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martes, 19 de julio de 2022

El docente universitario merece respeto

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático ordinario en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado el 19/07/2022 en El Montonero 

 

El lunes 11 de julio se conmemoró el día del docente universitario, celebración que ha pasado desapercibida por los actuales inquilinos del Poder Ejecutivo peruano como por la sociedad. ¿Por qué? Indudablemente quienes tenemos el honor de ser catedráticos universitarios sabemos la importancia de nuestra labor académica que es formar intelectualmente a los jóvenes peruanos en base a los valores y tradiciones de la civilización Occidental que se respalda en dos valores importantes como la libertad y la verdad, pero reina la mezquindad y el ostracismo hacia la cátedra universitaria.

El docente universitario merece respeto por su labor académica que hace a pesar de los sueldos exiguos que deben ser homologados con los jueces y fiscales (supremos, superiores y especializados) tal como siempre luchó el siempre inmortal Luis Alberto Sánchez porque el catedrático se dedica, en muchos casos, a una exclusividad profesional cuando podría estar laborando en un Ministerio o Municipalidad, pero elige la cátedra universitaria por su vocación de servicio. Sinceramente, en mi caso lo hago por devolver mucho de lo que me dio mi Universidad (UNFV) en 7 años de estudio, tanto 5 años de ciencia política como los 2 años que estudié la maestría en Gestión de Políticas Públicas. ¡Hay que ser gratos en la vida!

Ya que en este artículo me enfoco sobre el catedrático universitario, menciono que hace pocos días el Parlamento aprobó, por 104 votos, el proyecto de Ley N° 00784/2021-CR por el cual se elimina el limite de edad para ser catedrático en las Universidades Públicas (75 años) y que permite que los catedráticos cesados por la actual Ley Universitaria vuelvan a la catedra con todos los derechos que la ley les asiste.

Por dicha razón, señor Pedro Castillo hágase una buena y firme esta ley porque siempre muy discriminador que se ponga un límite de edad para ser catedrático en las Universidades públicas. ¿Por qué nunca se puso ese límite para ser catedrático en las Universidades privadas? Eso se llama discriminación por eso hay que decirlo en voz alta. Sumado a que ser catedrático universitario es una función académica es decir un catedrático puede tener 85 años, pero seguir siendo lúcido y de esa manera transmitir sus conocimientos a los jóvenes peruanos, pero aquí lamentablemente reina la mezquindad de pigmeos que, en todas las Universidades públicas, cesaron a los catedrático cuando el artículo 84 de la Ley N° 30220 solo debió afectar a los catedráticos que se nombraron por la actual ley, no por quienes se nombraron por la anterior Ley Universitaria N° 23733. Además, creo que mis colegas injustamente cesados deberían demandar al Estado porque en ningún trabajo te cesan para luego reincorporarte por ley dada por el Parlamento.

Alzo mi voz de respeto hacia el docente universitario peruano que bregar por una mejor Universidad pública a pesar de las enormes deficiencias administrativas y presupuestales de nuestras Universidades.

 

martes, 25 de enero de 2022

¡En defensa de la autonomía universitaria!

 Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 2501-2022

 

Como catedrático en una Universidad Pública he constatado que sutilmente se viola la autonomía universitaria que es un derecho consagrado en la Carta Magna de 1993 sumado a que su existencia se debe a la Reforma Universitaria del año 1919 que fue liderada por hombres preclaros como Víctor Raúl Haya de la Torre, Jorge Basadre, Luis Alberto Sánchez y Raúl Porras Barrenechea.

Un iceberg de la violación de la autonomía universitaria es el Informe N° 815-2021, del 28 de octubre del 2021, de la Asesoría Jurídica de la SUNEDU en el que ordena a la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV), que los estudiantes ingresantes de los años 2016, 2017 y 2018 tienen que llevar una currículo adecuado a la actual ley universitaria a pesar de que ellos comenzaron a estudiar con planes curriculares anteriores es decir la Oficina de Asesoría Jurídica de la SUNEDU violando la irretroactividad de la ley que también es un principio consagrado en la Carta Magna vigente de nuestro país. ¿Si esto les parece poco? Les diré que los ingresantes del año 2016, por lo menos algunos, ya tienen el grado académico de Bachiller aprobados por los Consejos de Facultad mientras que los ingresantes del 2017 están ad portas de acabar su último año académico. Indudablemente, el sentido común nos dice que ese informe de Asesoría Jurídica de la SUNEDU no entiende la realidad problemática que vivimos que por la tercera ola del COVID 19, las clases siguen siendo virtuales. Firmemente, considero que las autoridades universitarias como los estudiantes, de los anteriormente citados años, deben apelar y/o presentar recursos de reconsideración ante una muestra más de violación de la autonomía universitaria como movilizarse en las calles y llevar este justo reclamo a los medios de comunicación.

Hay que ser frontales en decir la verdad el problema medular es que la SUNEDU tiene un mal origen porque está adscrito al Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Educación y, en muchos casos, la burocracia de la SUNEDU no entiende la realidad problemática de las Universidades Públicas que es compleja por el exiguo presupuesto que el propio Estado peruano les otorga anualmente.  En ninguna democracia consolidada, las Universidades públicas tienen un ente que dependa administrativa y presupuestalmente del Poder Ejecutivo. Toda autentica reforma universitaria, como lo demuestra la historia del siglo XX en nuestro continente, surge por parte del estamento estudiantil, no de algunos congresistas que tal vez tengan buenas intenciones, pero que desconocen mucho del funcionamiento de las Universidades Públicas.

Otro problema que demuestra la violación de la autonomía de las Universidades Públicas es la existencia del discriminador artículo N° 84 de la Ley N° 30220, Ley Universitaria, que pone un límite de edad para ser catedrático (de 75 años) para las Universidades Públicas, pero no para las Universidades Privadas. Es decir, viola el principio constitucional de igualdad ante la ley. ¡Increíble!

La Comisión de Educación del Parlamento, presidido por el congresista Esdras Medina, debe modificar el artículo N° 84 de la Ley Universitaria, con el obvio objetivo de eliminar el límite de edad para ser catedrático porque esta función es intelectual, no administrativa por consiguiente lo que importa es que el catedrático se mantenga en lucidez además la experiencia académica y profesional es importante y ninguna Universidad debería darse “el lujo” de cesar a catedráticos por un tema de edad cuando su inteligencia sigue intacta.

Finalmente, considero vital que haya homologación de los sueldos de los catedráticos con los jueces: Un catedrático en la categoría de auxiliar debe ganar como un juez especializado en cualquier materia, un catedrático en la categoría de asociado debe ganar como un juez superior y un catedrático en la categoría de principal debe ganar como un juez supremo. ¿Por qué? Como esgrimía, el egregio intelectual y político Luis Alberto Sánchez (tres veces Rector de San Marcos) ser catedrático implica, no solo enseñar determinados cursos, sino escribir artículos y/o libros como investigar sumado a estudiar sendas maestrías y doctorados que implican no solo una inversión en tiempo sino en dinero. Por dicha razón, la homologación de los sueldos de los catedráticos universitarios con los sueldos de los jueces debe ser una realidad porque la función de catedrático es especial y, en muchos casos, una interesante carrera profesional de toda la vida. Perfecto que se pida calidad a los catedráticos, pero el Estado también debe dar todos los recursos económicos para que los catedráticos pueden perfeccionarse académica y continuamente para sus estudiantes.

A modo de conclusión. Sostengo que la comunidad universitaria -entiéndase los estamentos de estudiantes y catedráticos- son los llamados en defender la autonomía universitaria porque ellos conocen, mejor que nadie incluyendo a la SUNEDU, la realidad problemática de la Universidad pública en el Perú.

 

lunes, 22 de febrero de 2021

La educación universitaria pública en crisis

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado con fecha 22-02-2021, en El Montonero. 

 

La pandemia del coronavirus, en todo, nos ha cambiado la vida. Indudablemente, cambió mucho en la educación universitaria pública. No tocaré la educación universitaria privada porque son dos realidades totalmente diferentes.

Como catedrático en la Escuela Profesional de Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV) he constado -en primera persona- la grave crisis de la educación universitaria pública.

Por ejemplo: En cada clase impartida, tengo que compartir -con los alumnos- diapositivas sobre los temas impartidos, pero -lamentablemente- hay alumnos que no lo pueden ver en una computadora o laptop o tablet sino en un celular que indudablemente es una tortura por el enorme esfuerzo -con la vista- que se tiene que hacer para ver las diapositivas.

En esta dificultad que afrontan alumnos de Universidades públicas, el gobierno de Vizcarra, como el de Sagasti, no han hecho nada. ¿Qué debieron hacer? Indudablemente, mucho. Por ejemplo: Entregar tablets y laptops a los universitarios sumado a una entrega mensual de un paquete de internet lo que les permitiría ver las clases desde una cómoda tablet o laptop y que no se les caiga el internet porque es cierto -sobre todo cuando las clases son en la noche- que el internet se cae. Por consiguiente, algunos universitarios afrontan este problema diario y el gobierno hace mal en ignorarlos.  

Sinceramente, considero que el gobierno del vacado Vizcarra permitió las clases virtuales -por sentido común- pero de una manera desordenada y que se haga por hacer, lo cual es terrible porque las clases presenciales siempre serán mejor que las virtuales, pero se deben dar las herramientas necesarias para hacer interesante las clases virtuales para los universitarios.

Reflexionando, al mediano plazo, considero que el retorno a las clases presenciales al 100% debe darse, en la medida, que todos los universitarios, catedráticos y personal administrativo sean vacunados, pero este justa aspiración no se dará en los próximos meses. Por consiguiente, debe continuar las clases presenciales porque no hacerlo, podría convertir a las Universidades Públicas en un foco de contagio de la pandemia. Indudablemente, las clases virtuales seguirán para rato por lo cual es necesario reflexionar sobre la enorme importancia que el Internet sea un derecho accesible y universal para todos los peruanos.

La crisis universitaria, en las Universidades Públicas, continuará -a pesar de la pandemia- con la vigencia de ese obsoleto artículo que cesa a los catedráticos a cumplir los 75 años. Generando la pérdida de cientos de catedráticos con una insuperable experiencia académica y profesional por culpa del legislador que hizo esta ley universitaria que es superada por la realidad universitaria. Si el Parlamento decide enmendar esta situación, que es discriminatoria porque solo se aplica a las Universidades Públicas, debe eliminar el cese de edad, señalando que cada año los docentes, mayores de 75 años, pasen por evaluaciones de salud y psicológica, para seguir en la cátedra universitaria sumado a que se debería señalar en esa modificatoria de la ley el retorno inmediato de los catedráticos cesados por la edad por encontrarse bien de salud, por no haber pasado un examen para ser docente extraordinario, y por ser de necesidad académica para las Universidades Públicas.

Me sorprende que siendo más de 250, 000 estudiantes universitarios, en todo el Perú, sumado a quienes somos catedráticos universitarios como el personal administrativo, ningún candidato presidencial y/o congresal agite las banderas de las reivindicaciones de la Universidad Pública. ¿Creerán que todo es una panacea en las Universidades Públicas? ¿En que Luna viven estos candidatos o es que consideran que la comunidad universitaria es una paria en la sociedad peruana? ¡Es una inmensa lástima que los candidatos no fijen alguna posición clara sobre la problemática de las Universidades Públicas!

No quiero acabar el artículo haciendo dos breves reflexiones:

Primero, miles de miles de jóvenes universitarios de Universidades privadas ya no estudian porque han perdido su empleo, por la pandemia. Por consiguiente, el Estado debe hacer un programa de becas para que estos jóvenes retomen sus estudios de pregrado. ¡Es una maldad dejar a estos jóvenes sin la oportunidad de estudiar!

Segundo: El gobierno actual, del vacado y de sus aliados los caviares, demuestran que son unos inútiles en la gestión pública, no solo por el escandalo de las vacunas VIP, sino porque ni el 1% de la población peruana está vacuna.

Indudablemente, el Perú afronta una peste moral, por el escandalo de las vacunas VIP, como la peste de la pandemia, pero lo más grave es tener a unos inútiles en el gobierno. Aquí, lamentablemente, existe un genocidio lento contra los peruanos.


lunes, 25 de noviembre de 2019

La SUNEDU y sus barbaridades

Publicado el 08 de noviembre del 2019 en Estado Internacional


Renatto Bautista Rojas
Maestro en Gestión de Políticas Públicas y Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)

-        Solo en el Perú un general, en retiro, que jamás ganó una guerra, incluyendo la del terrorismo contra Sendero Luminoso, pudo ser Presidente de la Comisión de Educación del Congreso de la República y osó en “redactar” una nueva Ley Universitaria. Es como si el suscrito haga un libro sobre el planeta Saturno sin usar telescopio y sin ser astrónomo.  ¡Así de terrible!
-        La SUNEDU, órgano interventor y regulador, ha denegado el licenciamiento a muchas universidades que dejan, sin la posibilidad de estudiar, a casi 60 mil jóvenes peruanos.
Se nos dice, falazmente, que se pueden trasladarse  a otras Universidades; lo cual, no es exacto:
Primero: Porque te bajan de ciclo académico. Segundo: Porque no hay vacantes de traslado para casi 60 mil universitarios. Tercero: Porque muchas universidades privadas licenciadas cobran mucho más dinero que otras privadas no licenciadas.
-        Es una inmensa maldad impedir que 60 mil jóvenes peruanos no tengan la oportunidad, como la tuve yo, de ser profesional. Esta generación desea estudiar y, por culpa, de un mediocre general (r), colaborador de dos ladinos como Toledo y el castrochavista Humala, no puedan seguir estudiando.
Hoy la juventud peruana desea estudiar. No les quitemos esa justa aspiración académica que es ser profesional.
Lamentablemente, algunos de esos 60 mil jóvenes, ya no podrán estudiar en otras universidades, obviamente por motivos económicos. ¡Basta de tanta maldad y odio!
-        La actual Ley Universitaria tiene un tufillo socialista, éso de que la SUNEDU dependa del Ministerio de Educación; es decir, de unos burócratas que nunca han enseñado en Universidades, ¡terrible! Además, hay un racismo velado porque, seamos frontales y sinceros,  aquí la élite blanca no quiere que los mestizos y/o cholos no sean profesionales.
La élite siente que es la única que debe ser profesional, como lo fueron antes de la Reforma Universitaria. Éso de “estándares” es pura alharaca para justificar un nazismo velado.
¡Se le quiere cerrar la puerta académica al Perú emergente!
-        Por todo lo que he escrito, sostengo que debe ser derogada la actual Ley Universitaria y hacer una nueva Ley en consenso entre autoridades universitarias, estudiantes, docentes y contar con aportes de personalidades académicas, de lujo, como los doctores Hugo Neira y Pablo Macera que han leído muchos más libros.
-        Como paréntesis. Mis amigos me preguntan sobre las elecciones del domingo, en España. Creo que VOX será la tercera fuerza parlamentaria, sacaría más escaños como votos que en abril, y que será un dolor de cabeza mayúsculo para el tibio Pedro Sánchez (PSOE) y el castrochavista Pablo Iglesias (Podemos).

domingo, 7 de julio de 2019

Los horrores de la Ley Universitaria


Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política y Magíster en Gestión de Políticas Públicas por la UNFV
Publicado el 5 de julio del 2019 en Estado Internacional 
Dentro de unos pocos días se cumplirán 5 años de la promulgación de la actual Ley Universitaria que ha generado tremendos horrores:
El primero y, el más grave, es que los docentes mayores de 75 años no puedan dictar cátedra. ¡Terrible! Hay muchos catedráticos con toda una vida académica al servicio, con una interesante publicación de artículos y/o libros, y con buen estado de salud que ya no pueden enseñar. Se privan a los jóvenes de pre grado de una bella e inmensa experiencia académica. Un inmenso ejemplo tenemos en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV donde ya no enseñan dos profesores de gran experiencia académica como Víctor Taquia Vila y Walter Robles Rosales. Reitero mi solidaridad con ambos y con otros docentes cesados arbitrariamente.
Segundo la existencia de una discriminación negativa para que un estudiante de pregrado postule a los órganos de gobierno solo sí pertenece al tercio superior de notas. Yo tuve el alto honor de ser miembro de la Asamblea Universitaria por Mayoría (2011-2012) y solo se nos pedían haber aprobado todos los cursos, el año anterior de la postulación. Todo mi pregrado fui del tercio superior, pero el actual requisito me parece un despropósito ya que deja, sin el derecho de postular, a muchos estudiantes.
Tercero la existencia de un autodenominado ente supervisor que depende del Ministerio de Educación, como la SUNEDU, es un vil totalitarismo inaceptable porque ese ente decide que Universidad tiene el permiso (licencia) de impartir la educación universitaria. En la práctica, no colisiona con las universidades privadas de las élites, pero sí ha denegado la licencia a universidades privadas de los emprendedores y emergentes como la TELESUP, Simón Bolívar y San Andrés. Las élites quieren ser las únicas en ser profesionales, esto es nazismo en el siglo XXI.
Cuarto, que en los órganos de gobierno –Asamblea Universitaria, Consejo Universitario y Consejo de Facultad, ya no exista representantes en mayoría ni minoría. Antes la lista más votada obtenía 2/3 de representantes; es decir, era la mayoría mientras la segunda lista más votada obtenía 1/3 de representantes; es decir, era la minoría. De ésa manera, había pluralidad de criterios en la toma de decisión, ahora la lista más votada obtiene toda la representación e impone su criterio; es decir, es un gobierno muy similar de partido único como la Cuba castrista o la China comunista ni que decir de la Corea de Norte comunista. ¡Adiós pluralidad universitaria!
Quinto, que los doctorados duren 3 años. ¡Tremendo despropósito!
Porque quien estudia un doctorado, obviamente es un Magíster y Licenciado en su carrera, no debería pasar 3 años en un doctorado ya que una carrera profesional dura 5 años, hacer la tesis para el título profesional te invierte 1 año, estudiar la maestría son 2 años más hacer la tesis para obtener el grado de Magíster te implica; es decir, 9 años de tu vida te implica todo este evolucionar académico. ¡Increíble! Yo tengo 29 años y esos casi 9 años son un poco menos de un tercio de mi vida.
Termino este artículo hacienda una invitación a toda mi generación, la de los veinte y picos. Lean los artículos y libros del Doctor Hugo Neira Samanez, que para mí es el peruano más culto entre nosotros, luego de la partida de mi siempre admirado Alan García, el Doctor Neira es lo mejor que tenemos en lucidez académica y bagaje cultural. Don Hugo, hace pocos días, ha publicado su último libro titulado “El Águila y el Cóndor. México/Perú” que es una inmensa obra, de más de 500 páginas, que compara el Perú con México desde la Independencia, respecto a la corona española, hasta nuestros días. Yo estoy leyendo esta inmensa obra. Hágalo para que sea una persona culta. ¡Nunca es tarde!
¡Felicitaciones Doctor Hugo! Son las palabras de un humilde aprendiz suyo! Usted sabe cuánto lo admiro.

domingo, 30 de octubre de 2016

Por el 53° aniversario de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).

Por el 53° aniversario de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).
Publicado en Mundiario, con fecha 30-10-2016



Un día como hoy, en el año 1963, se promulgó la ley de la fundación de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV) – la segunda universidad pública del Perú.-
El cariño que le tengo a la UNFV, se debe, a que estudié mi pregrado y estudio mi postgrado en dicha Universidad. El epónimo de mi Universidad, se debe al ilustre matemático peruano Federico Villarreal (1850-1923), quien fuera rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y el primer peruano, en ser doctor en Ciencias Matemáticas. Lástima que haya estudiantes de la UNFV, que no sepan quién fue Federico Villarreal.
La UNFV es Universidad gracias al empuje y gestiones de los siguientes hombres: Javier Pulgar Vidal, Ramiro Prialé, Jesús Véliz Lizárraga, César Solís, Manuel Gutiérrez Aliaga, Luis Vega Fernández y Víctor Raúl Haya de la Torre. Éste último rechazo que la Universidad llevará su nombre y propuso como nombre el del matemático peruano Federico Villarreal, como este artículo es publicado en España, mi querida España, les digo que Haya de la Torre fue el líder fundador del primer partido de masas, el Apra, (par del PSOE)  y el único peruano que se le impuso mil vetos para no ser Presidente de la República. Cerrando el paréntesis y volviendo con la UNFV, manifiesto mi agradecimiento a estos personajes académicos y políticos que posibilitaron que hoy, miles de jóvenes peruanos estudien en dicha Universidad y tengan la oportunidad de ser profesionales.
En mi calidad de profesional y maestrísta de la UNFV, quiero manifestar las siguientes reflexiones en torno a la Universidad:
Primero, el actual Estatuto, fue aprobado por la Asamblea Estatutaria el 8 de enero del 2015. En las Disposiciones Complementarias y Transitorias, en el numeral 8, estaba bien escrito en castellano que primero serían las elecciones para elegir los 18 Decanos y la representación estudiantil (setiembre del año 2015), luego, serían las elecciones para elegir al Rector y sus dos Vicerrectores (setiembre del año 2016). Además, en el numeral 9, se indicaba que las autoridades electas antes de la promulgación de la Ley Universitaria, seguirían en sus cargos hasta el término de sus mandatos; es decir, fines del año 2016.
A partir de la aprobación del Estatuto de la UNFV, ¿por qué ningún miembro de los estamentos universitarios presento una apelación, sí creían que el Estatuto era ilegal y/o tenía un vicio? Nos gustaría saber las respuestas.
Además, la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) no realizo, en febrero del año 2015, ninguna observación sobre el Estatuto recién aprobado de la UNFV; es decir, los estamentos universitarios como la SUNEDU no dijeron ni un ápice sobre el Estatuto.
Reitero mi extrañeza que ningún miembro de los estamentos universitarios (en caso de estar en discrepancia parcial o total) hubiera presentado un Recurso de Apelación si consideraba que el Estatuto era ilegal. El Recurso de Apelación lo hubiera presentado ante el Consejo Universitario, en caso de ser denegado, lo hubiera presentando en algún órgano jurisdiccional, en caso de ser denegado, lo hubieran presentado ante el Consejo Directivo de la SUNEDU. La verdad, que los anti villarrealinos, esperaron el intervencionismo de la SUNEDU. Además, como toda institución estatal, la SUNEDU pudo haber intervenido de oficio, pero no lo hicieron. Todos los anti villarrealinos, esperaron el momento oportuno para atacar, además del apoyo de la mediocracia peruana.
Me permito otro paréntesis, el Ministerio de Educación ha realizado pagos millonarios de publicidad estatal y consultorías a la mediocracia peruana, por dicha razón, éstos apoyan sacrosantamente a la Ley Universitaria y pontifican al Ministro Saavedra como si fuese una luminaria andante, cierro el paréntesis.
En los años que llevo en los claustros de la UNFV, he comprobado que puede existir discrepancia con las resoluciones aprobadas por los órganos de gobierno, pero jamás se presentan Recursos de Apelación. Pésimo, porque los catedráticos de Derecho como los aspirantes a abogado, lo pueden hacer, pero (como reitero) jamás lo hacen.
Puedo concluir que son especialistas en la crítica, pero no en la presentación de Recursos de Apelación. Creo que no los contraría en ningún juicio.
Segundo, en setiembre del año 2015, se realizaron las elecciones para elegir a los 18 decanos y a la representación estudiantil. Todos los sectores participaron democráticamente. Hubo claros ganadores, pero los sectores detractores anti villarrealinos, públicamente no se atrevieron a cuestionar la legitimidad ni la legalidad de dicho proceso electoral. Ni la SUNEDU objetó en el día, dicho proceso electoral, que tuvo la supervisión de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Como vuelvo a reiterar, los sectores anti villarrealinos no dijeron nada y sólo aprovecharon el momento indicado para atacar.
Tercero, a fines de diciembre del 2015, la SUNEDU emitió un comunicado donde esgrimía que a partir del 01 de enero del 2016 no reconocería las firmas de los rectores y vicerrectores que no hayan cesado en sus cargos por la promulgación de la actual Ley Universitaria. Esta circunstancia fue aprovechada por los anti villarrealinos para generar desestabilización. Además, en ningún artículo de la Ley Universitaria, se menciona que las autoridades electas antes de la promulgación de ésta, tenían que cesar antes del 01 de enero del 2016.
Mientras que en la UNMSM, la Sunedu reconoció a la Vicerrectora académica como Rectora interina, dicha situación no pasó en la UNFV, ni la entonces Vicerrectora académica ni el Vicerrector de Investigación fueron reconocidos como Rector interino. Increíble, una muestra más del doble rasero de la Sunedu.
La Asamblea Estatutaria designó un Rector interino, pero los anti villarrealinos no estaban satisfechos y maquinaron un plan para desprestigiar a grandes niveles la UNFV, claro, con el apoyo de la mediocracia peruana, que cómodamente recibe ingresos por la publicidad estatal (lo reitero).
Cuarto, ante la ilegal toma de los locales de las Facultad, lo reitero y en mayúsculas lo escribo,  ILEGAL (porque la toma por la fuerza de cualquier local, representa la violación al Estado de Derecho) toma de las Facultades por sectores anti villarrealinos que sólo pretendieron agudizar las contradicciones del sistema, de acuerdo a la teoría marxista.
Desde más de 10 años, existe un proyecto político en la UNFV, el cual trata, en generar la agudización de las contradicciones del sistema universitario, aprovechándose de los errores de las gestiones que se han sucedido, apelar a la lucha por la “calidad académica”,  la “reivindicación universitaria” y construir la dicotomía marxista del proletario (masa estudiantil) vs la burguesía (autoridades universitarias).
En pleno siglo XXI, con la caída del Muro de Berlín y el final del Imperio Soviético, existen personas que aún creen en la teoría de clases del marxismo y la extrapolan, a la realidad universitaria peruana, increíble, pero (lamentablemente) es cierto.
La ilegal toma de las 18 facultades generó la perdida de clases en pregrado por casi 40 días y el retraso de las clases de Postgrado; es decir, los anti villarrealinos más la burocracia dorada de la SUNEDU jugaron a la desestabilización de una Universidad Pública. Ellos creerán, que los perdedores son las autoridades universitarias y/o lo que ellos denominan el “círculo del poder, pero es falso porque el gran perdedor es la UNFV como institución universitaria. Los anti villarrealinos deben entender que los nombres de las personas (autoridades) pasan, pero las instituciones quedan en la historia.
En esta crisis institucional, muchos se convirtieron (de la noche a la mañana)  en expertos sobre calidad académica, pero la cruda verdad, es que los anti villarrealinos (de todos los niveles) no se les conoce ningún artículo publicado, ni que decir de publicación de libros (es mucho pedirles). En síntesis, los anti villarrealinos no tienen la autoridad moral de hablar sobre la calidad académica porque ellos no son ningún tipo de luminaria andante.
En esta crisis institucional fuimos testigos del intervencionismo político, por ejemplo: La congresista Indira Huillca del Frente Amplio (lo equivalente de Podemos en España) se reunió sendas veces con los dirigentes estudiantiles que perpetraron la ilegal toma de los claustros universitario. No hay que olvidar, la nota periodística de Telesur (el canal de la dictadura venezolana). Increíble, en lugar de ocuparse de la crisis política en Venezuela, los asalariados de Maduro, vinieron a Lima, para hacer su nota periodística. En dicha nota, afirmaron tendenciosamente de la “corrupción universitaria”, por favor, con que catadura moral pueden hablarnos (a los peruanos) de corrupción cuando el régimen  de            Maduro es un ejemplo contundente de cleptocracia en nuestra región, además, es un régimen que mete presos a sus opositores político, y hoy, cancelan el referéndum revocatorio. Un ejemplo del doble rasero de la izquierda gatopardista en Sudamérica.
No concluiré este artículo sin mencionar la vil destrucción del busto de Víctor Raúl Haya de la Torre. Es una lástima, que luego de 37 años de fallecido Haya de la Torre, los discípulos del marxismo lo sigan odiando y no le perdonen haber fundado un partido de masas, que les impidiera hacer su revolución armada y les quitara la hegemonía del espectro de la izquierda al centro político.
La colocación del busto de Haya de la Torre en el emblemático Local Central de la UNFV, se debe a un acuerdo del Consejo Universitario en la gestión rectoral del Dr. Orestes Rodríguez (vilmente asesinado por la horda genocida de Sendero Luminoso) como reconocimiento por sus gestiones para la fundación de la Universidad; es decir, ese busto debe seguir en ese mismo lugar porque es un acuerdo del máximo órgano de gobierno y en el Estado de Derecho (guste o no nos guste) se respetan las decisiones institucionales, los caprichos son para la casa, no para una institución pública.
Además, el robo de dicho busto, fue una cuestión política porque si hubiese sido un simple robo, los anti villarrealinos no hubieran colocado el busto del epónimo de la Universidad, que no tiene acuerdo de ningún órgano de gobierno. Por eso, sigue vigente el viejo adagio: “Que en tierra de ciegos, el tuerto es el rey.”
El robo del busto debe ser tomado como un robo a nuestra propia casa. Imagínate que en tu casa roben un cuadro familiar, lo mismo, ha sucedido con el busto de Haya de la Torre porque su genio político transciende las fronteras del Partido Aprista Peruano, lástima que los enanos mentales (guiados por su eterno odio) jamás entiendan que Haya de la Torre tienen un lugar ganado en la historia republicana.
Desde que ingrese a pregrado (2008), he escuchado esas tontas quejas que la UNFV le falta esto y no tiene lo otro, saben si alguien no se siente conforme, tiene las puertas abiertas para retirarse. En el Perú, a nadie se le obliga estudiar en una universidad pública. Las puertas para el disconforme, criticón y anti villarrealino siempre estarán abiertas porque la oferta universitaria (tanto pública como privada) es grande en el Perú. 
El presente artículo lo hago con la única finalidad, de invitarlos a reflexionar sobre la importancia que es construir una identidad universitaria.
La UNFV somos todos nosotros, que este 53° aniversario sea el momento propicio para recuperar el timón perdido por la intriga y la conspiración de los sectores anti villarrealinos.
No dejaré de hacer una última reflexión, a diferencia, de profesionales de otras Universidades, los villarrealinos debemos construir redes en nuestros trabajos, para posicionar laboralmente a más profesionales de los claustros de la UNFV. Es una lástima, que sigan existiendo “islas” de profesionales villarrealinos, que no convoquen en sus centros laborales a más profesionales de la UNFV. El aparato estatal no puede seguir siendo hegemonizado por dos o tres universidades, cuando la UNFV existe desde hace 53 años. Esta es la tarea y la oportunidad de mi generación, veremos si somos capaces de romper mezquindades y absurdos vetos porque los nombres pasan, las instituciones se inmortalizan en la historia.
¡Qué viva la UNFV! 
Sigamos adelante.


martes, 19 de enero de 2016

La Sunedu y las Universidades públicas.

La Sunedu y las Universidades públicas.
Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)

Publicado en el portal May Neim Presenta con fecha 11 de enero del 2016. 

Desde hace una semana existe una pugna abierta entre la Sunedu y las Universidades Públicas. Si el debate fuera sobre la calidad académica o las asignaciones presupuestales o los proyectos de investigación bienvenido eso y muchos más debates, pero el debate se ha centrado sobre el reconocimiento de los rectores a partir del 01 de enero del 2016.
En varios artículos he demostrado que la SUNEDU es un órgano interventor de la Universidad Pública y violador flagrante de la autonomía universitaria. Nada bueno podemos esperar de la actual Ley Universitaria que nació bajo una imposición de la entonces mayoría en el Congreso de la República, sin el consenso de la comunidad universitaria.
Los defensores de la Ley Universitaria y de la Sunedu se llenan la boca sobre la calidad académica y sobre la autonomía universitaria. Pregunto en voz alta: ¿Cuántos libros han escrito sobre educación universitaria? Serán diez, cinco o tres. Por supuesto, que ellos no han escrito ni un libro. Reiteró mi pregunta (escrita en mi artículo titulado La guerra universitaria del 06-12-15) ¿Qué puede saber el general Mora (autor de la Ley) de las Universidades Públicas? ¿Alguna vez ha sido miembro del Consejo de Facultad o de la Asamblea Universitaria? ¿Ha sido docente universitario? Por supuesto que las respuestas a estas preguntas caen por su propio peso. Sencillo es hablar de nuestras Universidades Públicas sin conocer su realidad. El Perú es el país de los diagnosticólogos, no de los gestores públicos. 
Hemos leído y escuchado reiteradas veces que los docentes mayores de 70 años deben cesar si o si de su cátedra; sin duda, la ignorancia es atrevida. El artículo Nº 103 de nuestra Constitución Política es bien claro sobre el principio constitucional de la irretroactividad de la ley como bien es explicado en el libro Universidad, Constitución y Desarrollo de autoría del ex diputado y past Decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV, Dr. Walter Robles Rosales. Los docentes ordinarios ingresaron a la cátedra universitaria bajo el ordenamiento jurídico de la Ley Nº 23733 y de los respectivos Estatutos. Poca lectura, mucho apasionamiento (por no decir odios) sobre este punto.
Los agentes de la Sunedu han realizo una tremenda campaña mediática desprestigiando la institucionalidad de varias Universidades Públicas. Los gestores públicos entendemos que lo medular no es quién sea el nombre del titular sino la institución.
La campaña mediática afirma tendenciosamente que las autoridades de las Universidades San Marcos como de la Villarreal (entre otras) no han adecuado la Ley Universitaria a sus Universidades; lo cual, es totalmente falso en el caso de la Villarreal.
En la U. Villarreal se conformó un Comité Electoral Universitario Transitorio (CEUTA) como manda la Ley, luego se eligió a la Asamblea Estatutaria (representantes de docentes y estudiantes) como manda la Ley, dicha Asamblea aprobó el actual Estatuto donde se menciona claramente el cronograma electoral para elegir a los Decanos, Rector y Vicerrectores tal como estipula la Ley. Luego, en un proceso electoral (votación universal) se eligió a los decanos. Sólo falta la elección del nuevo rector y vicerrectores que se realizará en octubre del 2016, tal como lo señala el Estatuto de dicha Universidad.
Mentir es sencillo, pero es nuestro deber esclarecer la verdad y sobretodo explicar a quiénes no se informan porque los agentes políticos de la Sunedu como del gobierno de turno sólo viven de la difamación y de terribles campañas mediáticas.

El debate sigue abierto, los esperamos con artículos y sobretodo libros.