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miércoles, 8 de junio de 2022

¿Un suicidio colectivo?

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático ordinario en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 8-06-200

 

El domingo 29 de mayo, los colombianos fueron a las urnas para elegir al Presidente de la República para el período (2022-2026) donde el 40% de electores (un poco más de 8 millones 500 mil) votaron por el castrochavista y ex guerrillero Gustavo Petro mientras que el 28% (casi 6 millones de electores) de electores votaron por el populista “atrapa todo” Rodolfo Hernández y el 24% de electores (un poco más de 5 millones) votaron por el centro derechista Federico Gutiérrez es decir existe un 40% de colombianos conscientes que desean ver a un radical de izquierda, como Petro, como Presidente de Colombia lo que llevaría a Colombia a la senda de hambre, muerte, miseria y totalitarismo que afrontan los cubanos y venezolanos. Algunos dirán que es “alarmismo”, para nada porque es la cruda verdad debido a que cuando los socialistas (castrochavistas los podemos llamar en nuestro continente) jamás sueltan el poder por la vía electoral lo que se demuestra terriblemente en los 63 años que el Partido Comunista gobierna Cuba lo los 23 años que gobierna el partido chavista Socialista Unificado en Venezuela. A estas alturas de la historia, nadie puede ser inocente para creer que partidos socialistas (vinculados al narcotráfico) dejarían el poder de manera pacifica porque el Foro de Sao Paulo tiene un plan claro de penetración política en todos los países de nuestro continente. Lo también cierto es que a pesar del fracaso del socialismo en varios países (como la Rusia soviética o sus satélites en la Europa del Este o las propias Cuba y Venezuela) aún hay mucha gente “cándida” o “inocente” que cree que un modelo económico y político caduco pueda funcionar a pesar de las “buenas” intenciones que ofrecen como enamorado al conquistar a su chica.

El 40% de colombianos a favor del radical de izquierda Petro me hace recordar que un 50,1% de peruanos votaron -hace un año- por el corrupto y lisiado intelectual de apellido Castillo y al 55% de chilenos que auparon al demagogo y mediocre castrochavista Boric. Esto demuestra que nuestros electores no votan con la inteligencia (pensando en lo principal de toda sociedad que es a economía) sino que se dejen manipular por absurdos y enfermizos odios que jamás darán de comer a nadie.

A modo de conclusión, espero que los colombianos no cometan un suicidio colectivo -como hicieron los peruanos con el lisiado intelectual Castillo y los chilenos con el mediocre Boric- haciendo Presidente a Petro, aunque el otro candidato Hernández, que es el mal menor, también tiene sus sombras como su apoyo al aborto o manifestar que retomará relaciones diplomáticas con la narco dictadura de Maduro. Indudablemente, este “centrismo” atrapa todo hace daño, aunque más mal haría el castrochavista Petro en la Casa de Nariño. ¡Ojalá que los colombianos voten pensando en su sólida democracia representativa y economía!

lunes, 17 de agosto de 2020

Por el debido proceso y la libertad de Álvaro Uribe

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas y Licenciado en Ciencia Política por la UNFV

Publicado en Mundiario, con fecha 17-08-2020


El 4 de agosto, nos enteramos de que la Corte Suprema colombiana ordenó la detención domiciliaria al dos veces Presidente Constitucional Álvaro Uribe Vélez, gran demócrata y estadista a carta cabal en Sudamérica.

Esta medida es sorpresiva porque no hay peligro de fuga ya que el ex Presidente Uribe es senador y tiene un domicilio fijo sumado a que no hay sentencia consentida ni ejecutoriada que demuestre que él estuvo implicado en una compra de falsos testigos. Lo cierto es que es la venganza de un Poder Judicial colombiano, copado por comunistas, que jamás perdonarán que Álvaro Uribe, en sus dos gobiernos constitucionales, haya reducido militar y políticamente a la organización narco terroristas FARC en su mínima expresión.

El odio enfermizo de la FARC contra el Presidente Uribe viene desde el año 2002 cuando asumió la Presidencia de Colombia por primera vez. En el día de la juramentación, la organización narco terrorista FARC atacó el Palacio de Nariño con lanza cohetes y colocaron un coche bomba a las afueras del Parlamento colombiano con la obvia intención de asesinar al Presidente Uribe que es un faro de libertad en Sudamérica porque además de ser muy frontal contra los narco terroristas de las FARC siempre lo ha sido contra dos dictaduras criminales como las castrochavistas en Cuba y Venezuela. Lo también cierto es que el Presidente Uribe acumuló demasiados enemigos, internos y externos, de las fuerzas relacionadas al castrochavismo.

Su arresto domiciliario es un mensaje para los políticos de nuestra región: “No sean frontales contra nosotros porque acabarán presos.”

La injusta prisión domiciliaria a Álvaro Uribe, que como repito no es una sentencia consentida ni ejecutoriada de ningún proceso judicial, me recuerda la orden de prisión preliminar a un amigo entrañable de Álvaro Uribe quien fue Alan García Pérez, dos veces Presidente Constitucional del Perú, que afrontó la obsesión enfermiza de un fiscal socialista, admirador de los terroristas de Sendero Luminoso, que pidió dicha prisión, un día antes del jueves santos. Entonces, el Presidente García no se iba a dejar humillar, sabiendo que no existe imparcialidad procesal ni independencia de poderes, y tomó la decisión de suicidarse el terrible 17 de abril del 2019.

Lo cierto es que vivimos terribles épocas para la democracia y las libertades políticas porque se judicializa la política llevando a políticos a la cárcel sin existir el debido proceso ni la presunción de la inocencia ni una sentencia consentida ni ejecutoriada.

Finalmente, considero que el Presidente Uribe debe afrontar este proceso judicial en absoluta libertad porque él tiene un compromiso político, al ser el senador con más votación de Colombia, sumado a que, como reitero, no existe sentencia consentida ni ejecutoriada en su contra que se le investigue y se lo cite a los órganos judiciales con la más absoluta libertad.

Lo paradójico de la situación colombiana es que mientras que el político que luchó contra el narco terrorismo tiene prisión domiciliaria, existen 10 narco terroristas de las FARC -uno de ellos denunciado por secuestrar y violar sexualmente a menores de edad- sentados en el Parlamento colombiano gracias al inefable pacto del expresidente Santos con los narco terroristas de las FARC, rechazado en las urnas por los colombianos buenos y decentes.

¡Fuerza, Presidente Álvaro Uribe!

 

sábado, 22 de abril de 2017

¡Estamos en un nuevo ciclo político!


Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).
Publicado en Estado Internacional con fecha 22-04-17

Hoy vivimos un nuevo ciclo político. En la izquierda gatopardista, saben que representa el fin de sus argollas, de su discurso político y sobretodo del billete; por el cual, viven como rémoras.
Mayo de 1968 abrió un ciclo político que representó el triunfo de la izquierda, a nivel mundial. Desde el discurso político-económico hasta en lo cultural, se impuso la izquierda gatopardista, en los cinco continentes. Por ejemplo, nosotros somos respetuosos de la propiedad privada, pero a partir de mayo del 68, en cientos de universidades, es “permitido” que se tome sus locales atentando –obviamente- con la propiedad privada porque los dirigentes universitarios no son dueños de las Universidades.
La caída del Muro de Berlín como la disolución del Imperio Soviético fueron dos grandes golpes para la izquierda gatopardista, pero ellos supieron replantearse. ¿Cómo?
Lula Da Silva (entonces aspirante presidencial brasileño) formó el Foro de Sao Paulo donde la izquierda gatopardista decidió tomar las banderas reivindicativas de los colectivos femeninos, homosexuales, medioambientales, entre otros.
Irónico, mientras el dictador comunista  Stalin asesinó a miles de homosexuales en campos de concentración, sus camaradas –de finales del siglo XX- comenzaron a luchar por la comunidad homosexual. ¡Estos marxistas son más comodines!
El discurso de la izquierda gatopardista es lo que denominamos “corrección política” que es sinónimo del edulcoramiento político más tibieza. En sociedades HIPÓCRITAS –como la nuestra-  ese discurso era el hegemónico sino miremos a nuestros colegios y universidades estatales, secuestradas por la argolla gatopardista. ¡Con razón, salen tantos “genios” que votan rojo! ¡Ni han leído a Marx ni a Lenin! ¡No comprenden que el marxismo es una interpretación de la realidad europea del siglo XIX, incompatible con la nuestra!
La izquierda gatopardista – a nivel mundial- vivía su edad dorada, hasta… que ese discurso político no pudo solucionar a mediano plazo, las necesidades del pueblo.
Hagamos un breve repaso de tres acontecimientos que fueron las estocadas al discurso de la “corrección política”: El triunfo del Brexit, el triunfo del No contra el aberrante pacto con los terroristas de las FARC y el TRIUNFO de Donald Trump.
Creo que el TRIUNFO de Donald Trump cierra el ciclo político que se inició en ese lejano mayo del 68 porque él representa todo lo contrario a ese edulcorado discurso.
La izquierda gatopardista usando su mediocracia (principalmente The New York Times y The Washington Post) más los recursos económicos de la ONG Open Society de Georgos Soros intentaron –a través de la candidata Clinton- impedir el triunfo de Donald, lo cual no lo lograron. El elector estadounidense no cayó en la trampa y derrotó al poder fáctico, por eso tanto odio, contra la entonces candidatura y hoy gobierno de Donald Trump.
Ellos (la izquierda gatopardista) saben muy bien lo que escribo, por dicha razón, darán dura batalla contra el gobierno de Trump.
En Sudamérica, el discurso de la izquierda gatopardista también está en debacle sino miremos el triunfo de Mauricio Macri, el impeachment  contra Rousseff y la ascensión de Temer, la segunda vuelta peruana entre dos candidatos derechistas y el triunfo de la Oposición en las elecciones legislativas.
Obviamente, la izquierda gatopardista dará gran lucha por mantener la dictadura de Nicolás Maduro. Todos los camaradas latinoamericanos saben que si cae Venezuela, ellos caen, sobre todo por la financiación.
P.D.1: ¿Han visto algún camarada latinoamericano llamar dictadura al gobierno de Maduro? No.
P.D.2: La izquierda gatopardista tiene que tener un discurso anti cristiano para destruir los valores históricos de nuestra sociedad.

P.D.3: ¿Cuáles son los ídolos de la izquierda gatopardista? Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot y los Castros. Todos ellos fueron y son DICTADORES. Por eso, no se sorprendan por el mutis ante la narco dictadura de Maduro.  

domingo, 2 de octubre de 2016

No es No: Victoria del NO.

No es No: Victoria del NO.
Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal.
Publicado en May Neim Presenta, con fecha 02-10-16

Estoy muy feliz que la mayoría democrática colombiana, haya impuesto el NO a ese asqueroso pacto con los terroristas de las FARC.
Pueblo latinoamericano, el día de hoy, Colombia nos ha transmitido una gran enseñanza: No es No. No hay medias tintas.
Vergüenza ajena me originó ese mal llamado acuerdo de paz con los terroristas de las FARC, lo escribo en mayúsculas, TERRORISTAS porque la organización marxista de las FARC fue, son y serán un grupo genocida y terrorista.
Me genera una vergüenza ajena ese mal llamado pacto de paz. Primero, porque fue firmado en La Habana, capital de un régimen dictatorial. Segundo, porque tuvo el aval de Raúl Castro, el dictador cubano, desde el mismo momento que un régimen es dictadura está incapacitado moralmente de ser avales de cualquier acuerdo. Tercero, porque ese pacto hubiera facilitado el acceso de las FARC a las cámaras de diputados y senadores. Increíble, las FARC sin votación del elector colombiano, hubieran tenido 10 escaños asegurados.
Con los terroristas jamás se pacta porque ellos creen en la destrucción total del sistema democrático, sólo los ilusos y sus primos ideológicos pueden creer en una paz duradera y estable con un grupo terrorista, como las FARC.
Saben la única manera de vencer a los terroristas es por la vía militar y política, conjugadas en una brillante estrategia, como lo hizo el presidente Uribe en el ochenio que gobernó responsablemente Colombia.
Si algún día tuviera el honor de ser Presidente del Perú, les digo de antemano, que jamás haría un acuerdo de paz ni con Sendero Luminoso ni con otra agrupación terrorista porque no creo que acuerdos sumisos puedan construir una paz estable y duradera, y menos aún, con organizaciones terroristas de ideología marxista.
El presidente Santos que se jugó todo por el todo, debe renunciar a la Presidencia y convocar a elecciones presidenciales de inmediato. Les recuerdo, que tras el Brexit dimitió, el entonces premier británico David Cameron a su cargo. Cameron tuvo dignidad, veremos si Santos la tiene.
El gran ganador de esta jornada es el presidente Álvaro Uribe, que reivindica sus políticas antisubversivas contras las FARC.
La victoria del NO en Colombia, el triunfo del BREXIT, la candidatura republicana de Donald Trump, el 3er lugar de Podemos en las elecciones de junio en España y otros hechos más a nivel mundial demuestran que el mundo está girando hacia la derecha y que el espectro conservador está recuperando espacios, gracias en alguna medida, a la inexorable y terca actitud de la izquierda gatopardista a nivel mundial, de enfrentarse sólo por enfrentarse.
De seguro, no me puedo imaginar el sufrimiento de la izquierda gatopardista (no sólo en Colombia, sino a nivel mundial) tras su derrota ante el uribismo.

Colombia nos ha enseñado que el NO es NO.