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lunes, 29 de marzo de 2021

Acción Popular, su histórica corrupción y el demagogo

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 29-03-2021

 

Un sector de electores peruanos considera que el partido histórico Acción Popular es un partido de “centro derecha” -cosa que no lo es porque es un partido donde conviven socialistas asolapados y derechistas tibios como lo demostré en el pasado articulo titulado Acción Popular Socialista- y de una decencia casi sagrada, cosa que tampoco lo es. Por dicha razón, en este artículo me centraré sobre los casos de corrupción en el segundo gobierno de Fernando Belaúnde Terry (1980-1985). Antes que me olvide, lo también cierto es que – a diferencia del visceral trato que recibe el aprismo- los grupos de poder jamás “recuerdan” estos casos de corrupción porque Belaúnde, el 28 de julio de 1980, en su mensaje de asunción del mando constitucional, devolvió la propiedad de los medios de comunicación privados a sus dueños del año 1974. Es decir, Belaúnde se llevó bien con el poder mediático, el poder tras bambalinas en el Perú.

¿Cuáles fueron los casos de corrupción en el segundo gobierno de Acción Popular que los actuales electores peruanos deben recordar?

Primero, el caso Guvarte que involucró al entonces Ministro de Justicia, Enrique Elías Laroza, con la constructora española Guvarte que sobrevaluó las obras para la construcción y equipamiento en los penales peruanos.

Segundo, el caso Vollmer que involucró al entonces Presidente del Consejo de Ministros y senador, Manuel Ulloa, al favorecer al conglomerado venezolano Vollmer, donde el mismo Ulloa era accionista minoritario, en la adquisición de la Irrigadora Chimbote S.A. Indudablemente, este es un caso de puerta giratoria o intereses de conflictos, pero nada importa porque lo hicieron aristócratas de la derecha tibia peruana.

Tercero el caso de Bancoper que involucró a la administración de Acción Popular en el rescate del banco privado Bancoper por unos 30 millones de dólares venidos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

El cuarto caso de corrupción fue la compra de dos naves de carga inservibles de nombre Mantaro – Pachitea por el enorme costo de 73 millones de dólares. ¡Cifra que aún representa una cachetada a la pobreza peruana!

Y el quinto caso fue Villa Coca que represento que militares y altos funcionarios del gobierno de Acción Popular estuvieran relacionados con el cartel del narcotraficante Rodríguez López.

Lo cierto que estos cinco casos de corrupción más el avance del terrorismo y la inflación galopante hicieron que el candidato de Acción Popular, para el proceso electoral de 1985, abogado Javier Alva Orlandini obtuviera un magro 7.25% de los votos y quedará en cuarto lugar detrás de Alan García, Alfonso Barrantes y Luis Bedoya.

Lo cierto es que los electores peruanos, que sufragaron en los procesos electorales de 1980 y 1985, lamentablemente -en su mayoría- se encuentran fallecidos y no pueden contar a la promoción de jóvenes, que no leen libros de historia peruana, las dos terribles administraciones de Acción Popular (1963-1968) y (1980-1985) que nos dejaron en una terrible escalonada genocida del terrorismo de Sendero Luminoso como el aumento de la inflación.

Hoy, por la enorme irresponsabilidad histórica de los militantes de Acción Popular, que en mi consideración han entrado en una deriva izquierdista demagógica, han permitido que un excongresista, sin ningún tipo de luces políticas, como Lescano sea su candidato presidencial. ¿Qué hizo Lescano como congresista por los peruanos emergentes y emprendedores? ¿Qué ley dio en beneficio a la salud pública o de las universidades públicas? ¿Cuándo Lescano denunció las corruptelas de Odebrecht en el Perú? Las respuestas las tiene usted, amable lector. Lo cierto es que esta candidatura es demagogia pura. ¡Tremenda irracionalidad es pedir que los chilenos nos devuelvan el Huáscar! ¿Lescano no ha leído los tomos de Historia de la República del Perú del historiador Jorge Basadre? ¿No sabe que el Huáscar derrotado jamás iba a volver al puerto del Callao? ¡Los trofeos de guerra no se devuelven!¡Qué tal demagogia!

Recuerden que el gran filósofo Aristóteles despreciaba a los demagogos. Por consiguiente, debemos hacer caso a este preclaro intelectual de la Grecia Antigua y maestro de Alejandro Magno.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Acción Popular Socialista


Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 22-03-2021

 

Algunos de mis compatriotas creen (¿tal vez siempre lo han creído?) que Acción Popular es un partido “conservador” o “derechista”, pero cometen un error porque Acción Popular es un partido atrapa todo, es decir pueden convivir un “derechista” tibio y un socialista solapado. Además, es uno de los tres partidos políticos más antiguos del Perú, en este selecto grupo está el aprismo y el pepecismo, pero me parece que estos dos partidos tendrán otra senda que el partido de la lampa. Eso será para otro artículo, pero lo cierto que Acción Popular fue fundado para ser un partido “centrista” que le quite electores al aprismo (tal como pasó en los procesos electorales de 1962 y 1963). Es decir, fue concebido como un aprismo light ya que a sus líderes como electores no les importaba la ideología. ¡Fueron y son pragmáticos! También, recuerdo que Andrés Townsend dijo que “Acción Popular era un partido de independientes”, pero este reputado intelectual y político se equivocó porque es un partido donde puede estar sentado dos derechistas como Vitocho García Belaunde y Raúl Diez Canseco como dos socialistas asolapados como Jhony Lescano y Mesías Guevara.

Si bien es cierto que Fernando Belaúnde, fundador de Acción Popular y dos veces Presidente Constitucional del Perú, era miembro de la más rancia aristocracia peruana, pero esa situación no hizo que en su partido hubiera socialistas o los llamados termocéfalos como se decía, en su primer gobierno (1963-1968), a estos políticos que eran el ala izquierda de su partido y que terminaron fundando Acción Popular Socialista, antes del golpe de Estado de Velasco. Mencionaré algunos ejemplos de los termocéfalos en el primer gobierno de Acción Popular. Por ejemplo: Ricardo Letts, otrora figura política de la Izquierda Unida hace 30 años, integró el programa estatal Cooperación Popular fundado por el “derechista” Belaúnde. Luego tenemos a Edgardo Seoane, primer vicepresidente de Belaúnde, que se autoproclamó candidato presidencial para las frustradas -por el golpe de Estado de Velasco- elecciones generales de 1969, luego pretendió tomar el local central de Acción Popular, en la avenida Paseo Colón, pero como no le salió bien la jugada, fundó Acción Popular Socialista con otroras acciopopulistas como Gustavo Mohme Llona, fundador del grupo mediático La República, José Navarro Grau, Benjamín Doig y Mario Villarán. Indudablemente, estos políticos tuvieron el derecho de ser socialistas como el de fundar un partido de esa tendencia, pero lo también es cierto que para que Belaúnde le ganará a Haya de la Torre (en el proceso electoral de 1963, necesitó aliarse y llevar en su gobierno a socialistas asolapados como los señores antes mencionado. Indudablemente, en Acción Popular entran socialistas algo acomplejados que no se aceptan como lo que son políticamente y “derechistas” tibios.

Algún perspicaz lector me diría que fue una “realidad” de hace 54 años, pero no es tan cierto porque Johny Lescano es el actual candidato presidencial de Acción Popular. Él es el equivalente de los termocéfalos del primer gobierno de Belaúnde sumado a Lescano fue electo con el 74% de los votos de los militantes de Acción Popular. Es decir, este partido ha entrado en una deriva izquierdizante que les hace acreedor del nombre Acción Popular Socialista. Evidente, Lescano no puede decir que es un socialista, pero sus 19 años de congresista demuestran su actitud demagógica, populista y complaciente con dos gobiernos repletos de socialistas como el de Alejandro Toledo y Ollanta Humala. ¡No olvidemos que fue el candidato número 20 de Toledo en el proceso electoral del 2011! ¡Ya que más le digo! Un detalle importante, antes que me olvidé, todos de la ala “derechista” de Acción Popular conocieron a Belaúnde, pero Lescano no lo conoció porque recién se inscribió en el año 2000.

El gran problema de Acción Popular, desde su fundación en 1956, es que es un partido donde conviven “derechistas” tibios y socialistas asolapados como Edgardo Seoane Corrales, primer vicepresidente de Belaúnde, y ahora Johny Lescano, el demagogo candidato presidencial. ¡Nunca fueron ni serán un auténtico partido de centra derecha que requiere el Perú! ¡Son atrapa todo, incluyendo al acosador de una periodista casada! ¡Las feministas de la ultraizquierda callan! ¡Otro ejemplo de su incoherencia política!

¡No se olviden que el gran filósofo Aristóteles despreciaba a los demagogos!

P.D.: El Perú está controlado por los caviares y esta verdad se demuestra desde el momento que a varios políticos -de varias tendencias políticas- tuvieron prisión preventiva (desde Humala hasta Keiko Fujimori) menos al vacado por corrupción, Martín Vizcarra. Indudablemente, los caviares no soltarán el poder por la vía electoral (en esto se parecen a los chavistas, pero sin su radicalidad de la ultraizquierda venezolana). ¡Por gusto dan duro a López Aliaga porque no le dejarán que ganase la presidencia! ¡Qué los caviares no hagan tanto show!

 

 

sábado, 8 de octubre de 2016

El golpe de estado del 3 de octubre.

El golpe de estado del 3 de octubre.
Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal
Publicado con fecha 03/10/2016, en Estado Internacional



Un día como hoy, en el año 1968, el general Juan Velasco Alvarado se alzó en armas y derrocó al presidente constitucional Fernando Belaúnde, cuyo período debió haber acabado en el año 1969.
Así como critico todos los golpes de estados; que han llevado, a la instauración de dictaduras, no dejaré de criticar y condenar el nefasto golpe de estado del 3 de octubre de 1968.
Ningún golpe de estado tiene justificación (ni económica ni política ni de ninguna índole) porque todos debemos ser respetuosos de los resultados electorales y legitimar al Presidente Constitucional (aunque no hayamos votado por él).
Todo golpe de estado conculca las libertades a los ciudadanos; y a la larga, genera acumulamiento del poder político, corrupción y sumisión de los medios de comunicación privados, no hay ninguna autocracia peruana que se salve de esta descripción.
Mientras, la izquierda gatopardista, con gran energía nos recuerda el autogolpe de estado del 05 de abril de 1992, al cual también condeno y repudio, no repudia ni condena el golpe de estado del general Velasco del 03 de octubre. ¿Por qué no lo hacen? Sencillamente, porque muchos de ellos trabajaron en el aparato estatal (por ejemplo, medios de comunicación expropiados y la otra Sinamos) y/o fueron empoderados en sus respectivos sindicatos marxistas, como la CGTP o el SUTEP.
Aprovecho estas líneas, para recordarles a mis contemporáneos de edad, los siguientes descalabros u horrores de la dictadura militar velasquista (es una irresponsabilidad mayúscula, que no nos enseñen esto en el colegio ni en la Universidad):
Primero, la desreforma agraria que pulverizó el campo en minifundios, además de generar la paralización del agro hasta el presente siglo. (24 de junio de 1969).
Segundo, la ilegal destitución de tres de cinco vocales supremos: Domingo García Rada, Ernesto Vi vaneo y Alfredo Maguiña. Sólo quedaron dos jueces supremos: Ponce Mendoza y Nuñez Valdivia -adeptos a la dictadura militar.- (24 de diciembre de 1969).
Tercero, la construcción del carísimo y ridículo oleoducto peruano. El catedrático alemán Gerhard Bischoff vendió la idea a la dictadura militar, que en nuestra selva había petróleo de la misma calidad del venezolano. Jamás nuestro petróleo ha podido ni igualar ni en calidad ni en abundancia al ecuatoriano.  (año 1973).
Cuarto, la ilegal expropiación de los medios de comunicación privados. (27 de julio de 1974).
Por último, la deuda externa se triplicó de 800 millones de dólares (1968) a 3,066 millones de dólares (1975).
No quiero ni voy a escribir más horrores de la dictadura militar velasquista porque sería noquearlos – para siempre – a la izquierda gatopardista. Ya con cinco horrores velasquista es suficiente, para que no me odien más.
El golpe de estado del 3 de octubre originó un régimen autoritario, corrupto, irresponsable en lo económico; y sobretodo, nos heredero un modelo económico autárquico y cepalista, que recién fue cambiado (felizmente) en la década de los 90´s.

Nunca más 3 de octubres en la historia republicana, ese es mi eterno compromiso.  

miércoles, 30 de marzo de 2016

El belaúndismo, su nefasta herencia y su candidato presidencial.

El belaúndismo, su nefasta herencia y su candidato presidencial.

Publicado el 30/03/2016 en May Neim Presenta

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).

La política peruana es tan interesante porque todo puede suceder, lamentablemente vivimos un ciclo de anti política iniciado desde el triunfo de Fujimori en el año1990.
Desde la óptica de la Ciencia Política: Los partidos políticos son indispensables para la democracia, pero desde el régimen autoritario fujimorista los partidos han sido vilipendiados como tradicionales.
Acción Popular, el partido político fundado por el arquitecto Fernando Belaúnde, dos veces Presidente del Perú (1963-1968) y (1980-1985), ha sobrevivido en la política luego del segundo belaúndismo. Sus dos gobiernos fueron catastróficos, pero jamás han sido estigmatizados.
La pregunta del millón es: ¿por qué jamás la gran prensa ha estigmatizado a los gobiernos de Belaúnde?La sencilla razón es que la derecha peruana ha pontificado a Belaúnde porque él les devolvió incondicionalmente los medios de comunicación expropiados por la dictadura militar; sin duda, la derecha paga bien a quién le sirve bien (y más si el trabajo es gratuito).
Algunos jóvenes y algunos mayores ven con simpatía la candidatura presidencial de Acción Popular, pero es bueno recordarles a mis mayores y enseñarles a mis contemporáneos la nefasta herencia de los dos gobiernos belaúndistas.
¿Por qué Belaúnde llegó a ser dos veces presidente del Perú?

La historia peruana me enseñó que la figura inmortal de Víctor Raúl Haya de la Torre sólo fue detenida; en su legítima aspiración presidencial, por el antiaprismo.
La elección presidencial de 1962 (que ganó Haya de la Torre) nos demuestra que el aprismo obtuvo el 33% de los votos, seguidos por el 32% que obtuvo Belaúnde, Odría obtuvo el 28%, la Democracia Cristiana (lo caviar para nuestros días), del poco carismático Cornejo Chávez, obtuvo el 3%; Pando, del Frente de Liberación Nacional obtuvo el 2%; Ruiz Eldredge, del Movimiento Social Progresista,obtuvo el 1% y Castillo Colonna obtuvo el 1%. El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (pararrayo antiaprista) dio un golpe de estado e impidió el ascenso al poder de Haya de la Torre.
En la noche de la elección presidencial el mismo Belaúnde se proclamó ganador de las elecciones. Cómo no mencionar que el periodista Humberto Martínez Morosini le colocó una burda banda presidencial a Belaúnde. Además les recuerdo que Belaúnde salió orondo en Panamericana Televisión pidiendo que las Fuerzas Armadas impidan el “fraude” consumado por el presidente Prado a favor de Haya de la Torre.Sumado que la revista Caretas secundó el oportuno pedido de Belaúnde.
La Junta Militar de Gobierno convocó a elecciones para el domingo 9 de junio de 1963. El objetivo era impedir otro triunfo de Haya de la Torre, para lograr este plan, se necesitaba endosar los votos de las candidaturas de izquierda de 1962. Si sumamos el porcentaje de las candidaturas de izquierda determinamos que Pando, Ruiz y Castillo eran el 4% y, si le añadimos la candidatura caviar de la Democracia Cristiana (luego aliada del primer belaúndismo) sumarían 7% de los votos. Fácil aritmética, en 1962 Belaúnde obtuvo el 32% más el voto de las izquierdas y de la democracia cristiana (ese 7%) llegó a ser presidente con el 39%. Las izquierdas votaron por Belaúnde por su fuerte antiaprismo. ¿No hubiese sido más digno para ellos que sus mismos candidatos postulen en 1963? Para nada, porque en su decisión política primó más el antiaprismo. Una muestra más de su histórica doble moral.
Para la elección presidencial de 1980, la lógica de las izquierdas (ceñidas a su clásico antiaprismo) era endosar sus votos hacia Belaúnde porque él era el único candidato que podía impedir el ascenso de su eterna“bestia negra”que es el aprismo. Es fácil de demostrarlo, en la elección para la Asamblea Constituyente de 1978, sumando todas las listas de las izquierdas daban un 33.6% de los votos. El aprismo obtuvo el 35,4% y el PPC obtuvo el 23.8% de los votos.
En la elección presidencial de 1980, todas las candidaturas de izquierda sumaron el 17.4%; sin duda, la diferencia del 33.6% de la elección de 1978 con los resultados de sus candidaturas de 1980 endosaron al voto del belaúndismo. Me atrevería a decir que la diferencia del 44% que obtuvo Belaúnde con el 29% que obtuvo la candidatura aprista fue el voto de las izquierdas que sí o sí tuvieron que endosar al belaúndismo para impedir el ascenso de sus eternos enemigos apristas.
Dejando las razones históricas que posibilitaron el ascenso en dos ocasiones de Belaúnde a la Presidencia del Perú, me volcaré a determinar su nefasta herencia.
El primer belaúndismo (1963-1968) lidió diferentes levantamientos de guerrillas izquierdistas. La vieja frase “son sólo abigeos”no viene de Belaúnde sino de su ministro de Interior Miguel Rotalde, al referirse peyorativamente sobre los guerrilleros.
Me dirán: “El belaúndismo derrotó a las guerrillas”, pero no hubo una previsión de los guerrilleros; a pesar, de que el mismo Luis De la Puente Uceda en un pequeño mitin en la Plaza San Martín del 7 de febrero de 1964 anunció que pronto iniciarían un levantamiento, y sumemos que el diario La Prensa informó continuamente que De la Puente iniciaría un levantamiento. Esta es la primera muestra de la improvisación e impericia del belaúndismo para impedir que se geste un movimiento guerrillero.
Un estadista no se dedica exclusivamente a enfrentar los problemas, los pre evita.
Otro suceso, que el primer belaúndismo no tuvo la decisión política de enfrentar, fue la maxidevaluación del 31 de agosto de 1967, que desató un fuerte proceso inflacionario.
Considero que la muestra final de la pésima toma de decisiones del belaúndismo es el incidente de la pérdida de la página 11 del Acta de Talara (terrible acto de corrupción que nadie pagó en la cárcel), más las previas del golpe militar del 3 de octubre de 1968.
El diario El Comercio dirigido por Luis Miró Quesada La Guerra, publicó el 13 de setiembre de 1968, una nota donde se decía que 36 generales del Ejército habían evaluado el Acta de Talara y que 29 de éstos la habían rechazado.
Me parece increíble que un diario que nos sermonea de democracia, haya sido la caja de resonancia del militarismo y golpismo más absurdo que tuvimos en la historia republicana; esto se debió, al antiaprismo de Luis Miró Quesada. Desde que asumió la dirección de El Comercio, él hizo lo posible para impedir el ascenso del aprismo, asimismo, no vaciló en ser la caja de resonancia de dictaduras militares como la de Benavides (1933-1939) y Odría (1948-1956). Es válido recordar, que en junio de 1969 se iba a dar una nueva elección presidencial, donde todos los pronósticos decían que de lejos Haya de la Torre hubiera ganado. La familia Miró Quesada sí o sí tenía que impedir el ascenso del aprismo; por eso, apostaron por Velasco. Lo risible es que se vuelve a comprobar el adagio “nadie sabe para quién trabaja”, en 1974 Velasco expropió El Comercio a Luis Miró Quesada. Así Velasco le pagó a quién lo apoyó con todo su poder mediático.
No dejaré de mencionar que el senador aprista Luis Alberto Sánchez en sus memorias menciona que su gran amigo, el argentino Gabriel del Mazo, quién fuera líder universitario de la Reforma Universitaria de 1918, le advirtió el 25 de setiembre, que militares de su país sabían que era cuestión de días que se gesté un golpe de Estado en el Perú. Inmediatamente, Sánchez lo comunicó a la dirigencia del Apra. El belaúndismo estaba igualmente informado, pero no hicieron nada para desactivar el golpe de estado del 3 de octubre de 1968.
Fernando Belaúnde que siempre fue un presidente timorato, jamás tomó una decisión para desactivar el eminente golpe de Estado de Velasco. Esa es la muestra de que Belaúnde no era un líder ni estadista político.
El segundo belaúndismo fue más desafortunado que el primero por diversas razones:
En primer lugar, no supieron detener el avance del grupo terrorista Sendero Luminoso. La estrategia sólo era militar, también debió ser, una estrategia política; es decir, no sólo vencer en el combate militar a los terroristas sino también vencerlos en el debate académico y político, añadido a  la implementación de obras públicas en Ayacucho como en las otras regiones andinas atacadas por la banda criminal y asesina de Sendero Luminoso; lo cual, no hizo por dejadez o por miopía de Belaúnde.
Segundo, en el campo económico nos dejaron una inflación anual del 125%, además no se tomó ninguna decisión política para desmantelar el nefasto legado (si así se le puede categorizar) velasquista; es decir, no se cambió en nada la economía proteccionista y estatista legada por la dictadura militar. Hay que añadir que para julio de 1985 la deuda externa era de 14, 000, 000, 000 dólares para la época. Tengo que ser justo en mencionar que la deuda externa dejada por la dictadura militar era de 10, 000, 000, 000 dólares para la época.
Tercero, los graves casos de corrupción (lamentablemente mis mayores los han olvidado y para mis contemporáneos son casos inexistentes). Recordar es volver a vivir:
Tenemos el caso Guvarte, que involucró al entonces ministro de Justicia Enrique Elías Laroza con la constructora española Guvarte que sobrevaluó las obras para la construcción y equipamiento en los penales.
El caso Vollmer, que involucró al entonces Premier Manuel Ulloa al favorecer al conglomerado venezolano Vollmer (él era accionista minoritario) en la adquisición de la Irrigadora Chimbote S.A. Intereses de conflicto, como lo categorizamos el día de hoy.
Otro caso es el Bancoper, que involucró al gobierno belaúndista al intentar rescatar al Banco privado Bancoper. Dicho rescate implicó 30 millones de dólares (para la época) del BCRP.
Adicionalmente tenemos el caso Mantaro-Pachitea, que significó la pérdida de 73 millones de dólares (para la época) por la compra de dos naves de carga inservibles.
Finalmente está para los anales de la historia el caso Villa Coca, que representó que militares como altos funcionarios del segundo belaúndismo estuvieran relacionados con el cártel del narcotraficante Reynaldo Rodríguez López.
Considero que las dos administraciones de Belaúnde y de Acción Popular fueron mediocres, desde la nula toma de decisión contra el golpe de Estado de Velasco en 1968, como en la lucha contra el terrorismo de Sendero Luminoso; además de una pésima política económica y su velo de corrupción tanto en el escándalo de la pérdida de la página 11 como de cinco casos de corruptelas mencionadas en el presente artículo.

Concluyo, que la nota es desaprobatoria en la gestión pública administrada por el belaúndismo y su partido Acción Popular.
Sobre el candidato presidencial de Acción Popular puedo afirmar que es muy fácil estar alejado de la política peruana por un cuarto de siglo. Sencillo es no ejercer posición firme y pública sobre tantos eventos políticos sucedidos en nuestro país desde el nefasto decenio autocrático fujimontesinista hasta la deficitaria administración de los Humala Heredia.
Como partido, Acción Popular no ha gobernado el Perú desde hace31 años; es decir, no tiene un equipo multiprofesional capaz de solucionar la problemática de nuestra sociedad. Añadido que su candidato presidencial no ha ejercido función pública desde que dejó la Cámara de Diputados en 1990.
El Perú necesita un gobierno con un equipo de profesionales con exitosa gestión pública.  No es justo perder otros cinco años con gente sin experiencia o con experiencia deficitaria al mando de nuestro Perú. Ya perdimos 5 años con el humalismo, no perdamos ni un año más.

Estoy totalmente seguro, que mis compatriotas en estos días reflexionarán con paciencia su voto y pensarán que es necesario un voto seguro y útil para detener la mediocridad de la gestión de los Humala Heredia. Creo y siempre creeré en el futuro del Perú. 

domingo, 4 de octubre de 2015

03 de octubre de 1968

03 de octubre de 1968

Publicado en May Neim Presenta el 03 de octubre del 2015.

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)

Un día como hoy, hace 47 años el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas dirigidas por el general Juan Velasco Alvarado dio un Golpe de Estado contra el Presidente Constitucional Arquitecto Fernando Belaúnde Terry.
El 03 de octubre de 1968 fue un día triste para la democracia y la historia peruana por representar un golpe de estado más. Dicho golpe representó un quiebre total a la institucionalidad democrática.
Mi artículo no pretende ser una defensa del primer gobierno de Fernando Belaúnde, no soy ni seré acciopopulista, pero soy defensor de la democracia representativa y de su institucionalidad.
Así como muchos critican (y con razón) el autogolpe de estado del 05 de abril de 1992 que permitió al ingeniero Fujimori cambiar de constitución política y quedarse 10 años en el poder, les invito a criticar el golpe de estado del 03 de octubre de 1968 porque todo quiebre de la democracia es una afrenta al Perú porque nosotros como ciudadanos somos los soberanos a través de nuestro voto, no los militares ni otros agentes subalternos.
La verdadera razón del golpe de estado del 03 de octubre de 1968 fue impedir el triunfo de Víctor Raúl Haya de la Torre para las elecciones que debieron realizarse en 1969. Muchos dirán que este argumento es apristarizar la historia peruana, pero la verdad es una sola y objetiva. Primero, desde los sucesos de la Revolución de Trujillo del 07 de julio de 1932, el militarismo se propuso impedir que Haya de la Torre asumiera la primera magistratura del Perú. Recordemos los gobiernos del mariscal Benavides (1933-1939), el golpe de 1948 y el posterior gobierno del general Odría (1948-1956) y el golpe de estado de 1962. Segundo, la situación económica y política del primer gobierno de Belaúnde generaron las condiciones necesarias para que el candidato de la oposición; es decir, Haya de la Torre hubiera ganado de lejos la elección de 1969. De seguro, ni el candidato presidencial que hubiera tenido Acción Popular o Luis Bedoya del PPC y/o algún candidato de sectores de la izquierda le hubieran ganado a Haya de la Torre. Negar esta afirmación es una tremenda afrenta a nuestra historia.
El militarismo muchas veces en nuestra historia ha cerrado el pasado a la democracia y ha perpetuado por largo tiempo regímenes sombríos en lo político, social y sobretodo en loa económico.  
El gobierno militar emanado del golpe del 03 de octubre de 1968 nos legó muchos horres. Es necesario recordar algunas pinceladas militaristas como la expropiación de los medios de comunicación privados; ocasionando, que el Estado peruano tuviera en sus manos todo el poder mediático.  Hasta algunos dirigentes civiles claudicaron con sus principios democráticos como por ejemplo Héctor Cornejo Chávez; fundador de la Democracia Cristiana, que terminó de facto como Director de El Comercio. Otra pincelada de este recordado gobierno militar fue la represión y cruel asesinato de los policías que iniciaron la huelga policial del 05 de febrero de 1975. Hoy los defensores del velascato y “justificadores” del asesinato a la democracia o golpe de estado del 68, son prístinos defensores de los derechos humanos, pero les pregunto. ¿Dónde quedaron los derechos humanos de los cientos de policías asesinados cruelmente el 05 de febrero de 1975? ¿Cuándo el velascato mata no importa, pero para los enemigos políticos si importa? Son dos preguntas que les invito tanto política como académicamente que nos respondan. Finalmente, pero sin ser la menos importante de las pinceladas del velascato es la nefasta herencia económica que heredó a los gobiernos democráticos (1980-1992). Gracias al velascato, las ideas económicas cepalistas entraron con toda fuerza hacia el Perú, representó el triunfo de la economía autárquica como fue el padre del endeudamiento externo que el Perú empezó a pegar con los gobiernos democráticos (1980.1992). Gracias al velascato, el Perú vivió en una grave crisis económica.
Gracias generales golpistas del 03 de octubre de 1968 por legarnos el 28 de julio de 1980 una economía quebrada, un país en cero producción y sobre todo gracias por  heredarnos tanto advenedizos y arribistas con una carga ideologizada tan obtusa que creen que el Perú de 1968 es igual que el Perú del 2015.

 Sin duda, el Perú les debe mucho de lo malo a los golpistas del 03 de octubre de 1968.