domingo, 26 de abril de 2026

¿Existe el Ministerio de Cultura?

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 27-04-2026

 

El Ministerio de Cultura ha terminado siendo un ente burocrático que su única “especialidad” es declarar edificios virreinales y de comienzos de la República como monumentos históricos, pero esa declaración de buena fe e intención no incide en una reconstrucción urgente por lo que en este artículo vamos a reflexionar sobre dos monumentos históricos, de la época virreinal española, que se caen a pedazos y dicho Ministerio no hace nada concreto para solucionar dicha problemática. Me refiero a los templos católicos de Santa Liberata (1716) y San Lázaro (1586) que se encuentran en el histórico distrito del Rímac. Algunos dirán que la Iglesia Católica lo debe reconstruir, o propiamente dicho las órdenes religiosas que pertenecen los párrocos de dichas iglesias, pero los sucesos demuestran que dichas órdenes no tienen la capacidad económica de hacerlo porque reconstruirlo debe ser costoso y sumamente delicado porque son estructuras venidas de hace más de dos siglos, no es poner cemento y pintura como sí hiciera un edificio del siglo XXI. ¿Ante ese problema, qué se debe hacer? Cruzarnos los brazos y no hacer nada, sería lo peor por lo que el Estado peruano debe hacer algo, propiamente dicho a través del Ministerio de Cultura que facilite y financié la reconstrucción de dichos templos. Indudablemente, los ciudadanos que no son católicos dirían que no intervenga el Estado peruanos, menos en una financiación, pero más que un tema religioso, este asunto es de índole histórico porque hasta un ateo con formación intelectual jamás negaría la importancia histórica de la cultura virreinal española en la construcción del estado – nación peruana. Por eso, concluimos severamente que el Ministerio de Cultura solo es un ente burocrático porque no resuelve la problemática peruana de que edificios virreinales y de la centuria de la República se están cayendo mientras ellos ponen cientos de trabas burocráticas que impiden que sectores organizados de la sociedad peruana salven nuestra ubérrima historia.

domingo, 19 de abril de 2026

La democracia está bajo asedio

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 20-04-2026


Ante una calamitosa desorganización consciente de la ONPE respecto a la entrega de material electoral a colegios del sur de la capital del Perú, Lima, sumado a un lentísimo procesamiento de las actas que genera que la diferencia de votos entre el segundo y tercer candidato más votado sea mínimo, se demuestra claramente que nuestra democracia  está bajo asedio porque esta elección tiene legalidad, pero podría terminar perdiendo legitimidad lo cual sería un golpe duro para nuestra precaria democracia por lo que al existir irregularidades que enturbian la neutralidad como objetividad de los órganos electorales podría generar que un sector de la ciudadanía desconfié, con justa razón, de los resultados al 100% que la ONPE nos entregaría por lo que un nuevo gobierno constitucional que no tenga legitimidad es preocupante porque lo que inicia mal siempre acaba mal, viejo adagio que demuestra la sabiduría de los abuelos. Permítanme seguir en este tema, del nuevo gobierno sin legitimidad, ya que ellos podrían administrar un caos, no gobernar eficientemente con políticas públicas del siglo XXI, en la medida que un sector de la población cuestionaría su origen político, si se pone en tela de juicio la partida de nacimiento de este nuevo gobierno nacería indefectiblemente con conflictividad social es decir se mantendría la polarización política de este lustro. Por lo tanto, el Jurado Nacional de Elecciones debe evaluar con absoluta seriedad si declara la nulidad parcial o total de las elecciones presidenciales del domingo de 12 abril, la decisión legal está en este órgano constitucionalmente autónomo.

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 13 de abril de 2026

¿Cuándo se jodió el Perú? El personalismo

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fehca 13-04-2026

 

“Conversaciones en La Catedral”, novela de Mario Vargas Llosa, es recordada cuando el personaje principal Zavala pregunta: “¿en qué momento se había jodido el Perú?”

Para responder esa pregunta me centro en el personalismo que es la peor característica de nuestra sociedad en el cual los ciudadanos, mayormente, no trabajan en equipo, ni tienen una visión identitaria de grupo, todo lo contrario, mal piensan que ellos son el centro del “mundo” por lo cual su proyecto personal debe anteponerse a cualquier otro tipo de proyecto “comunitario”, esta variable se da porque en los colegios estatales se ha eliminado la educación cívica. Hoy se mal forma que “vale todo para ganar” y que no importa los demás. Por eso, motos que van en ambos sentidos de la pista, en casos más extremos, van inclusive en la vereda ni se detienen ante los semáforos, o personas que fuman en edificios cerrados contaminando el aire como la salud de personas que no tienen ese vil vicio, negando el vil pecado. Otra muestra del personalismo de algunos ciudadanos es no tener desprendimiento de grandeza cuando las circunstancias, por no decir la historia si lo miramos con retrospectiva, lo exigen y/o no apoyar con todo tu margen de maniobra a tus aliados cuando batallan por el bienestar de la comunidad. La verdad, el personalismo es absolutamente malo porque representa el egoísmo que es un desvalor terrible. Por eso, si nosotros seguimos siendo subdesarrollados, superando cualquier tema político, es ese personalismo que nuestra sociedad práctica, sin entender que el civismo es importante, ni entender que hay normas que todos debemos respetar. A modo de conclusión, consideramos que el personalismo es la cadena del egoísmo que nos ata al pasado y no nos permite como sociedad mirar del presente hacia el futuro como hacen las sociedades avanzadas y modernas del siglo XXI.

 

P.D. La otra semana haré mi análisis sobre los resultados del 12 de abril en el Perú.

domingo, 5 de abril de 2026

No podemos perder otro quinquenio

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 06-04-2026

 

“Lo único necesario para que el mal triunfe es que los buenos no hagan nada.”

Edmundo Burke (1729-1797)

 

Lamentablemente, el Perú ha perdido el quinquenio (2021-2026) por culpa de las animadversiones y odios que una argolla política ha sido “buena” en difundirlo como un mantra religioso, se nos divide maniqueamente cada quinquenio bajo el falso relato que el Perú fue casi la Alemania nazi durante la década de los 90s del siglo XX, pero tal vez, los mayores odiadores se dan cuenta que aquí esconden un viejo racismo oligárquico contra los peruanos con ascendencia asiática oriental. ¿Por qué no? Prefieren esta oligarquía gatopardista ser la que mande, no desean perder ese “poder”, pero volvamos al título del artículo. Estos perversos auparon como presidente a un ineficiente en la gestión pública como Castillo. En esta lógica argumentativa, si este quinquenio perdido es lo que es, se debe lamentablemente que los poderes fácticos, representados en una argolla que maneja la academia hasta el teatro, nos impusieron el relato que era mejor ser gobernados por una franquicia leal a las longevas dictaduras de Cuba y Venezuela que dar el poder electoralmente a Fuerza Popular que es un fujimorismo que ha aceptado las reglas constitucionales del siglo XXI.

Por eso, estando a seis días de la primera vuelta, no volvamos a caer en cantos de sirena de una izquierda ineficiente en la gestión pública y radical porque ellos no solucionan ningún problema de los peruanos, miremos que ninguna obra ha realizado ni Castillo ni Boluarte ni Balcázar, los tres electos por Perú Libre. Volver a dar el voto a cualquier aliado de los tres políticos antes mencionados, sería totalmente nefasto para el Perú, no podemos darnos el lujo de perder una década, mientras algunos poderes fácticos se enriquecen debajo de la mesa.

Por lo que concluyo, que el peruano decente y trabajador no debe ser heredero político del dictador Velasco Alvarado que lamentablemente incubó un maniqueo y tonto resentimiento, cuando el Perú del 2026 representa a un capitalismo popular y una movilidad social innegable. ¡No destruyamos con el voto a nuestro Perú que debe ser faro en el Pacífico!