Renatto Bautista Rojas
Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster
en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático
nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV
Publicado en El Montonero, con fecha 02-02-2026
El líder fundador del APRA y patricio de la
democracia peruana, Víctor Raúl Haya de la Torre (1895-1979) en el discurso
inaugural de la Asamblea Constituyente (1978-1979),dijo lo siguiente:
“Superando gallardamente los escollos de una legislación
electoral enmarañada con la introducción del absurdo voto preferencial, el
pueblo peruano optó por el camino de la democracia y de los partidos en que la
democracia se sustenta y quedó confirmada, con la experiencia peruana la
luminosa frase del apóstol cubano José Martí, quien dijo. “Cuando el sufragio
es ley, la Revolución está en el sufragio”.”
El voto preferencial fue establecido por
orden de la dictadura militar (1968-1980) respecto al Jurado Nacional de
Elecciones (JNE) para dividir la votación del principal partido de masas en
dicha lid electoral que era el APRA. La intención era clara demostrar que Haya
de la Torre no era el líder indiscutible del APRA, pero este partido político
se organizó tan bien que solo hicieron campaña por el C 1, en dicha época en la
cédula de votación no iban, como hoy, los símbolos partidarios sino una letra,
en el caso del APRA, la letra asignada fue la C. Haya de la Torre ganó dicha
elección con 1,038,642 votos preferenciales, mientras el total de votos que sacó
el APRA en dicha elección fueron 1,241,174 votos (35%) por el cual el APRA
obtuvo 37 asambleístas constituyentes de un total de 100. Indudablemente, fue
un enorme triunfo político para Haya de la Torre que ya tenía 83 años en dicho
momento, fue el único político peruano en enfrentarse a todas las dictaduras
militares de aquellos años aciagos del siglo XX.
Como hemos demostrado, el
voto preferencial se implementó en el Perú desde la elección para la Asamblea
Constituyente de 1978, aún sigue en vigencia. En cada elección para el
Parlamento, vemos la lucha cainita que todos los candidatos tienen dentro de su
partido político por un determinado número preferencial además en las
elecciones generales propiamente dichas, los partidos políticos se subdividen
al extremo con esta campaña por el voto preferencial, todas las principales
avenidas de las principales ciudades peruanas son inundadas con pancartas sobre
los votos preferenciales de cada partido político, en lugar de centralizar sus
fuerzas para obtener más escaños.
Es válido mencionar que
los defensores del voto preferencial, a los cuales no me encuentro, sostienen
que robustece a la democracia representativa porque permite al elector decidir
quién debería ser el parlamentario, pero en el caso del Perú es todo lo
contrario, porque salvo el APRA y el PPC, los demás no son partidos, son
franquicias electorales conformados por aventureros, no hay democracia interna,
como hemos visto. Salvo el APRA, las demás organizaciones partidarias han aprobado
por delegados sus listas parlamentarias es decir el dueño de dicho partido ha
decido quien va en los primeros lugares como en los últimos lugares, la
dedocracia del señor todo poderoso es quien impera, no hay respeto al militante
de base, la democracia representativa es burlada por aquellos políticos que se
creen los predestinados de la historia. Solo el voto preferencial tendría
sentido si hubiera auténtica democracia interna en todos los partidos políticos,
situación difícil en este país donde impera la informalidad.
Finalmente, mencionamos lo
siguiente: Países democráticos por vocación tienen listas cerradas para el
Parlamento como Francia, cuna del liberalismo político, España, Portugal además
la primera democracia liberal y representativa del mundo, los Estados Unidos de
América tiene lista cerrada para elegir a sus diputados y senadores. Esta
verdad demuestra que un voto de lista cerrada no es para nada antidemocrático.
A modo de conclusión,
consideramos que debe haber un debate nacional sobre el voto preferencial que
ha terminado en degenerar en una guerra cainita entre todos los candidatos de
los diferentes partidos políticos por lo cual en este momento considero que el
voto preferencial no tiene sentido y debería ser eliminado en el Perú, pero que
cada partido político sea obligado por ley a realizar elecciones internas para
elegir sus candidatos a diputado, senador y parlamento andino, claro como
escribí en mi artículo del lunes anterior, tampoco debería haber alternancia ni
paridad para las listas del parlamento bicameral, Parlamento Andino, Consejos
regionales ni regidurías en el Perú. Ojalá el próximo parlamento tengo el
coraje y la frontalidad para hacer estas reformas electorales necesarias para
un mejor Perú mirando al siglo XXII.