontó dos años y cuatro meses de arresto domiciliario (1996-1998). Con toda esta situación política, por fin se dieron las condiciones para que la ultraizquierda tome el poder. Primero, derrumbaron a los dos muros de contención del comunismo que era Acción Democrática y COPEI. Segundo, destruyeron la figura de estadista de Carlos Andrés Pérez que fue el único que, desde un inicio, por obvia razón, denunció la tentación autoritaria de Chávez que lamentablemente se cumplió y si no fuera por su muerte, el dictador Chávez seguiría sentado en Miraflores y tercero que los medios de comunicación levantaron la figura de un asesino y golpista como Chávez como si se tratará de un apóstol por la paz, hasta lo “moderaron” para que no pasará, como lo que era, un calco y copia del dictador cubano Fidel Castro.

Desgraciadamente, el 6 de diciembre de 1998, la ultraizquierda venezolana ganó la presidencia de manos del golpista Hugo Chávez que con el 56% de votos instauró un régimen dictatorial conocido como el chavismo que lamentablemente genera simpatías en varios países sudamericanos, entre ellos el Perú. Indudablemente, el socialista modelo es quien amaba la Unión Soviética, la Europa del Este -sometida militarmente por Rusia- y la Cuba castrista, pero que no podrían soportar 24 horas sin vivir en libertad como millones vivieron toda su vida en esos países. ¡El Muro de Berlín es una terrible demostración de la perversidad humana venida de la ultraizquierda!

En conclusión, el chavismo llegó al poder, cambio de Constitución por una de corte autoritaria, reeleccionista y socialista, coparon todos los poderes del Estado y dominaron a las Fuerzas Armadas es decir establecieron una dictadura socialista que, desgraciadamente, goza de buena salud ahora bajo el comando del narco dictador Nicolás Maduro que es la excrecencia del finado dictador Chávez. ¡Miles de marchas le han realizado contra Chávez y Maduro, pero ellos siguen en el poder!

Indudablemente, a los socialistas jamás se les saca del poder por la vía electoral, sería iluso (y contra histórico) pensar eso en el caso peruano, además, jamás me cansaré en decirlo, un millón de venezolanos -residentes en el Perú- son la mejor demostración del fiasco del socialismo en Venezuela. El socialismo es sinónimo de hambre, miseria, muerte y totalitarismo sino lo cree, le pago el viaje de ida a Cuba y Venezuela para que viva el real socialismo.

lunes, 26 de abril de 2021

¡No a la ultraizquierda!

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 27-04-2021

 

Las segundas vueltas, en el Perú, son el mejor escenario para demostrar tu vocación constitucionalista o sí eres funcional a la ultraizquierda que, hace 15 años, tuvo como caballo de Troya a Ollanta Humala que logró ser Presidente en el año 2011 o Kuczynski, que siendo un político del centro derecha, tuvo que aliarse con los social comunistas para tener su bendición y “ganarle” -con ayuda de Humala que ordenó que los militares y policías no voten- a Keiko Fujimori. Lo cierto es que, desde julio del 2011, el social comunismo y todas sus variantes han gobernado en el Perú y la peor demostración de su ineficiencia total es que ellos tienen el control del Ministerio de Salud (Zamora y Ugarte).

Lo concreto, ante esta disyuntiva electoral, es que yo no votaré por el ultraizquierdista Castillo por varias razones:

PRIMERO: Castillo está en una franquicia castrochavista cuyo jefe es Vladimir Cerrón, un confeso comunista y admirador del dictador Fidel Castro. Para mí, la dictadura de Castro solo ha generado miseria, muerte, pobreza y totalitarismo en una bella isla como Cuba que, desde enero de 1959, no sabe qué es vivir en libertad y tanto han asesinado y/o torturado que 4 generaciones han crecido y crecen bajo el miedo de “si te rebelas, te matamos a ti y a tu familia.” Esta perversidad jamás lo quisiera para el Perú y si mi vida lo podría evitar, lo daría un millón de veces y con todo gusto. Además, soy un anticomunista confeso y, dentro de mis convicciones, no puedo ni podría votar por una opción política que representa al comunismo, la ideología “redentora” y culpable del asesinato de más de 110 millones de seres humanos desde la llegada a Lenin al poder en Rusia.

SEGUNDO: La ultraizquierda, en Sudamérica, solo representa un reparto de pobreza extrema y eso es la Venezuela chavista que, en 22 años, ha destruido económica, moral y políticamente a la Nación otrora más rica de Sudamérica sumado que un millón de venezolanas, residentes en el Perú, son un millón de razones que demuestran que el socialismo o chavismo o la ultraizquierda fracasan estrepitosamente. Disculpe, amable lector la crudeza, pero el ser humano aprende de experiencias ajenas y si no entienden el fiasco de la ultraizquierda venezolana con un millón de sus ciudadanos aquí entonces son tontos y/o perversos que no pueden entender un infierno llamado chavismo.

TERCERO: Si leemos el Plan de Gobierno de Perú Libre (¡no de la longeva dictadura cubana!) de 77 páginas, primero veremos la cara de Vladimir Cerrón, ex gobernador de Junín y condenado a cuatro años de prisión suspendida por el delito de negociación incompatible en agravio del Estado, pero una pregunta valedera es: ¿Cerrón ha pagado los S/: 850,000.00 de reparación civil? Probablemente, no. Por eso que él agarré el celular y llamé a sus amos en La Habana y Caracas que le giren una valija diplomática como socorro. Dejando el sarcasmo de lado, lo cierto es que sale Cerrón, en portada, como si él fuera el candidato presidencial. ¿Por qué no sale la foto del candidato presidencial o es que Castillo es una marioneta de este médico becado por la longeva dictadura castrista?

Siguiendo con el Plan de Gobierno, en la página 8, se define: “PERÚ LIBRE es una organización de izquierda socialista…” ¿Acaso no hemos aprendido del fiasco socialista en Cuba y Venezuela? ¿Un millón de venezolanos no son la mejor demostración del socialismo? ¿110 millones de asesinados por el socialismo no es suficiente? ¿Los gulags creados por los dictadores Lenin y Stalin no demuestran la perversidad de las dictaduras socialistas? A mí, me aterroriza la izquierda socialista porque es antidemocrática, genocida y totalitaria.

Siguiendo con el plan de gobierno, respecto a la Carta Magna de 1993, en la página 10 dice lo siguiente: “… promueve la competencia de cada uno de sus miembros, relegando a la mayoría en beneficio de unos cuantos que lograron su éxito tras “su” esfuerzo, como expresión de la lucha de clases.”

Indudablemente, el comunista Cerrón no entiende que la competencia es lo más natural de la vida que se demuestra desde antes de la concepción porque de miles de espermatozoides, uno se juntó con el óvulo, que terminó siendo nosotros, luego la competencia se manifiesta siempre desde el colegio, la universidad, el posgrado, la vida laboral. Este señor es cegado por su ideología que no lo deja entender que la competencia, no es ni buena ni mala, porque es natural al ser humano. Luego dice, ¿lucha de clases?. Este comunista sabrá que muchos obreros votan por opciones de derecha como Trump, Bolsonaro y Santiago Abascal. Indudablemente, el sentenciado por corrupción vive en su burbuja chavista y no entiende que los obreros y la clase media no se creen ni se comen los cuentos del socialismo.

Siguiendo con este desfasado plan de gobierno, en la página 19, promueve “Ingreso libre a la universidad peruana.” Con esa medida demagógica estaría matando la sana competencia para que los jóvenes más estudiosos ingresen a nuestras Universidades públicas. ¡Eliminar el examen de admisión es eliminar la calidad académica! Como es comunista es totalitario y por consiguiente desea una sociedad donde “seamos iguales” en base a la mediocridad académica.

Luego, en este plan de desgobierno socialista, perdón de “gobierno”, se nos dice -con una cruda sinceridad-, en la página 30, escribe lo siguiente: “Legados de Lenin y Fidel” cuando los dos fueron crueles dictadores que, para tomar el poder, tuvieron que iniciar una orgía de sangre, incluyendo civiles, mujeres, ancianos y niños. Es decir, nos dicen con sinceridad que sus referentes son dos sanguinarios dictadores que establecieron dictaduras totalitarias: ¡Puro paleo marxismo!

Entre las otras barbaridades que escribe el agente de la dictadura cubana, menciona en la página 37 lo siguiente: “República federal y constitución de Estados federados.” Indudablemente, los comunistas de Perú Libre son apátridas y pretenden volar la Nación peruana en mil pedazos con una “república federal.”

Siempre he considerado que la Nación peruana es una sola porque somos un pueblo mestizo y orinado por el choque de dos civilizaciones como la inca y la española, ni el blanco de mayor alcurnia ni el poblador del pueblo más andino y recóndito podrían decir que son “blancos o indios puros.” Por consiguiente, hablar de una República federal es hablar de una balcanización absurda e innecesaria, al estilo de la propuesta de la ultraizquierda española (Podemos) respecto a la construcción de una república federal.

Finalmente, considero que el Perú es una Nación histórica y milenaria que no merece terminar regentada por una República federal que nos llevaría a un futuro incierto y terrible. Prometo que, pasada la segunda vuelta, haré un artículo sobre la Nación peruana.

Leyendo todo el plan de “gobierno” de Perú Libre representa el más destructor y puro castrochavismo. Votar por Castillo, es votar para que el Perú sea una Cuba o Venezuela dos, votar por la ultraizquierda nos condenaría a los jóvenes ha emigrar a otras naciones como han hecho 5 millones de venezolanos. ¡Perú Libre es el sendero del hambre, miseria, muerte y totalitarismo que no merece el Perú!

Por descarte, votaré por Keiko Fujimori, no porque soy fujimorista sino para impedir que Castillo tomé el poder y nunca más haya elecciones limpias porque los comunistas no dejan el poder por las urnas, ojo para los incrédulos que piensan que, con unas marchas, un empoderado Castillo dejaría el poder. ¡Por favor, Maduro -con miles de marchas- no deja el poder!

Considero que Keiko Fujimori tiene que generar consensos políticos para establecer un futuro gobierno, no de fujimoristas, sino de los peruanos más capaces -en lo profesional- para reconstruir al Perú ante esta terrible pandemia de la gripe china que nos ha dejado peor que tras la Guerra del Pacífico. En conclusión, votaré por Fujimori para impedir que Castillo establezca una dictadura comunista que jamás dejaría el poder el 28 de julio del 2006 por la vía electoral.

Sinceramente, quiero decir que no se puede analizar a todas las dictaduras por igual por una poderosa razón: Algunas dictaduras evitan otras mil veces peor. Por ejemplo, Alberto Fujimori, a pesar del auto golpe de Estado y de una terrible concentración de poder, evito que los terroristas de Sendero Luminoso tomaran el poder porque si éstos hubieran tomado el poder, no me cabe duda de que hubieran establecido una dictadura genocida al estilo del carnicero camboyano Pol Pot.

P.D.: ¿Dónde están los cientos de “médicos” cubanos que trajo el ex ministro de salud, el carnicero de apellido Zamora? Indudablemente, la mayoría de éstos son el G2 cubano (servicio de inteligencia) que realiza un trabajo político a favor de… ¿Adivinen? No están difícil.

 

lunes, 19 de abril de 2021

Reflexiones tras el 11 de abril

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y Catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 19-04-2021

 

En honor a la verdad escribo este artículo cuando los peruanos sabemos los resultados de la elección presidencial al 100% de actas procesadas. En primer lugar, saludo que la participación electoral haya sido del 70,207% a pesar de que vivimos la segunda ola del COVID .19. Creo que esta innegable realidad, que demuestra la responsabilidad electoral de la mayoría de los peruanos, me hace demostrar que el voto debería ser voluntario porque sin con una terrible pandemia la mayoría de los peruanos hemos votado, con el alto riesgo de contagiarnos, por qué no en una realidad normal. ¡Sí al voto voluntario!, pero este tema será para otro artículo.

En este artículo me centraré en los candidatos con mayor votación hasta los del último lugar:

Pedro Castillo obtiene el 19,098% de los votos válidamente emitidos, pero calma que no es el 30,62% o el 31,70% de los votos que obtuvo el castrochavista Ollanta Humala en los procesos electorales de los años 2006 y 2011 respectivamente. Lo cierto es que Castillo le quitó muchos electores a la castrochavista Mendoza. ¿Por qué? Sencillamente, porque los electores de izquierdas -que no son limeños- no los conquistas con la ideología de género ni el saludo bobo de “todos, todas y todes.” Tremendo horror gramatical que solo lo aceptan los caviares en Lima, no por otros electores. Es decir, Huancavelica tiene enormes necesidades como la construcción de hospitales público de alta calidad y para nada les importa la ideología de género ni el saludo de “todos y todas.” Indudablemente, estos caviares conocen la realidad peruana como yo conozco la luna Europa de Júpiter. Lo también cierto es que Casillo, a diferencia de Mendoza, no ha necesitado el uso de redes sociales porque, como lo he dicho varias veces en mi cátedra de marketing político, en el Perú existe una brecha digital y muchos peruanos les importa nada lo que se diga en las redes sociales porque tienen que trabajar y punto final. Para mí, Castillo representa dos realidades terribles: La primera es la mediocridad de del famoso sindicato de docentes de colegios estatales llamado SUTEP, estos señores se resisten a ser evaluados y al perfeccionamiento académico, pero “enseñan” a los niños y adolescentes peruanos el curso de historia. ¡Sinceramente, no dudo la tremenda deformación histórica que harán! Lo segundo que él es el agente del castrochavismo peruano porque el jefe de Perú Libre es el médico Vladimir Cerrón quien estudio medicina en Cuba por una “beca” (mecanismo de compra que hacen las dictaduras comunistas respecto a extranjeros) generosamente dada por la dictadura castrista que en 62 años ha generado hambre, miseria, muerte y totalitarismo. Como escribí en el artículo titulado Reflexiones políticas antes del 11 de abril (publicado el 05 de abril en El Montonero), Castillo es un candidato peligroso de la ultraizquierda porque tiene un cordón umbilical de la longeva dictadura cubana.

Aprovecho estas líneas para acabar con tres viles maniqueísmo. El primero que “Lima es culpable del voto por Castillo.” Más falso que un dólar ruso porque Lima Metropolitana concentra un tercio de los electores peruanos y nuestro voto es tan igual que el de cualquier peruano de otro distrito electoral.

Segundo, “votan por Castillo porque el Estado no hizo nada.” Otra vil falsedad porque desde el segundo gobierno de Alan García los 2/3 de los presupuestos nacional lo administran directamente los gobiernos regionales, que tienen mucho dinero gracias al canon minero. El problema es que tienen pésimos gobernadores regionales que administran mal el presupuesto.

Tercero, “la derecha gobierna 200 años en la República.” Sinceramente, este falacia me da una risa porque quienes hicieron la Independencia eran los criollos que eran la izquierda de aquella época contra los realistas que era la derecha de 1821. Luego aquí ha habido gobiernos de izquierda: Por ejemplo, la primera administración de Manuel Prado (1939-1945) que era llamado el Stalin peruano por los mismos comunistas, la dictadura militar de Velasco (1968-1975) y Morales Bermúdez (1975-1980) eran tan de izquierda que estatizaron todo y lamentablemente ese caduco modelo no lo cambiaron Fernando Belaúnde ni Alan García. En este siglo, Toledo, Humala, Kuczynski, Vizcarra y Sagasti han gobernado con comunistas y caviares. Es decir, la izquierda peruana ha tenido (y tiene) mucho poder en el Ejecutivo y si estos argumentos no les convence le recordaré lo siguiente: Los socialistas Gregorio Santos, en Cajamarca, Gerardo Viñas, en Tumbes, Vladimir Cerrón, en Junín, César Álvarez, en Ancash, Elmer Cáceres, en Arequipa, y Jorge Acurio, en Cuzco, han sido gobernadores regionales y, salvo Cáceres, los demás terminaron presos por corruptos. Viñas y Álvarez ya tienen sentencia firme y están presos pagando sus delitos. ¡No me vengan a decir que la izquierda es honesta o que nunca ha gobernado el Perú! Casi me olvida de la socialista Susana Villarán, ex alcaldesa de Lima, que un programa televisivo admitió “con orgullo” recibir coima de Odebrecht y que lo volvería hacer. ¿Estas personas que decían estos maniqueísmo, en que Universidades han estudiado? ¿En las privadas que no obtuvieron licenciamiento por su mediocridad académica? Una razón más para que todos los peruanos lleven filosofía en secundaria y pregrado. ¡Es necesario que aprendan a razonar! En este punto siempre insistiré.

Keiko Fujimori, la candidata del segundo lugar (13,368%) y única mujer en pasar a tres segundas vueltas presidenciales, representa la añoranza de sus electores respecto al decenio autoritario de Alberto Fujimori. Lo cierto que en esta lid electoral ha ido muy golpeada por sus procesos judiciales y por el ataque despiadado que Vizcarra más los poderes fácticos hicieron contra ella desde mediados del año 2018. Como paréntesis diré que considero que las prisiones preventivas son un exceso porque lo lógico sería que primero te investiguen y luego, con medios probatorios y una sentencia firme, te lleven a prisión a pagar el delito, no al revés. Ojo que esto lo digo para todos los peruanos, no me interesa como se apelliden. Volviendo con el tema, lo cierto es que Fujimori logró pasar a la segunda vuelta a pesar de que el espectro del centro – derecha estaba fraccionado en tres porque a su derecha estaba la candidatura del conservador Rafael López Aliaga mientras a su izquierda del famoso intelectual Hernando De Soto. Indudablemente, el voto de Fujimori es duro y, probablemente, tiene un voto escondido en provincias.  Así como Castillo representa a la ultraizquierda, Fujimori hija representa a una derecha emergente y popular.

A estas alturas, los peruanos sabemos que Castillo y Fujimori se disputarán la segunda vuelta. Mínimo deben suscribir un acuerdo por la salud pública peruana, ya que estamos en el pico más alto de la segunda ola de la gripe china, que sea aplicado y respetado por el ganador en la segunda vuelta sumado a una hoja de ruta donde se comprometan a respetar la institucionalidad democrática y a la actual Carta Magna que ha posibilitado 25 años de riquezas para la clase media y una movilidad social innegable ya que cualquiera puede nacer pobre, pero no está condenado a morir en la pobreza. Indudablemente, se gana en el centro político, no con radicalismos de ninguna parte.

Rafael López Aliaga es el candidato del tercer lugar y que obtuvo un meritorio 11,700% de los votos y digo meritorio porque fue el candidato presidencial que recibió una terrible contra campaña de los poderes fácticos que tenían miedo de perder la “mermelada mediática.” Lo cierto que López Aliaga representa la primera candidatura exitosa de una derecha conservadora y sin tapujos en el Perú, ya que antes ha habido partidos de derecha, pero siempre han tenido el miedo de llamarse conservadores o derechistas, al grado de tener un discurso más centrista para “no caer tan mal.” Además, López Aliaga ha demostrado que existe un electorado que le interesa la defensa de la familia y vida versus la ideología de género. Es valedero mencionar que este candidato fue el más votado por los peruanos en el exterior con un 30% de los votos. Esta innegable realidad superó el maniqueísmo de los electores de la agente castrochavista Mendoza cuando decían: “Los peruanos en el exterior elegirán un voto contra el sistema.” Su socialismo los equivocó totalmente porque la mayoría de los peruanos en el exterior trabajan duramente para llevar un pan digno a sus familias. Además, entre las 3 candidaturas del centro derecha, representan el 58% de los votos de los peruanos en el extranjero. ¡Tremenda cachetada de la realidad para la castrochavista Mendoza! También me parece válido mencionar que López Aliaga obtuvo el segundo lugar en Lima Metropolitana con el 16,794% de los votos solo superado por, menos de diez mil votos, por Hernando De Soto. Y un dato interesante es que en el distrito más poblado del Perú (San Juan de Lurigancho), López Aliaga fue el más votado con el 15% seguido por Fujimori y De Soto. Es decir, el 43% de electores de San Juan de Lurigancho han votado por el centro derecha, realidad impensable hace 30 años porque era un bastión de la extinta Izquierda Unida antes que yo naciera. Finalmente, considero que López Aliaga tiene todo para construir un verdadero partido político conservador peruano, jamás visto porque a diferencia de Colombia, en el Perú -desde la Independencia- nadie ha deseado llevar esa bandera política a pesar de que la mayoría de los peruanos creemos en Cristo como Dios.

El cuarto puesto fue para el famoso economista Hernando De Soto que obtuvo el 11,593% de los votos, mimado por la mayoría de los medios, pero ni así pudo llegar al segundo lugar. Considero que de los tres candidatos del centro derecha, él era el candidato ubicado más hacia el centro por no fijar una posición clara respecto a la ideología de género ni del aborto, aunque sé que él se considera simpatizante del Partido Demócrata de los Estados Unidos. Es decir, si es probable que este intelectual de derechas apoye el combo del marxismo cultural. Lo cierto, a la luz de los resultados electorales y no de las encuestas, el voto por De Soto fue el verdadero voto perdido del centro derecha porque le restó votos a López Aliaga para que pasara a la segunda vuelta, aunque eso es ucronía y hay lo dejo.

El quinto lugar fue para Lescano, candidato de Acción Popular, que obtuvo el 9,101% de los votos. En lo personal, jamás creía que él estuviese en el primer puesto en las encuestas, aunque su demagogia fue terrible. Lo cierto es que, comparando con los dos otros partidos más longevos el APRA y el PPC, Acción Popular -desde la candidatura de Barrenechea en el 2016- mantiene un espacio electoral expectante al grado que los sucesos respecto al breve gobierno de Manuel Merino no le han hecho mella alguna. Prometo que en otro artículo analizaré el por qué la lampa de Acción Popular le va mejor, por el momento, que al APRA y el PPC.

El sexto lugar fue para Mendoza que obtuvo un magro 7,860% que representa una cachetada para toda la izquierda caviar limeña. Además, ella es la gran perdedora de la lid electoral porque hace 5 años obtuvo 18% y quedó en tercer lugar, hoy no tiene ni la mitad de los votos de hace un lustro. Indudablemente, los electores de izquierdas les aburre la monserga de la ideología de género y de esa bobada de “todos y todas.” ¡Aprendan caviares! ¡Pongan primero la realidad que su absurdo marxismo cultural!

El séptimo lugar fue para el empresario César Acuña que obtuvo 6,035%, tocándole los talones a la castrochavista Mendoza y superando, de lejos, a otros dos candidatos de la izquierda caviar como Forsyth y Guzmala, perdón Guzmán.  Acuña, a través de su imperio universitario, le ha permitido ser un actor gravitante de la política peruana en los dos últimos lustros. ¡Redes clientelares!

El octavo lugar es para el arquero mediocre de apellido Forsyth (5,628%) que las encuestadoras, por muchos meses, lo pusieron en el primer lugar. La verdad, por más cruel que suene, su sola candidatura representaba un insulto a todos los peruanos porque este derrotado candidato no tenía mérito profesional para ser Presidente del Perú. Indudablemente, esta candidatura representa otra derrota de la izquierda caviar que ni, con todo su poder, pudo replantear la candidatura del arquero mediocre. ¡De la que nos salvamos con este señor!

El noveno lugar es para el general, en retiro, Urresti que obtuvo 5,613% de los votos. Indudablemente, su estilo patanesco no le trajo mucho rédito electoral. Lo interesante es que, similar a Acuña, Podemos Perú tiene algún espacio electoral a través de la Universidad privada de la familia Luna que le permite construir redes clientelares. Lo que sí es extraño que el arquero mediocre lo haya superado por menos de tres mil votos.

El décimo lugar es para el señor de los incendios y de Maratón, apellidado Guzmán que obtuvo un magro 2,248%. ¡Ni a medio millón de electores llegó! Como Mendoza y el arquero mediocre, Guzmán representa una severa derrota para los caviares, pero -en el caso de él- le pasa factura política el pésimo manejo de Sagasti ante la crisis de la pandemia.

Los otros grandes derrotados, de la ultraizquierda, son Humala (1%), recordar que este castrochavista llegó a la Presidencia hace 10 años, Vega (0,7%), Arana (0,4%) y Alcántara (0,3%). ¡Por fin, nos liberamos de estos impresentables castrochavistas que dejarán la política!

No deseo acabar el presente artículo mencionando dos puntos vitales:

Primero, que bárbaro que 165, 345 limeños hayan votado como congresista a un vacado por corrupción, golpista, que se vacunó en secreto, que contrató a un impresentable como Richard Cisneros en el Ministerio de Cultura, que recibió coimas de OBRAINSA y Odebrecht, y que es el autor intelectual de la desgracia peruana por su pésimo manejo de la pandemia. Obviamente, me refiero a Vizcarra que será Congresista. Indudablemente, sus electores son tan cínicos y perversos que el vacado por corrupción. ¡Después se quejan de los congresistas que tenemos!¡Sinvergüenzas porque nuestros políticos son reflejo de nuestra sociedad!

Segundo, sinceramente me parece extraño la remontada del “Partido” Morado del 4,7% a 5,30%. Es decir, pasan la valla electoral. Más extraño es que en Arequipa obtengan más votos congresales que Renovación Popular cuando ni un heladero sabía quién era Julio Guzmán. ¡Parece una maniobra para que la ultraizquierda y los caviares tengan mayoría en el Congreso con el vil objetivo del cambio de la Carta Magna!¡Mucho cuidado!¡ Renovación Popular debe exigir reconteo de votos!

¡Veremos qué sucede en las próximas semanas hasta el domingo de la segunda vuelta!

 

 

 

 

lunes, 12 de abril de 2021

Madrid: Libertad o socialismo

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 12-04-2021

 

El martes 4 de mayo habrá elecciones a la Asamblea de la Comunidad de Madrid que es una plaza electoral importante en España, por obvia razón, al grado que es considerado como un referéndum sobre el gobierno de coalición de izquierdas PSOE – Podemos. Firmemente considero que si PSOE y Podemos no logran obtener la mitad más uno de los asientos en la Comunidad de Madrid (69) existe enormes posibilidades que haya un adelanto de elecciones generales para fines de este año.

Haré un análisis de los dos espectros políticos que están compitiendo en esta lid electoral: Del centro a la izquierda tenemos a Ciudadanos, al PSOE, a Podemos y Más Madrid, la última franquicia electoral es una escisión más izquierdista de Podemos comandados por Inigo Errejón, ex segundo del inefable castrochavista Pablo Iglesias.

Del centro a la derecha se encuentran el Partido Popular y VOX.

Comenzare por el primer espectro del centro a la izquierda:

Ciudadanos tiene como candidato al señor Bal, que actualmente es diputado, pero ya es un partido en descomposición política primero por caer en la tentación del ultra centrismo sumado a su política de coqueteo y tibia respecto al pésimo manejo de la crisis de la pandemia por parte del gobierno social comunista de Pedro Sánchez (PSOE) y Pablo Iglesias (PODEMOS). Indudablemente, Ciudadanos ha perdido la brújula política y si llegará a pasar la valla electoral (5%) no dudo que pactaría con el candidato del PSOE si fuera el más votado de los candidatos del espectro de izquierdas. Lo que queda de Ciudadanos es ser la muletilla del PSOE, no la regeneración que prometieron a España desde el año 2015.

El histórico PSOE tiene como candidato al señor Gabilondo que fue Ministro de Educación en el gobierno de Rodríguez Zapatero. Lo más probable -en base al promedio de las encuestas- es que sea el partido de gobierno de coalición de gobierno que obtenga el mejor resultado. ¿Qué espera Gabilondo? Indudablemente que la sumatoria de sus escaños más los de Podemos y Más Madrid sumen 69 o más. ¡Él espera ganar, pero gracias a los votos del castrochavismo español!

Luego tenemos a PODEMOS que tiene como candidato al agente castrochavista Pablo Iglesias que hace una jugada arriesgada. Antes del anuncio de su candidatura, Podemos obtenía un promedio de 5% en las encuestas. Obviamente, él obtendrá más porque su objetivo principal es ser más votados que Más Madrid comandado por su ex brazo derecho Iñigo Errejón sumado a que él desea polarizar la campaña con la vil táctica de llamar “fascista” a un partido constitucionalista como VOX que siempre ha pedido el respeto irrestricto de la Carta Magna. Saben por primera vez diré, una verdad que saben muchos españoles, si el dictador Franco hubiera fusilado a su abuelo paterno. Manuel Iglesias (brazo derecho de la diputada socialista Margarita Nelken), hoy España se hubiera evitado soportar a un político tan repelente y con tantos odios como Iglesias que tiene un claro cordón umbilical con la dictadura chavista de Maduro. ¿Quién financió la construcción de Podemos como partido? Es imposible pensar que lo hicieron los sueldos de algunos catedráticos de la Complutense de Madrid. ¡El dinero viene de la Venezuela chavista ya que Iglesias y Monedero trabajaron para el fallecido dictador Chávez! Ya que me estoy refiriendo al dictador Chávez es válido mencionar que él quería su cabeza de playa en Europa porque vivió obsesionado respecto al ex presidente del gobierno español José María Aznar que fue el primero en reconocer el breve gobierno de Pedro Carmona (11 al 13 de abril del 2002). Chávez tuvo visión en financiar Podemos que ahora gobierna -en coalición- con el PSOE. ¡El castrochavismo ya tiene su cabeza de playa en Europa! Para los que dicen: “pero España no es Cuba ni Venezuela”, recuerden que lo mismo decían los venezolanos en febrero de 1999 y lo mismo decían los cubanos en enero de 1959. Es decir, la toma del poder por fuerzas de la ultraizquierda -en cualquier parte del mundo- es factible. Lo cierto que España es una democracia deteriorada por la existencia de un partido de ultraizquierda, que, siendo la cuarta fuerza política, esté sentado en La Moncloa y tengo algunos ministerios, entre ellos la conviviente y madre de los dos hijos de Iglesia, la señora Montero que antes de ser diputada, era una cajera en Saturn.

La otra candidatura de la ultraizquierda española es la representada por la señora Mónica García de Más Madrid. Indudablemente, la disputa -en el espectro de la ultraizquierda-será entra ella e Iglesias. Repito que Iglesias aspira a tener más votos que Más Madrid por dicha razón él tomó la decisión de renunciar a la vicepresidencia del gobierno español y ser actor político en esta elección que es clave para el futuro español.

En cambio, en el espectro del centro hacia la derecha solo hay dos opciones:

La primera es del Partido Popular representada por Isabel Díaz Ayuso, actual Presidente de la Comunidad de Madrid. Díaz Ayuso ha realizado una gestión interesante, sobre todo en la actual pandemia, porque no permitió el cierre de la hostelería y restaurantes porque generan dinámica económica. Al fin y al cabo, lo que importa es tener trabajo y dinero para los hogares de estos madrileños trabajadores. Indudablemente, Díaz Ayuso será la más votada, pero no creo que llegase a tener mayoría absoluta -por sí sola-por lo cual necesitaría que VOX tenga una significativa representación en la Comunidad de Madrid porque solo VOX es garantía que ella siga haciendo un buen gobierno. Lo también cierto es que Díaz Ayuso representa una centro derecha responsable que es el temor del jefe del Partido Popular que es Pablo Casado que, por mezquindad política, sería capaz de que Diaz Ayuso cogobierne con el PSOE y/o entregar “su cabeza en bandeja de oro” porque ella le haría sombra en el Partido. ¡Terrible tanta tibieza de Casado que no ha aprendido nada de los pésimos resultados de su partido en Cataluña el 14 de febrero!

El otro partido de derecha, conservadora, es VOX que lanza como candidata a una mujer digna de admirar como Roció Monasterio. VOX sabe que no serán los más votados, pero que ellos sí o sí deben mantener (o aumentar) sus 12 escaños en la Comunidad de Madrid porque son los únicos que impedirían que la coalición social comunista se apodere de Madrid. El votante de derecha debe saber que un VOX fuerte es garantía de un gobierno fuerte de Isabel Diaz Ayuso. Además, VOX ya demostró que su voto no es perdido porque ellos tuvieron la llave del cambio en Andalucía tras 40 años de gobiernos del PSOE en dicha comunidad autónoma. También considero que VOX no es un partido de extrema derecha porque no pretenden la reinstauración de una dictadura, tipo la de Franco. Sinceramente, VOX es un partido de una derecha conservadora y dura que no tiene ningún complejo en combatir los postulados de la ultraizquierda española como la mal llamada Memoria Histórica que más bien es una venganza de los herederos de los derrotados en la Guerra Civil Española (1936-1939).

En conclusión, la Comunidad de Madrid seguirá en libertad si la sumatoria de escaños del Partido Popular y VOX sean iguales (o más) a 69 escaños. Si el espectro de la ultraizquierda más el PSOE llegarían a la mayoría absoluta sería el triunfo del gobierno de Sánchez e Iglesias que es el peor gobierno europeo en la administración de la crisis por la pandemia.

Madrid elegirá entre libertad y socialismo, no hay más opciones.

lunes, 5 de abril de 2021

Reflexiones políticas antes del 11-A

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 05/04/2021

 

Este es el último artículo que escribo antes del domingo 11 de abril que será el Día D para la democracia peruana porque hay dos modelos de Estado que se enfrentan en las urnas. Considero mi deber como joven profesional hacer unas breves reflexiones sobre el 11 de abril, pero antes recordaré a mis amigos lectores que el Perú tiene una grandez que no debe ser desperdicia por la demagogia y la ultraizquierda. En el Perú, surgió el mayor imperio precolombino que fue el Inca luego, tras la llegada de España, el Perú fue el virreinato más poderoso y aquí -precisamente en las Pampas de Ayacucho- se aseguró la independencia de las jóvenes naciones sudamericanas, pero lamentablemente los 200 años de República no han servido para construir un Perú moderno y próspero para la inmensa mayoría silenciosa de peruanos. Firmemente considero que el 11 de abril podemos evitar que el Perú siga en la senda de la decadencia económica que sucede desde julio del 2011 al llegar Humala al poder.

Para estas elecciones generales me atrevo a realizar dos clasificaciones de espectros electorales:

El primero es la ultraizquierda y sus aliados, los caviares:

Siempre reitero que el término caviar, en el Perú, se usa para definir a las personas de origen aristocrático que usan -con fines políticos- las banderas del socialismo para mantener su cuota de poder política. ¡Puro gatopardismo como en la famosa novela El Gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa! 

Los caviares representan la casta que gobierna al Perú desde la retirada de España de suelo peruano. Ellos representan un poder fáctico – mediático que hará todo lo posible para seguir en el poder. Para algunos podría ser raro o “antinatural” que sus aliados sean la ultraizquierda peruana o el castrochavismo (los dos términos son sinónimos), pero lo son porque les une intereses económico y parafraseando al gran Luis Alberto Sánchez: “las dictaduras han preferido convivir con el comunismo y arrinconar al aprismo.” Además, les une un tronco ideológico común que viene desde Carlos Marx hasta la actual aberración que se llama ideología de género.

Los candidatos de la ultraizquierda, a mi entender, son los siguientes:

Alcántara de Democracia Directa, Arana del Frente Amplio, Castillo de Perú Libre (¿de la dictadura comunista cubana no lo creo?), Gálvez de RUNA, Humala del dizque Partido Nacionalista (en su gobierno se hipotecó a los intereses geopolíticos de la Venezuela chavista y el Brasil de la destituida Dilma), Lescano de Acción Popular (que jamás ha sido un partido de derechas), Mendoza (la más firme agente del Foro de Sao Paulo y amiguísima del radical de izquierdas española, Pablo Iglesias), Vega del UPP y Urresti (que sin ser izquierdista socialista, es un demagogo que fue ministro de un castrochavista y vende patria como Humala).

De estos candidatos considero que los más peligrosos son Castillo porque es candidato de una franquicia con un cordón umbilical claro con la dictadura comunista cubana, Humala porque tiene todos los nexos con el castrochavismo y el Foro de Sao Paulo, Lescano por representar el giro izquierdista de Acción Popular y por “trayectoria” demagógica en 18 años en el Parlamento además representa la posible cuarta entrada de Chile en el Perú (la primera fue con la Independencia, la segunda en la Guerra contra la Confederación Perú boliviana y la tercera con la Guerra del Pacífico) e, indudablemente, Mendoza por ser la “cara joven” del espectro de la ultraizquierda y por representar la esperanza del castrochavismo de tomar (¡por fin!) el Perú como bastión del Eje del Mal Caracas, La Habana y La Paz.

Estos candidatos son un peligro para la democracia y las libertades políticas desde el momento que admiran y son tributarios económicos de genocidas dictaduras como la longeva cubana y la Venezuela chavista. Un peruano de bien y lúcido no puede votar por opciones que representan el caduco modelo de hambre, miseria y totalitarismo del socialismo. Lastimosamente, la ultraizquierda tiene licencia para mucho a pesar de ser los responsables del asesinato de más de 110 millones de personas desde 1917 hasta nuestros días, todo porque la dictadura, por antonomasia de la ultraizquierda, ganó la Segunda Guerra Mundial al lado de los Estados Unidos y de Reino Unido de Gran Bretaña. ¡Caro se pagó el precio de soportar la impunidad de la ultraizquierda mundial! ¡Lúcidos fueron los generales Patton y Mc Arthur sobre el verdadero enemigo! Volviendo al Perú, la ultraizquierda representa un modelo político caduco que ha fracasado en todos los países donde se ha implementado desde la Rusia soviética de Lenin hasta la Camboya de Pol Pot.

En lo que se conoce como la izquierda caviar o gatopardista sus candidatos son:

Forsyth de Victoria Nacional (antes se llamaba Restauración Nacional de un incoherente evangélico apellidado Lay), Guzmán (recordado viceministro humalista y el señor de los incendios) y Salaverry de la franquicia Somos Perú.

Los tres son las “cartas fuertes” de la élite caviar peruana. Indudablemente, las posibilidades de Guzmán y Salaverry de pasar a la segunda vuelta son las mismas de encontrar vida inteligente en Júpiter, pero en el caso del arquero mediocre son distintas porque el poder fáctico lo presenta como un “candidato centrista” cuando en verdad es una candidatura gaseosa y que no representa nada concreto salvo los intereses del padre diplomático en gobernar tras bambalinas. ¿Qué méritos tiene para ser Presidente? Ninguno porque fue un mediocre arquero, fracasó en su empresa, fracasó en el matrimonio religioso (¡violencia psicológica!) y dejó la Municipalidad de La Victoria para “jugar” a la política y sin olvidar que no es un profesional. Es decir, nunca ha ganado nada en la vida salvo por ser hijo de un diplomático aristócrata y punto final.

El segundo espectro es del centro hacia la derecha donde los candidatos son los siguientes:

 

Acuña de APP, Beingolea del PPC, Hernando De Soto de Avanza País, Keiko Fujimori de Fuerza Popular, Rafael Santos de Perú Patria Segura y Rafael López Aliaga de Renovación Popular.

Sinceramente, Acuña más que un político de centro derecha, es una persona pragmática que ha construido un imperio universitario interesante y que sabe que su objetivo es poner congresistas para tener algún poder de negociación. Luego, tenemos al histórico PPC, que tradicionalmente sería un partido del centro derecha, pero que ha sido tibio desde el momento que apoyaron a la corrupta Villarán en la revocatoria y percibo que tienen una deriva de presentarse “ultra centrista” (¡la tentación del centro!) por el miedo de aceptarse como de derecha. ¡Sería una lástima que un partido histórico no pase la valla electoral!

Sinceramente, De Soto -al comienzo- me pareció una candidatura interesante porque es un intelectual, pero creo que se ha rodeado de gente no valiosa. ¿Qué es Avanza País? Es una franquicia electoral fundado por un persona de la izquierda socialista como Pedro Cenas y que tiene como “asesor” a un radical de izquierdas como Terry Paredes que estuvo cerca del castrochavista Humala y de la franquicia castrista llamada Perú Libre (jamás de la Cuba comunista). Además, De Soto no ha querido establecer una posición clara sobre el aborto, la ideología de género y la situación sobre las Universidades públicas.

Luego se encuentra Keiko Fujimori que representa un sector del electorado que añora el decenio autoritario de Fujimori padre. No soy un anti fujimorista militante ni les tengo odio, pero la marca política Fujimori aún mantendrá su gravitación electoral por dos razones: Por la obra asistencialista que recuerdan sus electores y porque Fujimori representó la penúltima ola de confrontación y división entre peruanos. No olvidar que su “chivo expiatorio” fueron los tres partidos políticos más longevos: El APRA, Acción Popular y el PPC.

Un poco más a la derecha de Fujimori hija, se encuentra Rafael Santos que tuvo buena performance en el último debate electoral por el término “club de lagartos” asignado a los candidatos que representan la debacle moral y de gestión pública del actual gobierno. No olvidar que Santos, con documentos en la mano, demostró que Lescano no tiene grados académicos de Magíster ni de Doctor, pero así es Profesor Principal en una Universidad Pública en Puno. Indudablemente, Lescano le encanta vivir de nuestros impuestos, pero lo raro es que la Fiscalía ni el Jurado Nacional de Elecciones se ha pronunciado de este delicado tema que podría tener consecuencias penales porque representaría falsedad genérica.

A la más derecha se encuentra Rafael López Aliaga que representa un voto de una derecha conservadora que aún no ha tenido espacio electoral y se siente marginada desde el gobierno de Humala. Definitivamente, no son ultraderecha porque no pretenden establecer ninguna dictadura totalitaria al estilo de la nazi, son una derecha conservadora y dura al estilo de VOX de España, aunque no tienen tantos cuadros políticos de la altura de Santiago Abascal, Rocío Monasterio, Iván Espinosa, Macarena Olona y Javier Ortega Smith. Lo que sí creo es que los católicos y evangélicos coherentes con su religión, votarán por López Aliaga por su defensa a la vida. Además, los dos méritos comunicacionales de López Aliaga son su mensaje no a la mermelada y fuera Odebrecht.

Acabaré este artículo con dos breves reflexiones:

Primero: Considero que todos los candidatos deberían suscribir un pacto mínimo sobre el rescate del sistema de salud público peruano que es un fiasco tras la llegada del virus chino en nuestro país. Se han muerto más de 52 mil peruanos, pero no percibo que ningún candidato presidencial le da la importancia debida porque son vidas de peruanos perdidas por un virus tan nocivo.

Segundo: No soy arrogante para cobrar 39 soles, ni un real, por decirte por quién votar, pero sí les digo que no se merecen el voto los candidatos de la ultraizquierda y caviar porque llevan gobernando 10 años, en el Perú, y sus resultados son negativos desde el campo moral hasta el desastre que vivimos porque los gobierno de los lagartos (Vizcarra y Sagasti) no han comprado vacunas ni camas UCI ni respiradores artificiales. Es decir, permiten este genocidio lento contra 30 millones de peruanos. ¡Los caviares y la ultraizquierda son pésimos gestores públicos!

Solo queda votar por opciones constitucionalistas y democráticas, pero lo que, si apuesto es que los caviares harán todo para seguir en el poder, no creo que lo suelten por la vía electoral. ¡Los caviares tienen el poder fáctico – mediático para destruir cualquier opción constitucionalista que pasará a la segunda vuelta!