Renatto Bautista Rojas
Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster
en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático
nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV
Publicado en El Montonero, con fecha 16-02-2026
Diseñar
nuevos mapas de Esperanza es una carta apostólica del Papa León XIV, terminada
de ser escrita el 27 de octubre del 2025, con ocasión del LX aniversario de la
declaración conciliar “Gravissimum Educationis”, realizada en el
Concilio Vaticano II donde se reconoce la relación directamente proporcional
entre la educación con la evangelización. Este documento pontificio reconoce la
enorme importancia de la educación para la Iglesia Católica, quien escribe este
artículo estudió la mitad de su primaria y toda su secundaria en un colegio
católico de la orden franciscana, que a pesar de los malos manejos de una
pésima autoridad destituida, en el aspecto académico, que es lo que importa en
este artículo, puedo asegurar la riqueza de la formación humanística de todos
los colegios católicos porque la Iglesia entiende que de esa manera se puede
evangelizar, pero respetando el núcleo básico y formativo que es la familia,
una evangelización que represente un cúmulo de conocimientos que no debe ser
desdeñado.
A
pesar que es un libro de veintiocho páginas tiene una riqueza valedera de leer
por lo cual haré dos citados del documento pontificio. En la página 7 el Papa
escribe lo siguiente:
“San
Agustín, al injertar la sabiduría bíblica en la tradición grecorromana,
comprendió que el maestro auténtico suscita el deseo de la verdad, educa la
libertad para leer los signos y escucha la voz interior.”
El
Papa recuerda a San Agustín primero porque él viene de la orden agustina además
fue Prior General de dicha orden religiosa (2001-2013), pero también es
importante en señalar que recuerda a San Agustín porque es el gran filósofo de
la Iglesia Católica. Para serles sincero, en mi calidad de catedrático estas
líneas me generan una reflexión porque el docente debe suscitar en sus alumnos
el deseo de entender la verdad, que vista desde un punto de vista teológico la
verdad está representada en Cristo además la educación si tiene un poder
liberador del mal porque quien se educa puede tener conocimientos necesarios
que lo harían convertirse en un mejor ser humano, un mejor cristiano, pero para
eso debemos escuchar nuestra voz interior, nuestra conciencia que en base a
nuestro raciocinio y libre albedrio nos determina los caminos del bien como del
mal.
En
la página 22 el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica escribió lo siguiente:
“En
cualquier caso, ningún algoritmo podrá sustituir lo que hace humana a la
educación: la poesía, la ironía, el amor, el arte, la imaginación, la alegría
del descubrimiento e incluso la educación en el error como oportunidad de
crecimiento."
Me
atrevo a decir que es el mejor párrafo de este documento pontificio porque
sutilmente da un golpe a la inteligencia artificial al decir que nada podrá reemplazar
las características dadas por un docente en el aula que va desde la alegría de
transmitir conocimientos para acabar en lo que él denomina “error como
oportunidad de crecimiento”, que es cierto porque los docentes nos
equivocamos a veces en clase, somos consciente de esa situación, pero
entendemos que es una oportunidad de mejora, es una oportunidad de pulirse en
la cátedra, es la oportunidad de entender que solo sé que nada se.
Invito
a todos los católicos del mundo en leer este documento pontificio que es
pequeño, pero rico porque se centra en la educación.