lunes, 5 de abril de 2021

Reflexiones políticas antes del 11-A

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 05/04/2021

 

Este es el último artículo que escribo antes del domingo 11 de abril que será el Día D para la democracia peruana porque hay dos modelos de Estado que se enfrentan en las urnas. Considero mi deber como joven profesional hacer unas breves reflexiones sobre el 11 de abril, pero antes recordaré a mis amigos lectores que el Perú tiene una grandez que no debe ser desperdicia por la demagogia y la ultraizquierda. En el Perú, surgió el mayor imperio precolombino que fue el Inca luego, tras la llegada de España, el Perú fue el virreinato más poderoso y aquí -precisamente en las Pampas de Ayacucho- se aseguró la independencia de las jóvenes naciones sudamericanas, pero lamentablemente los 200 años de República no han servido para construir un Perú moderno y próspero para la inmensa mayoría silenciosa de peruanos. Firmemente considero que el 11 de abril podemos evitar que el Perú siga en la senda de la decadencia económica que sucede desde julio del 2011 al llegar Humala al poder.

Para estas elecciones generales me atrevo a realizar dos clasificaciones de espectros electorales:

El primero es la ultraizquierda y sus aliados, los caviares:

Siempre reitero que el término caviar, en el Perú, se usa para definir a las personas de origen aristocrático que usan -con fines políticos- las banderas del socialismo para mantener su cuota de poder política. ¡Puro gatopardismo como en la famosa novela El Gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa! 

Los caviares representan la casta que gobierna al Perú desde la retirada de España de suelo peruano. Ellos representan un poder fáctico – mediático que hará todo lo posible para seguir en el poder. Para algunos podría ser raro o “antinatural” que sus aliados sean la ultraizquierda peruana o el castrochavismo (los dos términos son sinónimos), pero lo son porque les une intereses económico y parafraseando al gran Luis Alberto Sánchez: “las dictaduras han preferido convivir con el comunismo y arrinconar al aprismo.” Además, les une un tronco ideológico común que viene desde Carlos Marx hasta la actual aberración que se llama ideología de género.

Los candidatos de la ultraizquierda, a mi entender, son los siguientes:

Alcántara de Democracia Directa, Arana del Frente Amplio, Castillo de Perú Libre (¿de la dictadura comunista cubana no lo creo?), Gálvez de RUNA, Humala del dizque Partido Nacionalista (en su gobierno se hipotecó a los intereses geopolíticos de la Venezuela chavista y el Brasil de la destituida Dilma), Lescano de Acción Popular (que jamás ha sido un partido de derechas), Mendoza (la más firme agente del Foro de Sao Paulo y amiguísima del radical de izquierdas española, Pablo Iglesias), Vega del UPP y Urresti (que sin ser izquierdista socialista, es un demagogo que fue ministro de un castrochavista y vende patria como Humala).

De estos candidatos considero que los más peligrosos son Castillo porque es candidato de una franquicia con un cordón umbilical claro con la dictadura comunista cubana, Humala porque tiene todos los nexos con el castrochavismo y el Foro de Sao Paulo, Lescano por representar el giro izquierdista de Acción Popular y por “trayectoria” demagógica en 18 años en el Parlamento además representa la posible cuarta entrada de Chile en el Perú (la primera fue con la Independencia, la segunda en la Guerra contra la Confederación Perú boliviana y la tercera con la Guerra del Pacífico) e, indudablemente, Mendoza por ser la “cara joven” del espectro de la ultraizquierda y por representar la esperanza del castrochavismo de tomar (¡por fin!) el Perú como bastión del Eje del Mal Caracas, La Habana y La Paz.

Estos candidatos son un peligro para la democracia y las libertades políticas desde el momento que admiran y son tributarios económicos de genocidas dictaduras como la longeva cubana y la Venezuela chavista. Un peruano de bien y lúcido no puede votar por opciones que representan el caduco modelo de hambre, miseria y totalitarismo del socialismo. Lastimosamente, la ultraizquierda tiene licencia para mucho a pesar de ser los responsables del asesinato de más de 110 millones de personas desde 1917 hasta nuestros días, todo porque la dictadura, por antonomasia de la ultraizquierda, ganó la Segunda Guerra Mundial al lado de los Estados Unidos y de Reino Unido de Gran Bretaña. ¡Caro se pagó el precio de soportar la impunidad de la ultraizquierda mundial! ¡Lúcidos fueron los generales Patton y Mc Arthur sobre el verdadero enemigo! Volviendo al Perú, la ultraizquierda representa un modelo político caduco que ha fracasado en todos los países donde se ha implementado desde la Rusia soviética de Lenin hasta la Camboya de Pol Pot.

En lo que se conoce como la izquierda caviar o gatopardista sus candidatos son:

Forsyth de Victoria Nacional (antes se llamaba Restauración Nacional de un incoherente evangélico apellidado Lay), Guzmán (recordado viceministro humalista y el señor de los incendios) y Salaverry de la franquicia Somos Perú.

Los tres son las “cartas fuertes” de la élite caviar peruana. Indudablemente, las posibilidades de Guzmán y Salaverry de pasar a la segunda vuelta son las mismas de encontrar vida inteligente en Júpiter, pero en el caso del arquero mediocre son distintas porque el poder fáctico lo presenta como un “candidato centrista” cuando en verdad es una candidatura gaseosa y que no representa nada concreto salvo los intereses del padre diplomático en gobernar tras bambalinas. ¿Qué méritos tiene para ser Presidente? Ninguno porque fue un mediocre arquero, fracasó en su empresa, fracasó en el matrimonio religioso (¡violencia psicológica!) y dejó la Municipalidad de La Victoria para “jugar” a la política y sin olvidar que no es un profesional. Es decir, nunca ha ganado nada en la vida salvo por ser hijo de un diplomático aristócrata y punto final.

El segundo espectro es del centro hacia la derecha donde los candidatos son los siguientes:

 

Acuña de APP, Beingolea del PPC, Hernando De Soto de Avanza País, Keiko Fujimori de Fuerza Popular, Rafael Santos de Perú Patria Segura y Rafael López Aliaga de Renovación Popular.

Sinceramente, Acuña más que un político de centro derecha, es una persona pragmática que ha construido un imperio universitario interesante y que sabe que su objetivo es poner congresistas para tener algún poder de negociación. Luego, tenemos al histórico PPC, que tradicionalmente sería un partido del centro derecha, pero que ha sido tibio desde el momento que apoyaron a la corrupta Villarán en la revocatoria y percibo que tienen una deriva de presentarse “ultra centrista” (¡la tentación del centro!) por el miedo de aceptarse como de derecha. ¡Sería una lástima que un partido histórico no pase la valla electoral!

Sinceramente, De Soto -al comienzo- me pareció una candidatura interesante porque es un intelectual, pero creo que se ha rodeado de gente no valiosa. ¿Qué es Avanza País? Es una franquicia electoral fundado por un persona de la izquierda socialista como Pedro Cenas y que tiene como “asesor” a un radical de izquierdas como Terry Paredes que estuvo cerca del castrochavista Humala y de la franquicia castrista llamada Perú Libre (jamás de la Cuba comunista). Además, De Soto no ha querido establecer una posición clara sobre el aborto, la ideología de género y la situación sobre las Universidades públicas.

Luego se encuentra Keiko Fujimori que representa un sector del electorado que añora el decenio autoritario de Fujimori padre. No soy un anti fujimorista militante ni les tengo odio, pero la marca política Fujimori aún mantendrá su gravitación electoral por dos razones: Por la obra asistencialista que recuerdan sus electores y porque Fujimori representó la penúltima ola de confrontación y división entre peruanos. No olvidar que su “chivo expiatorio” fueron los tres partidos políticos más longevos: El APRA, Acción Popular y el PPC.

Un poco más a la derecha de Fujimori hija, se encuentra Rafael Santos que tuvo buena performance en el último debate electoral por el término “club de lagartos” asignado a los candidatos que representan la debacle moral y de gestión pública del actual gobierno. No olvidar que Santos, con documentos en la mano, demostró que Lescano no tiene grados académicos de Magíster ni de Doctor, pero así es Profesor Principal en una Universidad Pública en Puno. Indudablemente, Lescano le encanta vivir de nuestros impuestos, pero lo raro es que la Fiscalía ni el Jurado Nacional de Elecciones se ha pronunciado de este delicado tema que podría tener consecuencias penales porque representaría falsedad genérica.

A la más derecha se encuentra Rafael López Aliaga que representa un voto de una derecha conservadora que aún no ha tenido espacio electoral y se siente marginada desde el gobierno de Humala. Definitivamente, no son ultraderecha porque no pretenden establecer ninguna dictadura totalitaria al estilo de la nazi, son una derecha conservadora y dura al estilo de VOX de España, aunque no tienen tantos cuadros políticos de la altura de Santiago Abascal, Rocío Monasterio, Iván Espinosa, Macarena Olona y Javier Ortega Smith. Lo que sí creo es que los católicos y evangélicos coherentes con su religión, votarán por López Aliaga por su defensa a la vida. Además, los dos méritos comunicacionales de López Aliaga son su mensaje no a la mermelada y fuera Odebrecht.

Acabaré este artículo con dos breves reflexiones:

Primero: Considero que todos los candidatos deberían suscribir un pacto mínimo sobre el rescate del sistema de salud público peruano que es un fiasco tras la llegada del virus chino en nuestro país. Se han muerto más de 52 mil peruanos, pero no percibo que ningún candidato presidencial le da la importancia debida porque son vidas de peruanos perdidas por un virus tan nocivo.

Segundo: No soy arrogante para cobrar 39 soles, ni un real, por decirte por quién votar, pero sí les digo que no se merecen el voto los candidatos de la ultraizquierda y caviar porque llevan gobernando 10 años, en el Perú, y sus resultados son negativos desde el campo moral hasta el desastre que vivimos porque los gobierno de los lagartos (Vizcarra y Sagasti) no han comprado vacunas ni camas UCI ni respiradores artificiales. Es decir, permiten este genocidio lento contra 30 millones de peruanos. ¡Los caviares y la ultraizquierda son pésimos gestores públicos!

Solo queda votar por opciones constitucionalistas y democráticas, pero lo que, si apuesto es que los caviares harán todo para seguir en el poder, no creo que lo suelten por la vía electoral. ¡Los caviares tienen el poder fáctico – mediático para destruir cualquier opción constitucionalista que pasará a la segunda vuelta!

lunes, 29 de marzo de 2021

Acción Popular, su histórica corrupción y el demagogo

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 29-03-2021

 

Un sector de electores peruanos considera que el partido histórico Acción Popular es un partido de “centro derecha” -cosa que no lo es porque es un partido donde conviven socialistas asolapados y derechistas tibios como lo demostré en el pasado articulo titulado Acción Popular Socialista- y de una decencia casi sagrada, cosa que tampoco lo es. Por dicha razón, en este artículo me centraré sobre los casos de corrupción en el segundo gobierno de Fernando Belaúnde Terry (1980-1985). Antes que me olvide, lo también cierto es que – a diferencia del visceral trato que recibe el aprismo- los grupos de poder jamás “recuerdan” estos casos de corrupción porque Belaúnde, el 28 de julio de 1980, en su mensaje de asunción del mando constitucional, devolvió la propiedad de los medios de comunicación privados a sus dueños del año 1974. Es decir, Belaúnde se llevó bien con el poder mediático, el poder tras bambalinas en el Perú.

¿Cuáles fueron los casos de corrupción en el segundo gobierno de Acción Popular que los actuales electores peruanos deben recordar?

Primero, el caso Guvarte que involucró al entonces Ministro de Justicia, Enrique Elías Laroza, con la constructora española Guvarte que sobrevaluó las obras para la construcción y equipamiento en los penales peruanos.

Segundo, el caso Vollmer que involucró al entonces Presidente del Consejo de Ministros y senador, Manuel Ulloa, al favorecer al conglomerado venezolano Vollmer, donde el mismo Ulloa era accionista minoritario, en la adquisición de la Irrigadora Chimbote S.A. Indudablemente, este es un caso de puerta giratoria o intereses de conflictos, pero nada importa porque lo hicieron aristócratas de la derecha tibia peruana.

Tercero el caso de Bancoper que involucró a la administración de Acción Popular en el rescate del banco privado Bancoper por unos 30 millones de dólares venidos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

El cuarto caso de corrupción fue la compra de dos naves de carga inservibles de nombre Mantaro – Pachitea por el enorme costo de 73 millones de dólares. ¡Cifra que aún representa una cachetada a la pobreza peruana!

Y el quinto caso fue Villa Coca que represento que militares y altos funcionarios del gobierno de Acción Popular estuvieran relacionados con el cartel del narcotraficante Rodríguez López.

Lo cierto que estos cinco casos de corrupción más el avance del terrorismo y la inflación galopante hicieron que el candidato de Acción Popular, para el proceso electoral de 1985, abogado Javier Alva Orlandini obtuviera un magro 7.25% de los votos y quedará en cuarto lugar detrás de Alan García, Alfonso Barrantes y Luis Bedoya.

Lo cierto es que los electores peruanos, que sufragaron en los procesos electorales de 1980 y 1985, lamentablemente -en su mayoría- se encuentran fallecidos y no pueden contar a la promoción de jóvenes, que no leen libros de historia peruana, las dos terribles administraciones de Acción Popular (1963-1968) y (1980-1985) que nos dejaron en una terrible escalonada genocida del terrorismo de Sendero Luminoso como el aumento de la inflación.

Hoy, por la enorme irresponsabilidad histórica de los militantes de Acción Popular, que en mi consideración han entrado en una deriva izquierdista demagógica, han permitido que un excongresista, sin ningún tipo de luces políticas, como Lescano sea su candidato presidencial. ¿Qué hizo Lescano como congresista por los peruanos emergentes y emprendedores? ¿Qué ley dio en beneficio a la salud pública o de las universidades públicas? ¿Cuándo Lescano denunció las corruptelas de Odebrecht en el Perú? Las respuestas las tiene usted, amable lector. Lo cierto es que esta candidatura es demagogia pura. ¡Tremenda irracionalidad es pedir que los chilenos nos devuelvan el Huáscar! ¿Lescano no ha leído los tomos de Historia de la República del Perú del historiador Jorge Basadre? ¿No sabe que el Huáscar derrotado jamás iba a volver al puerto del Callao? ¡Los trofeos de guerra no se devuelven!¡Qué tal demagogia!

Recuerden que el gran filósofo Aristóteles despreciaba a los demagogos. Por consiguiente, debemos hacer caso a este preclaro intelectual de la Grecia Antigua y maestro de Alejandro Magno.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Acción Popular Socialista


Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado en El Montonero, con fecha 22-03-2021

 

Algunos de mis compatriotas creen (¿tal vez siempre lo han creído?) que Acción Popular es un partido “conservador” o “derechista”, pero cometen un error porque Acción Popular es un partido atrapa todo, es decir pueden convivir un “derechista” tibio y un socialista solapado. Además, es uno de los tres partidos políticos más antiguos del Perú, en este selecto grupo está el aprismo y el pepecismo, pero me parece que estos dos partidos tendrán otra senda que el partido de la lampa. Eso será para otro artículo, pero lo cierto que Acción Popular fue fundado para ser un partido “centrista” que le quite electores al aprismo (tal como pasó en los procesos electorales de 1962 y 1963). Es decir, fue concebido como un aprismo light ya que a sus líderes como electores no les importaba la ideología. ¡Fueron y son pragmáticos! También, recuerdo que Andrés Townsend dijo que “Acción Popular era un partido de independientes”, pero este reputado intelectual y político se equivocó porque es un partido donde puede estar sentado dos derechistas como Vitocho García Belaunde y Raúl Diez Canseco como dos socialistas asolapados como Jhony Lescano y Mesías Guevara.

Si bien es cierto que Fernando Belaúnde, fundador de Acción Popular y dos veces Presidente Constitucional del Perú, era miembro de la más rancia aristocracia peruana, pero esa situación no hizo que en su partido hubiera socialistas o los llamados termocéfalos como se decía, en su primer gobierno (1963-1968), a estos políticos que eran el ala izquierda de su partido y que terminaron fundando Acción Popular Socialista, antes del golpe de Estado de Velasco. Mencionaré algunos ejemplos de los termocéfalos en el primer gobierno de Acción Popular. Por ejemplo: Ricardo Letts, otrora figura política de la Izquierda Unida hace 30 años, integró el programa estatal Cooperación Popular fundado por el “derechista” Belaúnde. Luego tenemos a Edgardo Seoane, primer vicepresidente de Belaúnde, que se autoproclamó candidato presidencial para las frustradas -por el golpe de Estado de Velasco- elecciones generales de 1969, luego pretendió tomar el local central de Acción Popular, en la avenida Paseo Colón, pero como no le salió bien la jugada, fundó Acción Popular Socialista con otroras acciopopulistas como Gustavo Mohme Llona, fundador del grupo mediático La República, José Navarro Grau, Benjamín Doig y Mario Villarán. Indudablemente, estos políticos tuvieron el derecho de ser socialistas como el de fundar un partido de esa tendencia, pero lo también es cierto que para que Belaúnde le ganará a Haya de la Torre (en el proceso electoral de 1963, necesitó aliarse y llevar en su gobierno a socialistas asolapados como los señores antes mencionado. Indudablemente, en Acción Popular entran socialistas algo acomplejados que no se aceptan como lo que son políticamente y “derechistas” tibios.

Algún perspicaz lector me diría que fue una “realidad” de hace 54 años, pero no es tan cierto porque Johny Lescano es el actual candidato presidencial de Acción Popular. Él es el equivalente de los termocéfalos del primer gobierno de Belaúnde sumado a Lescano fue electo con el 74% de los votos de los militantes de Acción Popular. Es decir, este partido ha entrado en una deriva izquierdizante que les hace acreedor del nombre Acción Popular Socialista. Evidente, Lescano no puede decir que es un socialista, pero sus 19 años de congresista demuestran su actitud demagógica, populista y complaciente con dos gobiernos repletos de socialistas como el de Alejandro Toledo y Ollanta Humala. ¡No olvidemos que fue el candidato número 20 de Toledo en el proceso electoral del 2011! ¡Ya que más le digo! Un detalle importante, antes que me olvidé, todos de la ala “derechista” de Acción Popular conocieron a Belaúnde, pero Lescano no lo conoció porque recién se inscribió en el año 2000.

El gran problema de Acción Popular, desde su fundación en 1956, es que es un partido donde conviven “derechistas” tibios y socialistas asolapados como Edgardo Seoane Corrales, primer vicepresidente de Belaúnde, y ahora Johny Lescano, el demagogo candidato presidencial. ¡Nunca fueron ni serán un auténtico partido de centra derecha que requiere el Perú! ¡Son atrapa todo, incluyendo al acosador de una periodista casada! ¡Las feministas de la ultraizquierda callan! ¡Otro ejemplo de su incoherencia política!

¡No se olviden que el gran filósofo Aristóteles despreciaba a los demagogos!

P.D.: El Perú está controlado por los caviares y esta verdad se demuestra desde el momento que a varios políticos -de varias tendencias políticas- tuvieron prisión preventiva (desde Humala hasta Keiko Fujimori) menos al vacado por corrupción, Martín Vizcarra. Indudablemente, los caviares no soltarán el poder por la vía electoral (en esto se parecen a los chavistas, pero sin su radicalidad de la ultraizquierda venezolana). ¡Por gusto dan duro a López Aliaga porque no le dejarán que ganase la presidencia! ¡Qué los caviares no hagan tanto show!

 

 

lunes, 15 de marzo de 2021

La ultraizquierda peruana que casi nadie menciona

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 15-03-21

 

En este último lustro, el social progresismo mundial y oligarquía mediática le gusta usar el vil calificativo “ultraderecha.” Lo increíble es que ningún supuesto “ultraderechista” pretende instaurar una dictadura totalitaria como la de Hitler y Mussolini.

Por ejemplo, al expresidente estadounidense Trump le dicen “ultraderechista”, pero jamás en los Estados Unidos, primera potencia mundial que derrotó militar y políticamente a la Alemania Nazi, a ningún político del Partido Republicano, incluyendo a Trump, se le ocurriría instaurar una dictadura tipo la nazi ni mandar al genocidio a 5 millones de judíos. Es válido mencionar que, en el gobierno de Trump, los Estados Unidos volvieron a tener una estrecha alianza con Israel que es el estado del pueblo hebrero. Indudablemente, no se puede establecer una “dictadura ultraderechista” teniendo como aliado a los herederos de las víctimas del holocausto perpetrado por el genocida Hitler.

Otra víctima del calificativo “ultraderechista” es el Presidente brasileño, Jair Bolsonaro que también mantiene excelentes relaciones diplomáticas con Israel. Además, jamás Bolsonaro ha dicho que admira al dictador Hitler ni que pretende instaurar una dictadura totalitaria.

En Europa, se da el calificativo de “ultraderechista” al joven premier austriaco Sebastián Kurz por su fuerte política antiinmigración también se le dice “ultraderechista” al premier húngaro Viktor Orbán por sus políticas conservadoras que han permitido el aumento de la tasa de natalidad de su población sumado a su dura posición antiinmigración ilegal y la más reciente víctima del mentado calificativo es el español Santiago Abascal, líder del joven partido VOX.

En Austria, país sometido por la dictadura nazi, jamás Kurz ha dicho que pretende instaurar una dictadura totalitaria menos lo ha dicho Orbán que de joven fue un connotado dirigente juvenil anticomunista que cobró peso político en el recordado discurso del 16 de junio de 1989. En ese día los demócratas húngaros recordaron a las víctimas de la Revolución húngara de 1956 que fue sofocada brutalmente por la dictadura comunista soviética, donde exigió elecciones libres y plurales como el inmediato retiro de las tropas soviéticas del territorio húngaro. Es decir, el talante democrático de Orbán viene desde joven porque tuvo el coraje de enfrentarse a una de las dictaduras más criminales y represivas como la soviética.

Finalmente, sobre el caso del español Abascal y su partido VOX, puedo concluir que no tienen nada de “ultraderechista” porque no pretende reinstaurar la dictadura militar de Franco. Primero porque el dictador Franco murió en noviembre de 1975 y no se puede reinstaurar algo que ya no tiene líder en este mundo. Segundo porque en VOX defiende el espíritu de la Carta Magna de 1978 a diferencia de Podemos que pretende dinamitar la unidad del Estado español e instaurar su “republiqueta”. Y tercero, no es el menos importante, VOX siempre ha mostrado un respeto al Estado de Israel y condena toda actitud judeofobia de la ultraizquierda española, representada en Podemos, que son aliados políticos de la dictadura teocrática iraní que mil veces ha dicho que pretende borrar del mapa a Israel. Indudablemente, los verdaderos ultraderechistas vienen de la dictadura iraní que odia a muerte a todos los judíos y que niegan los horrores perpetrados en el Holocausto.

Indudablemente, hablar fuerte en política y ser conservador, no te hace “ultraderechista” porque ninguno de estos políticos pretende instaurar una dictadura genocida y totalitaria al estilo de la nazi.

Además, la ultraderecha ya no existe, ni gobierna en ningún país democrático en Occidente, porque fue derrotada militar y políticamente por los Estados Unidos de América en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).  Tras la muerte de Mussolini y Hitler, la ultraderecha no tiene relevancia política en Occidente.

Estas líneas me llevan a una certera reflexión sobre el actual proceso electoral en el Perú donde ya empezó el calificativo de “ultraderecha” cuando ningún político peruano pretende emular a Hitler ni instaurar una dictadura genocida y totalitaria como la nazi. Lo gracioso es que lo repite una promoción, en edad, que no lee libros sobre filosofía ni historia mundial para entender el significado de la ultraderecha.

Apreciados lectores saben que es lo irónico y triste, para el Perú, que ningún político responda con la verdad sobre una certero punto que en todo nuestro continente opera, con total impunidad, la ultraizquierda que es el castrochavismo, dictatorial y genocida, que regenta Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela con el sátrapa de Maduro como dictador – usurpador.

¿Por qué se les debe llamar ultraizquierda?

Primero porque el castrochavismo donde gobierna, utiliza la democracia para tomar el poder, como hicieron los nazis, para luego cambiar la Constitución, hacer otra Constitución y quedarse en el poder hasta la muerte como el terrible ejemplo del dictador Chávez.

Segundo porque no son una izquierda democrática o socialdemócrata que acepta si gana o pierde las elecciones ni aceptan que haya otras fuerzas políticas con relevancia electoral. La ultraizquierda es totalitaria porque a la larga pretende el poder político solo para ellos y no permiten elecciones limpias, el dramático ejemplo es la Venezuela de Maduro.

Tercero porque existen los Foros de Sao Paulo y de Puebla que agrupa al castrochavismo, como a todos sus aliados en las Américas. Entre sus agentes tienen al expresidente Ollanta Humala, menguado electoralmente para el actual proceso electoral, y a su carta fuerte que es Verónika Mendoza que hace pocos días ha organizado un zoom con el exdictador y acusado de pedofilia, Evo Morales. Además, tanto Humala como Mendoza jamás han criticado la dictadura de Maduro y les encanta llamar a la Oposición democrática como la “derecha desestabilizadora” cuando los únicos causantes de la ruina de Venezuela ha sido el régimen chavista que gobierna desde febrero de 1999.

Cuarto, por ser el último, no es el menos importante, existe un fuerte cordón umbilical que representa la instauración de una nueva Constitución, convertir al Estado en un sistema autárquico que tenga la potestad de estatizar todo lo que se crea conveniente, el uso del mal llamado lenguaje inclusivo, el apoyo al aborto como al matrimonio homosexual, y la asolapada destrucción de lo que representa el Estado – Nación. Claro, ninguno de los agentes de la ultraizquierda confiesa que desea ser un dictador, pero a la larga se convierten en eso. Los 4 ejemplos más dramáticos lo tenemos con el dictador Fidel Castro que, al año de tomar el poder, prometió elecciones generales que jamás realizó, el dictador Daniel Ortega que está en el poder desde el 2007, antes lo estuvo en toda la década de los ochenta del siglo pasado, encumbró a su esposa Rosario Murillo como su vicepresidente y ahora la quiere dejar en el poder. ¿No les parece un conmovedor matrimonio político?. El tercer ejemplo es el del exdictador Evo Morales que ahora gobierna a través de ex ministro de Economía, Luis Arce y el cuarto caso es la Venezuela chavista que, si no fuera por la muerte del dictador Chávez, él seguiría en el poder. Ahora, gobierna Maduro que jamás dejará el poder por la vía electoral.

A mis lectores les pregunto: ¿Por qué no les genera alerta y/o preocupación la ultraizquierda que lleva gobernando 62 años Cuba y 22 Venezuela de una manera criminal, dictatorial y genocida? ¿Acaso algún peruano de bien y decente puede creer que las cosas van bien en Cuba y Venezuela?

A modo de conclusión, considero que es preocupante la consolidación de las dictaduras castrochavistas (o ultraizquierda) porque solo utilizan la democracia para llegar al poder, luego hacen otra Constitución para quedarse ininterrumpidamente en el poder y jamás se van por las urnas ni se autodisuelven. ¡Tengamos cuidado con la ultraizquierda que sí goza de buena salud!

 

 

lunes, 8 de marzo de 2021

Crisis en el Partido Popular Europeo: Orbán los dejó

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV

 

Publicado en El Montonero, con fecha 8-03-2021


Seguiré con un tema europeo porque no siempre es bueno quedarnos en el análisis político peruano debido a que los contextos políticos estadounidenses y europeos son bien ricos para el análisis político sumado a que son temas poco debatidos a pesar de que ellos son las potencias mundiales.

Expliquemos paso por paso:

El Partido Popular Europeo es la primera minoría en el Parlamento Europeo (705 eurodiputados) y se supone que representa a la familia política más grande de la derecha conservadora europea, pero parece que algunos de sus dirigentes se mueren por el ultra centrismo y/o hacer políticas de izquierdas diciendo falsamente que son de derechas.. Hasta el miércoles 3 de marzo, el Partido Popular Europeo tenía 187 eurodiputados, pero -por bastante mezquindad y miopía política- perdió a los 12 eurodiputados del partido conservador húngaro FIDESZ (Unión Cívica Húngara) que es el partido de gobierno desde el 29 de mayo del 2010 sumado a que, de los 21 eurodiputados húngaros, 12 son del FIDESZ. Es decir, el FIDESZ de Orbán es el peso pesado de la política húngara.

Otra pregunta valedera es ¿Quién es Viktor Orbán? Orbán es el actual primer ministro conservador de Hungría que gobierna desde mayo del 2010 que tiene mayoría absoluta en su Parlamento. Orbán, con tan solo 35 años, fue electo premier con el 28% del electorado tras la elección parlamentaria de mayo de 1998. En la siguiente elección, del año 2002, pierde la lid electoral y deja pacíficamente el poder. Tras 8 años en el poder por parte de los socialdemócratas, Orbán vuelve al poder, en la elección de abril del 2010, donde obtiene el 52.73% del electorado que representó 263 diputados de un total de 386 escaños. Es decir, Orbán ganó holgadamente y con mayoría absoluta. Orbán gana la relección, abril del 2014, con el 44.87% de los votos que le valió 133 diputados de 199 escaños en total. Es decir, Orbán mantuvo su mayoría absoluta y dominaba los dos tercios del parlamento húngaro. ¡Tremenda hazaña política!

Amigo lector, si esos resultados les parece poco, les digo que, tras el proceso electoral de abril del 2018, Orbán obtiene el 49,27% de los votos que le permitieron revalidad sus 133 escaños de los 199 en disputa electoral. Es decir, mantuvo los dos tercios del parlamento húngaro. Además, es válido mencionar que, tras la caída de la dictadura comunista, Orbán es el único primer ministro húngaro en tener dos veces consecutivas el control de los dos tercios del Parlamento. Considero que solo un verdadero líder es capaz de tremendas victorias electorales.

¿Por qué Orbán ha ganado 3 victorias consecutivas? Sencillo porque cumple con su palabra. Es decir, agita las banderas de una derecha conservadora y aplica ese programa político, sin tibieza política como otros partidos políticos, supuestamente de derechas, como el Partido Popular de Pablo Casado. Por ejemplo: La Hungría de Orbán es el uno de los pocos países de la Unión Europea, al lado de Polonia, que la tasa de natalidad aumenta. Es decir, los abortos no son una triste realidad (como en Francia), naciendo obviamente más bebés húngaros que mantengan a esta histórica Nación, baluarte de los valores y tradiciones del cristianismo. Además, Hungría no es refugio gratuito de inmigrantes de países asiáticos como Siria. Sé que es un punto debatible, pero más que racismo, yo soy de la idea que toda inmigración debe ser controlada y/o regulada como se debe impedir cualquier inmigración ilegal porque ésta se inicia al cometer un delito que es violas las fronteras de un tercer país que obviamente no es tu país.

La ideología de género ha sido eliminada de la enseñanza de los colegios y universidades públicas como se ha reconocido en la Carta Magna que el matrimonio es la unión de un varón y una mujer. Indudablemente, Orbán sintoniza con la mayoría de los electores húngaros, de todas las edades y de todas las clases sociales. ¡Ganó en 91 distritos electorales de 106 que hay en Hungría!

Volviendo al aspecto central del artículo que es la bancada del Partido Popular Europeo, maso menos desde dos años atrás, mantuvo una relación tirante con el FIDESZ que es el partido más votado en Hungría y actualmente en el poder. Considero que, en el último lustro, el Partido Popular Europeo, ya no pretende ser un grupo parlamentario de derechas sino de centro con ciertos guiños hacia las izquierdas sobre todo con la tolerancia a la ideología de género. El mejor ejemplo es Pablo Casado que es bien tolerante del actual gobierno social comunista español que es un inmenso fiasco tras el manejo de la crisis de la pandemia, pero no tan inútiles como el actual gobierno peruano.

El iceberg de esta ruptura fue la aprobación rápida de una reforma de los estatutos que permitirá la expulsión inmediata de cualquier bancada nacional por “desobediencia.” ¡Increíble porque el FIDESZ solo debe lealtad a sus electores húngaros! Orbán amenazó con retirarse de este bloque europarlamentario. No le hicieron caso, pero él cumplió con su palabra, el pasado miércoles 4 de marzo, al retirarse de este bloque europarlamentario con una severa carta al eurodiputado Manfred Weber, presidente del grupo parlamentario del Partido Popular Europeo.

Orbán sabe bien que la única lealtad que tiene es con sus electores que, por el momento, están satisfechos que cumpla con su palabra de político conservador de derecha, no de político de una derechita tibia que tolera la ideología de género.

¡Veremos a que euro bancada se unen los doce euro diputados del FIDESZ!

 

 

lunes, 1 de marzo de 2021

¿Por qué VOX crece electoralmente?

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política por la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 1-03-2021

 

Vox es un joven partido de la derecha conservadora española que fue fundado el 17 de diciembre del 2013 y que desde diciembre del 2018 tiene un rol protagónico en la política española. La interesante pregunta es ¿por qué un partido extraparlamentario, de un momento a otro, tomó fuerza electoral? De 0 diputados, ahora tiene 52 diputados en la Cámara de Diputados. Indudablemente, es un caso interesante para la Ciencia Política.

Considero que el punto de despegue político de VOX fue el referéndum ilegal del 01 de octubre del 2017 -lo que llamo el golpe de Estado de permanente- por parte de los partidos nacionalistas que gobiernan en la Generalidad de Cataluña. En este referéndum ilegal propiciaba la “independencia” de Cataluña respecto de España. Una valedera pregunta es: ¿por qué este referéndum es ilegal? Porque en ningún artículo de la Carta Magna española se permite que una comunidad autónoma, que sería equivalente a nuestros gobiernos regionales, haga un plebiscito para separarse de España sumado a que España es una Estado – Nación de enorme procedencia histórica que se remonta a la gesta de Reconquista que terminó el 01 de enero de 1492 cuando los Reyes Católicos (Fernando de Aragón e Isabel de Castilla) toman Granada que fue el último reducto musulmán en suelo ibérico.

Otra pregunta valedera es ¿por qué es un golpe de Estado permanente?

En primer lugar, por la complicidad del Estado que se encuentra representada en el Parlamento de Cataluña, donde los partidos nacionalistas como Izquierda República Catalana, Juntos por Cataluña y la Candidatura de Unidad Popular, tienen la mayoría absoluta sumado a los Mozos de Escuadra, que es la policía regional catalana, permite el terrorismo urbano fomentado por estos tres “partidos políticos” nacionalistas.

En segundo lugar, el silencio cómplice y/o actitud pasiva de los últimos gobiernos españoles (Mariano Rajoy del Partido Popular y Pedro Sánchez del PSOE) respecto a las intransigentes actitudes políticas de los tres “partidos políticos” nacionalistas que en verdad son organizaciones golpistas. Es decir, el gobierno central español permite -con total impunidad- que los dirigentes de estos tres partidos golpistas sigan planificando su golpe de Estado permanente desde la Cámara de Diputados, en Madrid, como en el Parlamento Catalán. ¡Por sentido común: ¡En cualquier otro país miembro de la Unión Europea no se permitiría tanta impunidad partidaria – política de un partido regionalista que siempre habla de independizarse de Alemania o Francia o Italia!

Tercero, el aparato judicial español ha permitido que los dirigentes de Izquierda República Catalana presos, por el delito de sedición, hoy gocen de una semi libertad y hagan vida política, tranquilamente, en Cataluña como Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalidad cuando se perpetró el ilegal referéndum del 01 de octubre del 2017 sumado a que se permitió la fuga del entonces Presidente de la Generalidad, Carlos Puigdemont que hoy tiene impunidad porque es parlamentario europeo en Bruselas. ¡Espero que el 8 de marzo le quiten la inmunidad parlamentaria a este señor que cometió el delito de sedición!

¡Qué tales “premios” para los golpistas Junqueras y Puigdemont! ¡En ninguna otra nación europea se vería tanta impunidad con políticos que cometieron el delito de sedición!

Indudablemente, el referéndum ilegal del 01 de octubre del 2017, que lamentablemente sucedió por la inacción de Rajoy, fue respondido por VOX, que era un partido extraparlamentario en ese momento, con querellas que llevaron a juicio y a la condena de sedición a varios políticos de los partidos golpistas como el antes mencionado Oriol Junqueras sumado a una manifestación pacífica, en Barcelona, donde un millón de españoles colgaron la bandera española en los balcones de sus casas. Es decir, fue el inicio del despertar de la Nación española. Se puede inferir que en esa manifestación pacífica hubo muchos electores españoles de derecha que vieron que su partido, el PP de Rajoy, tuvo una actitud tibia frente a los golpistas. Por lo cual, transfirieron sus simpatías y votos hacia otro partido que representará una derecha conservadora, dura y frontal como VOX.  

Me acuerdo bien de que, a partir del año 2018, las encuestas -como el GAD3 publicadas en el ABC, daban a VOX un diputado para las Cortes Españolas. Lo cierto es que el musculo electoral de VOX lo demostró en las elecciones al Parlamento de Andalucía del 2 de diciembre del 2018 donde obtuvieron 12 escaños de un total de 109 escaños además esos 12 escaños permitieron construir una mayoría alternativa al Partido Popular más Ciudadanos para desalojar al PSOE del gobierno andaluz, suceso que jamás había pasado desde la Transición porque Andalucía era un bastión del PSOE.

Luego del histórico cambio de gobierno en Andalucía, el domingo 28 de abril del 2019 sucedieron las elecciones generales por la cual VOX obtuvo 2’688,092 votos que le representó el 10,26% de los votos válidamente emitidos que les permitió tener 24 diputados. Recuerdo perfectamente que, en la TVE, el inefable director de El Español, Pedro J. Ramírez dijo: “Los 24 diputados de VOX es un fracaso porque la primera vez que postuló Podemos obtuvo 65 diputados.”

Es sencillo refutar la falacia dicha por Ramírez porque la mayoría de los medios de comunicación, sumado a la “estrategia” de Rajoy que pensó que Podemos sacaría más votos que el PSOE, auparon mediáticamente a Podemos haciéndoles ver como una “opción valiosa” a pesar de los enormes vínculos de Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero con la dictadura chavista de Maduro. En cambio, VOX siempre ha tenido la opinión en contra de todos los medios de comunicación que los presenta como los “malos” de la historia. Lo que demuestra la poderosa influencia de los medios de comunicación respecto a la sociedad, no solo española, sino en todos los países occidentales.

Lo cierto que este Congreso electo, en abril, no pudo investir a Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno. Por consiguiente, hubo otras elecciones generales que acontecieron el domingo 10 de noviembre del 2019 donde Vox obtuvo un meritorio tercer lugar, superando a Podemos y Ciudadanos, gracias al voto de 3’656, 979 españoles que representan el 15,09% de los votos válidamente emitidos que les permite tener 52 diputados.

Indudablemente, el crecimiento de casi un millón de votos -en cuestión de meses- es que antiguos electores del Partido Popular y Ciudadanos optaron por VOX por tener un discurso frontal respecto al golpe de Estado permanente en Cataluña ya que para estos millones de electores españoles la Nación española corre un inmenso peligro tras tanta pasividad política respecto a estos políticos catalanes sediciosos.

Además, entre las dos elecciones generales del 2019, se realizaron las elecciones al Parlamento Europeo, el domingo 26 de mayo del 2019. En este proceso electoral, VOX obtuvo 3 eurodiputados que son Jorge Buxadé, Mazaly Aguilar y el connotado periodista Hermann Tertsch.

Ya todos sabemos que en España gobierna una coalición del PSOE y Podemos, la primera coalición izquierdista en el gobierno desde la Transición, sumada a la terrible situación que afrontan los españoles tras el mal manejo de la crisis de la pandemia por parte del gobierno de Sánchez lo también cierto es que se han realizado elecciones en dos comunidades autónomas: En el País Vasco, VOX obtuvo 1 diputado de 75 en total mientras que en Cataluña (el 14 de febrero de este año) VOX obtuvo 11 diputados de un total de 135, siendo el partido más votado del espectro de la derecha ya que superó a Ciudadanos y el Partido Popular que obtuvieron sus peores resultados electorales en Cataluña. ¡A Pablo Casado le salió mal el juego de ser “centrista” ni que decir a Inés Arrimadas!

Indudablemente, VOX crece electoralmente, hasta en plazas electorales difíciles como la vasca y la catalana, porque hay electores españoles que sintonizan con un discurso duro y frontal respecto al gobierno PSOE-Podemos sumado a que ven en grave amenaza la unidad territorial española por el golpe de Estado permanente que acometen los “partidos” nacionalistas en Cataluña.

También es importante resaltar el propio perfil políticos de sus principales líderes. Obviamente, comenzando por Santiago Abascal que fue el terror (y lo sigue siendo en el Parlamento) de Pablo Iglesias en el debate electoral, antes de la elección de noviembre del 2019, como los diputados Javier Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros, Macarena Olona, Carla Toscano, la lideresa en la Comunidad de Madrid, Roció Monasterio y los eurodiputados Jorge Buxadé y Herman Tertsch. Cada uno con su propio perfil, le añade un carisma importante a este joven partido español.

Finalmente, para no cansarlos más, yo no creo que VOX sea un partido franquista y/o fascista. Primero porque no pretenden la restauración de la dictadura de Franco por el sencillo hecho que Franco murió en noviembre de 1975. ¡No se restaura lo que no existe en este mundo!

Segundo, VOX es un partido joven que defiende la Constitución de 1978 que es el producto de la tan admirada Transición y tercero, que sea un partido de derecha conservadora, no significa que pretendan establecer una dictadura más bien desean la centralización del Estado español tras el fracaso de las autonomías como el terrible ejemplo del golpe de Estado permanente en Cataluña.

lunes, 22 de febrero de 2021

La educación universitaria pública en crisis

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado con fecha 22-02-2021, en El Montonero. 

 

La pandemia del coronavirus, en todo, nos ha cambiado la vida. Indudablemente, cambió mucho en la educación universitaria pública. No tocaré la educación universitaria privada porque son dos realidades totalmente diferentes.

Como catedrático en la Escuela Profesional de Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV) he constado -en primera persona- la grave crisis de la educación universitaria pública.

Por ejemplo: En cada clase impartida, tengo que compartir -con los alumnos- diapositivas sobre los temas impartidos, pero -lamentablemente- hay alumnos que no lo pueden ver en una computadora o laptop o tablet sino en un celular que indudablemente es una tortura por el enorme esfuerzo -con la vista- que se tiene que hacer para ver las diapositivas.

En esta dificultad que afrontan alumnos de Universidades públicas, el gobierno de Vizcarra, como el de Sagasti, no han hecho nada. ¿Qué debieron hacer? Indudablemente, mucho. Por ejemplo: Entregar tablets y laptops a los universitarios sumado a una entrega mensual de un paquete de internet lo que les permitiría ver las clases desde una cómoda tablet o laptop y que no se les caiga el internet porque es cierto -sobre todo cuando las clases son en la noche- que el internet se cae. Por consiguiente, algunos universitarios afrontan este problema diario y el gobierno hace mal en ignorarlos.  

Sinceramente, considero que el gobierno del vacado Vizcarra permitió las clases virtuales -por sentido común- pero de una manera desordenada y que se haga por hacer, lo cual es terrible porque las clases presenciales siempre serán mejor que las virtuales, pero se deben dar las herramientas necesarias para hacer interesante las clases virtuales para los universitarios.

Reflexionando, al mediano plazo, considero que el retorno a las clases presenciales al 100% debe darse, en la medida, que todos los universitarios, catedráticos y personal administrativo sean vacunados, pero este justa aspiración no se dará en los próximos meses. Por consiguiente, debe continuar las clases presenciales porque no hacerlo, podría convertir a las Universidades Públicas en un foco de contagio de la pandemia. Indudablemente, las clases virtuales seguirán para rato por lo cual es necesario reflexionar sobre la enorme importancia que el Internet sea un derecho accesible y universal para todos los peruanos.

La crisis universitaria, en las Universidades Públicas, continuará -a pesar de la pandemia- con la vigencia de ese obsoleto artículo que cesa a los catedráticos a cumplir los 75 años. Generando la pérdida de cientos de catedráticos con una insuperable experiencia académica y profesional por culpa del legislador que hizo esta ley universitaria que es superada por la realidad universitaria. Si el Parlamento decide enmendar esta situación, que es discriminatoria porque solo se aplica a las Universidades Públicas, debe eliminar el cese de edad, señalando que cada año los docentes, mayores de 75 años, pasen por evaluaciones de salud y psicológica, para seguir en la cátedra universitaria sumado a que se debería señalar en esa modificatoria de la ley el retorno inmediato de los catedráticos cesados por la edad por encontrarse bien de salud, por no haber pasado un examen para ser docente extraordinario, y por ser de necesidad académica para las Universidades Públicas.

Me sorprende que siendo más de 250, 000 estudiantes universitarios, en todo el Perú, sumado a quienes somos catedráticos universitarios como el personal administrativo, ningún candidato presidencial y/o congresal agite las banderas de las reivindicaciones de la Universidad Pública. ¿Creerán que todo es una panacea en las Universidades Públicas? ¿En que Luna viven estos candidatos o es que consideran que la comunidad universitaria es una paria en la sociedad peruana? ¡Es una inmensa lástima que los candidatos no fijen alguna posición clara sobre la problemática de las Universidades Públicas!

No quiero acabar el artículo haciendo dos breves reflexiones:

Primero, miles de miles de jóvenes universitarios de Universidades privadas ya no estudian porque han perdido su empleo, por la pandemia. Por consiguiente, el Estado debe hacer un programa de becas para que estos jóvenes retomen sus estudios de pregrado. ¡Es una maldad dejar a estos jóvenes sin la oportunidad de estudiar!

Segundo: El gobierno actual, del vacado y de sus aliados los caviares, demuestran que son unos inútiles en la gestión pública, no solo por el escandalo de las vacunas VIP, sino porque ni el 1% de la población peruana está vacuna.

Indudablemente, el Perú afronta una peste moral, por el escandalo de las vacunas VIP, como la peste de la pandemia, pero lo más grave es tener a unos inútiles en el gobierno. Aquí, lamentablemente, existe un genocidio lento contra los peruanos.


lunes, 15 de febrero de 2021

El triunfo del castrochavismo II: Perú

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)

 

Publicado en, El Montonero, con fecha 15-02-2021


No me cansare en repetir una afirmación, que es como el agua bendita para el vampiro, 5 millones de venezolanos emigrantes, en las Américas, son la demostración del enorme fiasco de la dictadura chavista que asola desde hace 22 años en Venezuela. Ese dato concreto supera cualquier alharaca de los agentes castrochavistas en el Perú.

Obviamente, no hemos llegado al domingo 11 de abril, pero creo que el castrochavismo peruano ya está ganando en nuestro país, por diversas razones:

Primero porque se normaliza un discurso radical de izquierdas como “Venezuela no es una dictadura, Maduro es un pobre hombre perseguido por el imperialismo.” En lugar, de abominarlo (que sería lo lógico), se permite que hagan loas como el de un candidato al Congreso, por una franquicia castrochavista, que públicamente -en su Twitter- manifiesta su admiración por el dictador Mao Zedong que mató a más de 40 millones de chinos. ¡Terrible silencio sepulcral de los candidatos de los partidos constitucionalistas y demócratas! Fuera candidato, les recordaría todos los días la orgía de sangre que perpetró el dictador Mao.

Segundo, se les permite llamar “izquierda moderada” o “socialdemócratas” cuando ninguno de ellos es moderado ni socialdemócratas porque solo usan a la democracia, al estilo de Hitler en enero de 1933, para la toma de poder y quedarse como sanguijuelas en el poder. Las dictaduras cubana y venezolana son el mejor ejemplo de permanencia en el poder porque solo las balas sacarán del poder a estas criminales y longevas dictaduras, no el sufragio universal.

Tercero, se les permite que hablen -con total impunidad- de un cambio de Constitución como si ellos hubieran presentado ideológicamente un plan (no tienen ni la capacidad de escribir un libro) para mejorar el Perú en base a mejores políticas públicas. ¿Los candidatos castrochavistas Humala o Mendoza Frish han hablado de cómo llevar agua potable al más de millón de limeños que no lo tiene el día de hoy? ¿Alguna propuesta sobre salud pública o dinamización de la economía? Todo es pura alharaca y división de los peruanos con viejas banderas de odio.

Obviamente, los castrochavistas peruanos pretenden morir en el poder como sus “referentes”, los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez.

Cuarto, se les tolera dar “cátedra” de “lucha antiimperialista” cuando los castrochavistas son los herederos del imperialismo soviético -como lo definió magistralmente Haya de la Torre- y representan el “imperialismo” estatista cubano que desea penetrarse políticamente en todos los países de la Américas para exportar su caduco modelo económico y político. Es decir, critican al “imperio estadounidense”, pero añoran al extinto imperio soviético como se mueren en dar elogios a la longeva dictadura cubana,

Un caso de la enorme hipocresía de los castrochavistas peruanos es de una candidata al congreso “famosa periodista” que ahora se muestra con grandes “poses de antiimperialista”, pero bien que con su novio veraneaban en la Torre Trump, en Miami. Sí, el complejo que pertenece al odiado y “bestia negra” del socialismo que es Donald Trump. Hace menos de dos años, esta candidata le gustaba pasar el Año Nuevo en New York City.

¡Qué hermosa es la coherencia del castrochavismo peruano al criticar al “imperio estadounidense”, pero vacacionar en las “imperialistas” Miami y New York City!

Es decir, al castrochavismo peruano se le permite casi todo, pero los candidatos de las fuerzas constitucionalistas y democráticas no les responden políticamente. ¡Es increíble! ¿Cuál es el miedo? ¡Acaben con el silencio cómplice de hablar a medias tintas!

No dudo que las fuerzas castrochavistas harán de todo para que uno de sus candidatos presidenciales (Mendoza Frisch, Humala Tasso, Alcántara, Arana, Castillo y Vega) pase a la segunda vuelta. No debemos subestimar a estos candidatos porque tienen enormes recursos de financiación y logísticos del Foro de Sao Paulo (Humala es bien amigo del brasileño Lula y del narco dictador Maduro) y del “novísimo” Foro de Puebla (Mendoza Frisch es bien amiga del español Iglesias y de los argentinos Fernández) sumado a la estrategia política enseñada por la inteligencia cubana que, lamentablemente, está infiltrada en nuestras naciones para originar continuas desestabilizaciones políticas.

Recuerde lector peruano, el castrochavismo peruano usará la democracia peruana -para llegar al poder- y quedarse de por vida en el poder. Para ellos la democracia es un medio en la obtención del poder. Por eso, hay que votar por alguna opción política constitucionalista y democrática que les haga el frente porque aquí nos jugamos los destinos del Perú por los próximos 20 años.

¡Viva el Perú libre e independiente del castrochavismo!

lunes, 8 de febrero de 2021

El triunfo del castrochavismo I

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)


Publicado con fecha 08-02-2021, en El Montonero 

 

En primer lugar, explicaré el significado del término castrochavismo que inequívocamente representa al “pensamiento político”, aplicador por los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez, basados en un intervencionismo total en lo económico, en un control totalitario de la sociedad y en lo político en la aplicación de un socialismo ortodoxo que cree que solo ellos tienen la razón y quienes no pensamos como ellos estamos mal sumado a esa abyecta táctica de dividir a la sociedad en viejos odios donde los castrochavistas representan el “bien” y “el antiimperialismo” versus la “maldad derechista” representa por la Oposición a pesar que la realidad ha demostrado que solo producen hambre, miseria y totalitarismo es decir el castrochavismo representa una de las mayores perversidades del ser humano desde acabada la Segunda Guerra  Mundial (1939-1945).

La toma del poder por parte de Fidel Castro (01 de enero de 1959) representó una alegría para algunos porque acabó con la dictadura de Batista, pero fue un impulso nuclear para los entonces jóvenes socialistas latinoamericanos que soñaban replicar ese “modelo” en nuestros países. Algunos de estos jóvenes murieron tontamente en estas guerrillas, ninguna tomó el poder, otros que fueron más “estrategas” no fueron a las guerrillas sino esperaron décadas hasta la llegada al poder de Chávez para cobrar su venganza personal (el mejor caso son los hijos del terrorista venezolano Jorge Antonio Rodríguez, Delcy y Jorge conspicuos ministros del dictador Maduro) y los más inteligentes abjuraron del socialismo tras conocer la terrible realidad de los países de Europa del Este dominados por el otrora imperio soviético. A los últimos no se les puede culpar mucho porque su pensamiento político evolucionó y no se quedó en el paleo marxismo.

Lo cierto es que nada ni nadie movió del poder a Fidel Castro que, en base a su carisma y caudillaje político, instauró una cruel dictadura que, en 62 años, ha generado absoluta pobreza en Cuba que por décadas fue la perla del Caribe. Indudablemente, el dictador Castro tuvo la estrategia de construir aliados internacionales que le permitan la supervivencia de su dictadura. Primero, fue el imperio soviético luego, a través del Foro de Sao Paulo, y sobre todo con la llegada al poder de Hugo Chávez, en Venezuela, el proyecto político dictatorial de Castro tenía las herramientas políticas de mayor perduración en el tiempo.

La Cuba de la dictadura castrista solo ha generado hambre, miseria y totalitarismo. Solo los “acólitos” del paleo marxismo son los únicos admiradores y agentes de una genocida dictadura que ha convertido la isla en una cárcel al grado que miles de miles de cubanos prefieren arriesgar su vida al intentar escapar en balsas que los lleven a la Florida con el enorme riesgo que puedan ser devorados por los tiburones. Es decir, miles de cubanos le tienen más miedo a la dictadura castrista que a los tiburones. ¡Terrible, pero cierto y no denunciado con firmeza por la mayoría de las democracias representativas!

Dejando por un momento al régimen dictatorial que gobierna en Cuba. Su “hijo político” la dictadura chavista en Venezuela, en 22 años de poder, solo ha generado hambre, pobreza y totalitarismo al grado que el 90% de su población es pobre y más de 5 millones de venezolanos han emigrado a nuestros países, pero existen tercos que pretenden replicar el modelo de estafa del chavismo en el Perú.

La mejor prueba del enorme fracaso de la dictadura chavista es la EXISTENCIA DE UN MILLÓN DE VENEZOLANOS EN EL PERÚ, pero para los castrochavistas peruanos ésto es una cosa pequeña porque estas personas perversas solo aspiran al “poder” y a ser como como los chavistas venezolanos es decir “enchufados” o “boliburgeses” que viven bien a pesar de que el pueblo venezolano se está muriendo de hambre. ¡Pura perversidad de los castrochavistas peruanos!

Indudablemente, la dictadura chavista la logrado aliados internacionales como los narcoterroristas de las FARC, la organización terrorista Hezbolá y dictaduras -tan criminales- como la rusa o la china o la norcoreana. Es decir, el chavismo -a nivel mundial- tiene como aliado al mayor lumpen posible que jamás permitirá la caída del dictador Maduro. Indudablemente, hay enormes intereses económicos que permiten la permanencia del dictador Maduro en el Palacio de Miraflores. Solo los inocentes o quienes no conocen la historia mundial, podrían pensar que la dictadura chavista tendrá la capacidad de autodisolverse -como hicieron las dictaduras franquistas y pinochetista- o de aceptar una derrota en las urnas. ¡Risible hasta el fin del sistema planetario!

Lo cierto es que el dúo Fidel Castro y Hugo Chávez son los padres del castrochavismo que ha tenido la capacidad de construir dictaduras que han generado hambre, miseria y pobreza. Lamentablemente, a pesar de esta terrible realidad económica de estos otroras países ricos, el triunfo del castrochavismo es la permanencia en el poder de estas dictaduras gracias a la pasividad de muchas democracias occidentales. ¿Por qué no silencios cómplices a través de motivaciones económicas o alguien puede creer que Rodríguez Zapatero defiende gratuitamente al dictador Maduro? ¡Por favor! ¡Hay una terrible minería ilegal en el arco amazónico en Venezuela! Pero de esta catástrofe medioambiental, los corifeos verdes no dicen nada ni la adolescentes sueca de nombre Greta. Verdad, lo hace el “camarada” Maduro, no una democracia “derechista” o “liberal.”

Escribiendo sobre el dictador Maduro, es válido recordar -para venezolanos y demás latinoamericanos- que el expresidente estadounidense Donald Trump es el mandatario que le impuso las sanciones más duras a este cleptómana dictadura. Lo que no entenderé, es la aversión de algunos venezolanos “mediatizados” a un presidente estadounidense que hizo mucho por la lucha por la democracia y la libertad en Venezuela. ¿Creerán que Trump es peor que Maduro? o ¿creerán que Maduro se irá del poder por la vía electoral y que un golpe de Estado cívico militar no debería expulsar a esta banda de trúhanes chavistas? Sinceramente, yo no tengo la explicación de las percepciones de estos venezolanos que les gusta Miami, pero que su “feeling” es autócrata.

La conclusión de este largo artículo es que el triunfo del castrochavismo se basa en la permanencia, a lo largo del tiempo, de las dictaduras en Cuba y Venezuela porque -hasta el día de hoy- no han dado muestras de ninguna apertura política. Lamentablemente, continua la cárcel, la tortura y el exilio como constantes en estas dos criminales dictaduras.

Si un cubano o venezolano de bien me lee, le digo que resistan porque estas fuerzas perversas caerán el día que el dinero se les acabe y así los jerarcas militares los dejarán de apoyar y podrá darse una transición hacia la democracia representativa.

¡Viva Cuba y Venezuela libre e independiente de la mafia castrochavista!

lunes, 1 de febrero de 2021

¡Urge una transición a la española en el Perú!

 

Renatto Bautista Rojas

Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 01-02-2021

 

Sinceramente, el Perú de febrero del 2021 me parece irreconocible con el Perú -de febrero del 2011- porque se han levantado enormes banderas de división y odios absurdos entre peruanos. A veces pienso que han pasado 20 o 30 años, pero solo han pasado diez años muy pesados en la política peruana. Lamentablemente, en muchos aspectos no se siguió la política conciliadora y democrática de la segunda administración del fallecido expresidente Alan García. Por ejemplo: Él jamás levantó esas banderas de división y odio entre peruanos. En su segundo gobierno se dio el juicio al expresidente Fujimori, García jamás hizo un show mediático muy a pesar de que Fujimori dio un golpe de Estado, ordenó al ejercito encontrar vivo o muerto a Alan García tras el inefable golpe y la negativa de darle un salvoconducto especial -por 48 horas- a Alan García para estar en el entierro de su padre Carlos García Ronceros. ¡Jamás lo presentó esposado y humillado como tal vez Fujimori lo hubiera realizado con García tras el autogolpe de Estado del 05 de abril de 1992! Lo cierto es que García se dedicó a gobernar, no ha perpetrar shows mediáticos.

Lamentablemente, el sucesor de García, fue un hombre sombrío y sin inteligencia de apellido Humala que llegó al poder por esas absurdas banderas de división y odio entre peruanos. Esa misma política conformacional e impositiva lo siguió el renunciante Kuczynski, el vacado Vizcarra y no veo que el actual mandatario pretenda generar una verdadera reconciliación entre los peruanos donde no nos miremos como enemigos a muerte sino como ciudadanos constitucionalistas y democráticos que debemos unirnos para afrontar los grandes desafíos tras la segunda ola del virus chino.

Creo que debemos analizar y mirar como fue el proceso conocido como la Transición Española que representó un abrazo y reconciliación entre todos los españoles tras una Guerra Civil, donde ambos bandos cometieron delitos abominables como el fusilamiento en Paracuellos cometidos por las juventudes comunistas y las sacas perpetradas por el Frente Popular contra españoles católicos y derechistas, y tras la larga dictadura militar de Francisco Franco. A pesar de las enormes diferencias y de las naturales dudas entre las izquierdas (PSOE y PCE), las derechas españolas (Fraga con la Alianza Popular) y el centro representado por Adolfo Suarez más el talante democrático de Su Majestad Juan Carlos I, toda la clase política española puso de lo suyo para superar las desfasadas estructuras de la dictadura militar e iniciar un proceso de convivencia democrática, llamada la Transición, que dio la Carta Magna de 1978.

Sin odios ni venganzas políticas, los españoles pudieron construir un nuevo régimen democrático superior, desde cualquier ángulo, a los dos terribles períodos que representaron la Segunda República frente populista y la dictadura franquista.

En 1978, los españoles cerraron el ciclo de confrontación e imposición de una parte versus la otra iniciada en 1814. ¡Fue la victoria de la inteligencia!
¿Cómo lo haríamos en el Perú? Indudablemente, sería difícil porque, en diez años, -como reitero- han levantado las banderas de división y odio, pero siempre la reconciliación nacional debe ser una realidad, no por uno u otro partido político, sino por todos los peruanos.

Por ejemplo: Haría muy bien la derecha popular representada en el fujimorismo en pedir perdón por el autogolpe de Estado como por el régimen autoritario de la década de los 90´s asumiendo que no se puede represar al pasado. La derecha popular -como otros sectores de las derechas-se deben comprometer al entregar al Perú una visión de media y largo plazo política a la sociedad. Por otro lado, las izquierdas socialistas o el “castrochavismo peruano” haría muy bien -como hizo Santiago Carrillo del PCE al repudiar el comunismo soviético y ser miembro del denominado eurocomunismo- en repudiar la brutalidad de las dictaduras socialistas en Cuba y Venezuela. Si los socialistas peruanos rompen vínculos con estas dos criminales dictaduras y las condenan, creo que darían garantías de talante democrático (sinceramente lo veo muy difícil porque Mendoza Frish no es Carrillo) además muestran un compromiso real en respetar el orden constitucional y democrático porque hoy hacen mal en llevar como candidatos a Congresos a personas que admiran a un dictador sanguinario como Mao. Finalmente, en el Perú debe haber un espacio que representa a la socialdemocracia o a la izquierda democrática. Ese espacio fue ocupado por el aprismo por décadas, pero lamentablemente no han entendido que la sociedad peruana del siglo XXI no es la sociedad de 1930. Sinceramente, no sé si el aprismo tendrá la capacidad de reinventarse políticamente, pero ese espacio socialdemócrata debe ser ocupado por alguna fuerza política sería que entienda que la sociedad peruana es heterogénea y se debe canalizar rápidamente sus demandas.

¡Soñar no me cuesta nada, escribirlo tampoco porque es necesario una transición a la española! Debemos tener un proceso democrático y de reconciliación entre los peruanos de bien, constitucionalistas y democráticos solo serian excluidos quienes piensen y se sientan continuadores del terrorismo de Sendero Luminoso y/o organizaciones terroristas similares.

La Nación peruana requiere consensos democráticos y reconciliación.