domingo, 11 de enero de 2026

La soberanía nacional no es escudo de los dictadores

 Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 12-01-2025

 

“Para que el mal gané, basta que los buenos no hagan nada”, es una frase histórica del filósofo irlandés Edmundo Burke (1729-1797) que calza con la actual realidad de la Venezuela chavista. Como todo el planeta sabe, el sábado 3 de enero del 2026, las Fuerzas Armadas estadounidenses en una acción militar rápida detuvieron al dictador Nicolás Maduro, acusado de encabezar el denominado Cartel de los Soles, organización declarada terrorista por la administración Trump. La decisión de detener al dictador Maduro me parece bien porque al mal se le debe combatir, no existe frontera ni soberanía que lo impida. Desde aquella madrugada, vemos que los defensores del chavismo invocan la defensa de la soberanía, pero se equivocan rotundamente: Primero, la soberanía jamás ha sido escudo de ninguna dictadura, bajo esa falacia, los Estados Unidos, Reino Unido y la Rusia soviética no hubieran entrado en guerra con la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial, claro dichos países eran soberanos, pero el concepto jurídico de la soberanía no le daba ningún derecho absoluto a Hitler ni Mussolini ni al emperador Hirohito de mandar a prisión y/o asesinar a todo discrepante político de sus respectivos reinados de terror. Sinceramente, cuando leí a los comunistas, liberales de escritorio y postmodernistas invocando la soberanía como defensa del dictador Maduro me dio risa porque demuestran ser aliados de la dictadura chavista y/o desconocer la historia universal. Ante esta falacia también escribo lo siguiente: Si no fuera por Estados Unidos en dos guerras mundiales, hoy Alemania gobernaría todo el planeta y nosotros, los indoamericanos o iberoamericanos, no estaríamos vivos por no ser de la “raza aria”, como decía el dictador nazi. Quiero ser tajante en un punto, jamás la soberanía fue impedimento constitucional para que los presidentes estadounidenses Wilson ni Roosevelt atacarán militarmente a la Alemania Nazi ni a sus dos aliados, Italia y Japón.  Segundo, legalmente desde la óptica estadounidense del Departamento de Justicia desde el 24 de noviembre del 2025, el dictador depuesto era el líder de una organización terrorista internacional por lo que su captura por lo que Estados Unidos no podía darse el lujo de tener a un criminal y enemigo en el mando de un país sudamericano.

A modo de conclusión, manifestamos que es un error de la administración Trump en permitir que la vicepresidente del dictador depuesto, Delcy Rodríguez se haya convertido en la presidente encargado porque ella, como su hermano Jorge, son hijos del terrorista Jorge Antonio Rodríguez, quien secuestró a un empresario petrolero estadounidense y murió en cárcel por el delito cometido, lo cual la ultraizquierda venezolana lo ha usado para convertirlo en un mártir a este terrorista por esa razón los hermanos Rodríguez son más radicales ideológicamente en la izquierda marxista (socialismo) que el dictador depuesto Maduro, sumado que siguen en libertad dos figuras emblemáticas como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino es decir la dictadura chavista sigue, pero sin Maduro en el Palacio de Miraflores, guardando las diferencias del caso, es como dejar a Himmler o Goebbels en el poder en la Alemania Nazi, tras el suicidio de Hitler. Lo que también creemos es que si Rodríguez se comporta mal es decir no hace rectificaciones al régimen chavista, ella y sus aliados acabarían igual que Maduro, tal como ya espetó Trump.  

Por lo que es válido manifestar que la única transición legítima es la que debe encabezar Edmundo González, como presidente electo de Venezuela, y como vicepresidente, la ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.  

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