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miércoles, 30 de julio de 2025

El enemigo interno de la civilización Occidental

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, 29-07-2025

 

La semana pasada en mi artículo titulado “El enemigo externo de la civilización Occidental” explique claramente que el islam como civilización es nuestro principal enemigo externo porque en 1400 años se ha demostrado que las relaciones siempre son agresivas entre la civilización de la media luna con Occidente. Hoy, para explicar el enemigo interno en Occidente debo volver con el maestro de la ciencia política mundial, Samuel Huntington (1927-2008), el autor del libro “El Choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial. En la página 60 del libro antes mencionado, Huntington escribió lo siguiente:

“Las grandes ideologías políticas del siglo XX son: liberalismo, socialismo, anarquismo, corporativismo, marxismo, comunismo, socialdemocracia, conservadurismo, nacionalismo, fascismo y democracia cristiana. Todas ellas tienen una cosa en común: son productos de la civilización occidental. Ninguna otra civilización ha generado una ideología política relevante.”

¿Cuáles fueron las ideologías más destructivas por su perversidad en Occidente? La primera el fascismo que originó la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), bien que el fascismo sea condenado por la perversidad que representó el Holocausto que es un agujero negro en la historia de la humanidad, la otra ideología que construyó dictaduras totalitarias en el siglo XX y mantiene algunas en este siglo es el comunismo, las dos ideologías pretenden ser redentoras, la primera por la raza aria y la segunda por la clase proletaria, la primera justamente condenada y la segunda mimada como si esos psicópatas, desde Lenin pasando por Mao y terminando en Fidel Castro, fueron un coro de ángeles, lo cual absolutamente no lo son, pero ¿por qué Occidente tolera el comunismo y todas sus variantes, incluyendo la ideología de género?  La razón histórica es que la primera dictadura comunista, la Unión Soviética, ganó la Segunda Guerra Mundial al lado de los Estados Unidos y Reino Unido sumado a la hegemonía cultural, que, desde la década de los 60s del siglo XX, tienen todas las fuerzas de las izquierdas, desde la izquierda mas civilizada y light que es la socialdemocracia para acabar en la ultra izquierda que es el comunismo. Adicionalmente, el componente sentimental por el cual -claro supuestamente- ellos luchan por un paraíso terrenal donde no haya clases sociales ni Estado, lo cual es una quimera porque nosotros somos una civilización, no un conjunto de animales que actuamos por instintos primarios.

A modo de conclusión, en base a la historia del siglo XX hasta nuestros días, consideramos que el enemigo interno, que bobamente es tolerada como si fuera una ideología del amor y paz, es el comunismo, incluyendo toda sus variantes, entre ellas la nefasta ideología de género además, la historia nos demuestra que el comunismo, desde su implementación en Rusia, con los bolcheviques de Lenin, hasta la actualidad, incluyendo la perversa dictadura comunista de los Castro y Diaz Canel ha originado que más de 110 millones de seres humanos fueron asesinados vilmente. Indudablemente, el enemigo interno de Occidente es el comunismo que es aliado de dictaduras teocráticas musulmanas como la iraní que coordinan estrechamente para la destrucción de las tradiciones y valores milenarios de Occidente.

 

martes, 31 de mayo de 2022

Los enemigos internos de la civilización occidental

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático ordinario en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 31-05-2022

 

La civilización occidental, que se encuentra respalda en los valores y tradiciones de tres ciudades históricas como Atenas, Roma y Jerusalén, ha permitido que casi la mitad del planeta viva en libertad económica y política, pero desde mayo de 1968 ha mantenido, lamentablemente por mucha pasividad de las elites, enemigos internos que diariamente socavan la grandeza de los fundamentos de nuestra civilización.

Por ejemplo: Mientras el nazismo es justamente repudiado, lo mismo no pasa con su primo hermano que es el comunismo que es tolerado por esa falacia que la democracia debe soportar todo a pesar de que haya un espectro político que claramente pide la voladura de la democracia representativa para la instauración de una dictadura totalitaria al estilo de Cuba, China y Corea de Norte que son regentadas por el Partido Comunista desde más de seis décadas. Como reitero, desde mayo de 1968 se permite una hegemonía cultural (academia, arte, cine y un largo etcétera) de todas las caretas del comunismo desde el más ortodoxo hasta su cara “más suave” que es el llamado woke que supuestamente se preocupa por minorías, pero lo que más hace es destruir dos principios fundamentales en Occidente como la igualdad ante la ley y la presunción de la inocencia que nos asiste a todo ciudadano.

Indudablemente, lo llamado “ideología” woke ha degenerado en la mayor ridiculez como ahora vemos Disney ha lanzado un Mickey y Minie gay con el obvio objetivo que los niños se identifiquen con los colores de la bandera LGTB es decir estas elites woke están obsesionados en impedir que los niños tengan una infancia regular, de esa vil manera pretenden evitar que crezcan con la referencia de dos sexos (algo que se demuestra biológica y genéticamente), de la familia que es el última baluarte de nuestra civilización, y la lógica intención de formar una linda familia. Terriblemente, el marxismo cultural, hoy llamado woke, tiene dos grandes fantasías: Destruir al Estado – Nación como a la familia para lograr “formar” esclavos en la reingeniería social que pretenden ejecutar en este siglo. Por eso, a modo de conclusión, hay que darles combate para asegurar que los aspectos positivos de la civilización occidental se mantengan para las venideras generaciones.