miércoles, 4 de mayo de 2016

¿Qué nos deja el 10 de abril?

 ¿Qué nos deja el 10 de abril?

Renatto Bautista Rojas.
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal.
Publicado en Estado Internacional con fecha 04-05-16.

Mis amigos me han consultado sobre las lecciones dejadas por los resultados de la primera vuelta, por dicha razón, escribo el presente artículo.
La lectura que hago sobre Keiko Fujimori es que el fujimorismo, luego de la derrota del año 2011, ha realizado un trabajo de campo interesante en todo el Perú. Si en el siglo XX, Fernando Belaúnde iba de villorrio a villorrio, para esta elección el fujimorismo utilizó dicha estrategia. Además, Keiko se ha dedicado a la formación de un partido político. Recordemos que Alberto Fujimori en cada campaña presidencial utilizó diferentes membretes desde Cambio 90 hasta Perú 2000. Hoy Keiko es Fuerza Popular y para las siguientes elecciones seguirán siendo Fuerza Popular. Además, Keiko ha tratado de limpiarse la cara (que te lo creas o no, es tu cuestión).  Sin ser fujimorista, creo que Keiko ha puesto lo mejor de sí, para tratar de ganar la presente elección.
Si ella no ganará en esta elección, veo difícil que gane en otra elección porque hoy tiene un 39% del electorado. Tal vez en otra coyuntura no repita los mismos resultados. Cada elección es un nuevo partido. La historia lo demuestra.
¿Cuáles son mis consideraciones sobre Pedro Pablo? Jamás he negado que él como profesional tiene un interesante background, podría decirse que tiene experiencia en la gestión de políticas públicas e intelectualmente es mejor que algunos de sus rivales de la primera ronda, pero su 21% obtenido se debe primero al retiro de las candidaturas de Guzmán y Acuña, segundo a la gran campaña de miedo que la derecha hizo días antes del 10 de abril, al afirmar que la candidata de la izquierda pasaría a la segunda vuelta, y tercera razón que el clásico elector de derecha dejó de votar por el PPC para votar por Pedro Pablo al no comprender la alianza Apra-PPC. Increíble que el elector de la derecha (que se supone que tiene mayor instrucción profesional) siga viviendo de odios y antis.
 Lo que une a un pobre y a un rico es el odio y los clásicos antis, por dicha razón, siempre he creído que nuestra sociedad no avanzará mientras exista una cultura de la rivalidad y de quién odia más.
Sobre la candidata del tercer lugar tengo que decir que es una derrota de la izquierda por diversas razones: Primero, Humala en la pasada elección presidencial obtuvo 31%,  hoy Verónika Mendoza obtuvo 18%, me dirán. “Humala no es de izquierda.”
Por favor, Humala tuvo su Plan de Gobierno que era la Gran Transformación que representaba a un esquema en lo económico y en lo político de izquierda. Además, todos sus aliados eran de la vieja izquierda, recordemos a Javier Diez Canseco. Jamás olvidemos la financiación de la Venezuela chavista en las campañas presidenciales de los años 2006 y 2011, demostradas en las agendas de la señora de Humala.
Es válido recordar que el humalismo en el año 2011 obtuvo 47 congresistas, hoy la candidata de la izquierda obtuvo 20 congresistas. Miremos en cualquier ángulo, la izquierda ha perdido espacios políticos, eso es bueno, porque el elector peruano está dejando de ser ideologizado para ser un elector pragmático. Por le menos, ya no son tantos como en la elección del año 2011, además en Lima, Mendoza obtuvo el 11.59% de los votos. Similar resultado obtuvo la ex alcaldesa en su frustrada reelección del año 2014.
Dejando de lado a Verónika Mendoza, viene Alfredo Barnechea. El salvador de Acción Popular en la presente contienda ha sido Alfredo porque desde la elección presidencial del año 2000 que no van solos como Acción Popular. Ellos  han participado en alianzas electorales y sin su clásico símbolo que es la lampa. En la elección del año 2006 fueron en la alianza denominada Frente de Centro, mientras que en la elección del año 2011 fueron aliados del ex. Presidente Alejandro Toledo.
Si Acción Popular hubiera mandado a otro candidato, estoy casi seguro que ni la valla electoral hubiera pasado. Alfredo fue el esperado mesías para los viejos seguidores de Fernando Belaúnde.
Por fin, llegamos al ex. Pdte. Alan García; sin duda, Alan es un personaje que ha generado odios desde su primera elección como Presidente del Perú en ese lejano año de 1985. Tantos políticos mayores que fueron derrotados por un joven diputado de 35 años.
¿Cuáles son las razones de la derrota política de García?
Creo que hay razones externas e internas del Partido Aprista. Las razones externas son la gran campaña de desprestigio realizado por el humalismo y por la prensa adicta a este gobierno (La República, Diario Uno y Diario 16), y añadido a los periodistas amigos de los Humala Heredia (no vale la pena mencionarlos porque son columnistas de los diarios antes mencionados). Jamás hay que olvidar que la autodenominada Mega comisión se creó con el único objetivo de destruir la campaña presidencial de García.
Lo que no pudo el fujimorismo por 10 años, lo pudo el humalismo; es decir, la mínima reducción política de García. El tema de los mal llamados Narcoindultos caló en todos los niveles sociales. El elector asoció los Narcoindultos con la inseguridad ciudadana. Por nada el ministro nazi Goebbels decía. “Miente, miente algo quedará.”
Segundo, mientras la derecha siempre a pontificado a Fujimori por sus logros económicos, jamás ellos han pontificado los logros económicos del segundo gobierno aprista, sabiendo que el Perú en el año 2008 fue uno de tres países que creció en plena crisis económica mundial. La derecha mira con mezquindad el segundo gobierno aprista. ¿Acaso repitan alguna obra? Ni una la repitan, como si lo hacen con el gobierno fujimorista.
Tercero, el elector peruano jamás entendió la alianza del Apra con el PPC. Como politólogo creo que fue una alianza interesante porque la política debe representar consensos no enfrentamientos eternos ni viscerales.
La sociedad peruana que siempre ha vivido en el odio, en la envidia y en la mezquindad (los invito reflexionar sus aspectos familiares, laborales y/o profesionales) no pudo entender que dos viejos adversarios superen sus viejas rivalidades para ofrecer una propuesta seria y concreta al Perú.
Las razones internas podrían ser el desgaste de la estructura partidaria con la sociedad. Todo partido político debe mantener una clara relación con la sociedad. El fujimorismo lo ha demostrado en la presente elección, mientras el aprismo ha perdido esa antigua relación con el elector peruano. Otra razón sería que algunos militantes apristas son vistos como ladinos y oportunistas. El elector con justa razón dice: “¿Cómo votaría por el Apra, si mi vecino es aprista y es un oportunista o sinvergüenza? La dirigencia como la militancia aprista debe entender esta realidad, que sí es superable.
Algunos dicen que Alan García es un cadáver político, craso error. La historia peruana me ha enseñado que declarados muertos políticos volvieron a ser presidentes. Los casos abundan, además García es un animal político (tirios y troyanos lo deben aceptar, aunque les duela).
Gregorio Santos es un caso aparte, sólo diré: “Gracias Goyo, has impedido que la izquierda pasará a 2da vuelta.”
Que añejos políticos como Alejandro Toledo y Fernando Olivera no pasarán la valla electoral significa que ellos son los dos grandes derrotados de la contienda política.
Mis pronósticos para la segunda vuelta son que los resultados serán ajustados de 1% al 2%, además ganará el candidato que sepa conectar con elector del sur y de Lima que no votaron ni por Keiko ni por Pedro Pablo. Alianzas y/o acuerdos con otros partidos políticos no sirven de mucho, nadie en el Perú te endosa votos. El único que lo pudo hacer fue Víctor Raúl Haya de la Torre en la frustrada elección presidencial del año 1936 como en la elección del año de 1956 donde ganó Manuel Prado.
Interesante la perfomance política de Alianza para el Progreso, que sin candidato presidencial, obtuvo 9 congresistas, de seguro, darán batalla política en las próximas elecciones.


El 26 de junio español.

El 26 de junio español.
Renatto Bautista Rojas.
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).
Publicado en Mundiario con fecha 02-05-16. 

El 26 de junio se realizarán las nuevas elecciones para la Legislatura de España, tras el fracaso de la investidura de un nuevo Presidente de Gobierno. Esta terrible e inédita situación se debe a que ciertas agrupaciones no apostaron por un consenso político.
Los culpables de la no investidura de un nuevo Presidente de Gobierno; es decir, quienes han petardeado la gobernabilidad democrática son el Partido Popular de Mariano Rajoy (actual Presidente de Gobierno) y la novísima agrupación Podemos de Pablo Iglesias.
El Partido Popular obtuvo la primera minoría el 20 de diciembre del año pasado, pero sólo obtuvo un 28% que le permitió colocar 123 diputados de 350 en total; es decir, el 72% de España votó en contra de ellos. Esta situación les obligaba a construir un consenso político con otras fuerzas políticas que les hubiera permitido reunir la mayoría calificada, pero el abstencionismo de Rajoy y su testarudez de ser el Presidente de Gobierno ocasionaron que toda negociación terminé en un rotundo fracaso. Ni el PSOE, ni Ciudadanos ni que decir Podemos apostaron en apoyar con su voto a Rajoy.
La novísima agrupación izquierdista Podemos que obtuvo 65 diputados, se encasilló en su propuesta de forma un gran alianza de las izquierdas (incluyendo al PSOE) más los independentistas para formar un nuevo gobierno; lo cual, es inadmisible porque España es una unidad histórica y política construida desde enero de 1492. Además, la tercera fuerza política no puede condicionar sus votos a la segunda fuerza política española, que es el histórico partido de España (el PSOE fue en el año 1879).
Es válido recordar que tras las dos fallidas investiduras del líder del PSOE, Podemos vota en contra de dicha investidura, al igual que el Partido Popular; es decir, un partido autodenominado de izquierda jugó de la misma manera que el partido de la derecha española. Increíble, pero estas situaciones sólo pueden ocurrir en la política. El elector de izquierda debe recordar el juego a pared de Podemos con el Partido Popular. Ni borrón ni cuenta nueva, que la próxima elección sea un castigo para Podemos.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) liderado por el economista Pedro Sánchez fue el único partido político que pudo construir un consenso con la novísima agrupación Ciudadanos. Esta convergencia política reunió 130 diputados; si bien es cierto, estuvieron lejos para obtener la investidura, pero nadie puede negar que el histórico PSOE y el novísimo Ciudadanos siempre apostaran por la gobernabilidad democrática española, mientras el Partido Popular se encerró en su abstencionismo y Podemos siempre jugó su propio partido, al nivel, de petardear la gobernabilidad democrática.
El elector español tiene que reflexionar y determinar que agrupaciones políticas por su propio juego político, impidieron la formación de un nuevo gobierno. La decisión del elector español el 20 de diciembre del año pasado, era la formación de un nuevo gobierno, sin la participación como Presidente de Mariano Rajoy u otro miembro de su agrupación.
Hoy en España, nadie tiene mayoría. Veo difícil que el 26 de junio algún partido obtenga la mayoría calificada, pero sí espero que los electores españoles reflexionen sobre un voto útil como sobre un voto castigo.
El elector de derecha debe castigar al Partido Popular permitiendo a Ciudadanos obtener más diputados, mientras el elector de izquierda y socialdemócrata debe castigar severamente a Podemos y que estos votos retornen al PSOE. De esta manera, y con la responsabilidad que es cimentar la gobernabilidad democrática, PSOE y Ciudadanos puedan entregar un nuevo Presidente de Gobierno.
No olvidemos, que la gran mayoría española (el 78% de electores) no votó por Rajoy; por lo tanto,  el electorado desea un gobierno que represente el cambio.

Urge consenso político; en base a una nueva mayoría, esta tarea histórica lo puede hacer PSOE y Ciudadanos en base a su acuerdo político. El 26 de junio veremos los resultados. ¿Qué pasará? 

miércoles, 6 de abril de 2016

Un Congresista culto.

Un Congresista culto.
Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).
Publicado en May Neim Presenta, con fecha 06-04-16.
Históricamente, el Perú tuvo congresistas cultos y con buena preparación profesional. Como no recordar a los célebres Luis Alberto Sánchez y Manuel Seoane Corrales representantes del aprismo, o Roberto Ramírez del Villar y Felipe Osterling representantes del pepecismo.
Si nos remontamos más en la historia peruana, tuvimos en el Congreso a destacados historiadores e intelectuales de la talla de José Gálvez Barrenechea; quién fuera dos veces Presidente del Congreso. También fue congresista Raúl Porras Barreneceha; quién fuera uno de nuestros más grandes historiadores, fue Presidente del Senado tras el fallecimiento de José Gálvez.
Lamentablemente, la ciudadanía se queja de la baja calidad que tenemos en nuestros Congresistas. Tristemente recordamos los casos de los ex congresistas, como la “roba cable”, el “mata perro” y el “come pollo.” Ante esta deplorable situación, la política con P mayúscula debe plantear una propuesta seria y viable.
La Alianza Popular; que es la propuesta más seria y con buena experiencia en la gestión pública, nos ofrece un candidato culto y con excelente preparación académica. Me refiero al prestigioso historiador y catedrátrico Daniel Parodi Revoredo; quién es el candidato número 23 de la Alianza Popular.

Como lo escribí en un artículo de fecha 05 de febrero http://www.mayneimpresenta.com/opinion/danielparodi/, vuelvo a sostener la importancia de tener un congresista culto, como representante de Lima Metropolitana para el período 2016-2021. Además de ser historiador, Parodi es catedrático de la PUCP y de la UPC, como autor de varios libros sobre la Guerra con Chile y del diferendo marítimo. Dicho currículo profesional, le permitió que la Cancillería le concediera la “Orden al Mérito al Servicio Diplomático del Perú José Gregorio Paz Soldán.”
A mis amigos, les invoco a una reflexión: Ante esta hora aciaga que el Perú vive por el desgobierno humalista y el desprestigio del Congreso; es vital, que con nuestro voto llevemos a una persona culta y bien preparada académicamente al Congreso.
Les invito a escribir el 23 de la Alianza Popular, con nuestro voto seguro y útil llevemos al historiador Daniel Parodi Revoredo al Congreso de nuestra República.


martes, 5 de abril de 2016

El inefable 05 de abril de 1992.

El inefable 05 de abril de 1992.
Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).
Publicado en May Neim Presenta, con fecha 05-04-16.

El día de hoy, los demócratas recordamos con bastante pesar el autogolpe del 05 de abril de 1992 que perpetro el entonces presidente Alberto Fujimori, en complicidad con los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de su asesor presidencial Vladimiro Montesinos.
El autogolpe fujimorista representó el quiebre del orden constitucional. Alberto Fujimori; el 28 de julio de 1990, juró respetar la Constitución de 1979; lo cual, no lo hizo y lo demostró al dejar de lado dicha Carta Magna. Segundo, instauró una nueva Constitución que le permitía la reelección inmediata, sumado a la Ley de la “Interpretación auténtica” que le facilitó su segunda e ilegal reelección del año 2000.
El inefable autogolpe del 05 de abril de 1992 consolidó un régimen autoritario y corrupto; la mejor prueba de esta realidad, es quiénes fueron las dos cabezas de ese gobierno están presos. Obviamente, nos referimos al ex Pdte. Alberto Fujimori y su tristemente célebre asesor Vladimiro Montesinos.
Hoy el fujimorismo, se presenta como alternativa de gobierno. Es legítimo que tengan la aspiración de volver a ser gobierno. Varios representantes del fujimorismo han dicho que el autogolpe fue un hecho único e irrepetible, pero en política nadie puede creer en palabras bien edulcoradas. El viejo adagio nos dice “las palabras se lo llevan el viento.”
El fujimorismo debe realizar una autocrítica institucional como partido político y pedir perdón a todos los peruanos, por dos razones: Primero, por el inefable autogolpe del 05 de abril de 1992 y; segundo, por toda la corruptela y latrocinio que perpetraron en su decenio autoritario.

Que no se vuelva a repetir la historia, el Perú no necesita un equipo con experiencia en el autoritarismo ni en corruptelas; sino, la experiencia exitosa y democrática en la gestión de políticas públicas. 

lunes, 4 de abril de 2016

De la honestidad para hacer la diferencia a las agendas.

De la honestidad para hacer la diferencia a las agendas.

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).
Publicado por Estado Internacional, con fecha 04-04-16.

Hace 5 años, el actual Presidente salía en spots televisivos con la frase “honestidad para hacer la diferencia.” La mayoría de los peruanos se dejaron convencer por esta frase electorera; sin pensar, que tan cierta podía ser al llegar al gobierno los Humala Heredia.
Existe el viejo adagio “dime de que te jactas y te diré que careces.” Este adagio transmite una sabiduría popular, que lamentablemente se comprobó en el gobierno de los Humala Heredia.


Sólo les haré recordar el ilegal resguardo a Óscar López Meneses, el vil reglaje a los políticos de la oposición digitada en la DINI, el caso de Martín Belaúnde Lossio, pero el caso que demuestra que de honestidad no existió en el presente gobierno son las agendas de señora de Humala.
Las agendas demuestran el financiamiento de la Venezuela chavista para las campañas presidenciales del 2006 y del 2011. Curioso es ver que un partido “nacionalista” haya recibido financiamiento de otro país, fue un “nacionalismo” de etiqueta.
Para nada es casualidad que varias veces aparezca el nombre “Nico” en las agendas, la deducción nos lleva a pensar que el “Nico” a que se refiere era el entonces Canciller venezolano, hoy Presidente Nicolás Maduro.
El chavismo desde su advenimiento del poder en febrero de 1999, estructuró un plan para la dominación política de la mayoría de países de Latinoamérica. Cuando el precio del barril del petróleo superaba los 100 dólares, el chavismo no vaciló con estos mayores recursos en exportar su proyecto político. Recordemos, la manera grosera y prepotente que en la campaña presidencial del 2006 intervino el autócrata Hugo Chávez a favor de Humala y en contra del ex Pdte. Alan García.
En las agendas se demostraría la relación de los Humala Heredia con el sonado caso brasileño de corrupción “Lava Jato” y su relación con la empresa brasileña Odebrecht.
Finalmente, existe dos ex dirigentes humalistas (David Quintana y William Chávez) que reiteradas veces han afirmado que la candidata presidencial Verónika Mendoza escribió en las referidas agendas. Sumado a las versión del ex Pdte. del Congreso Abugattás que afirma que la candidata Mendoza era casi casi la secretaria de la señora de Humala. Eso es obvio, no cualquier señorita de 31 años hubiera sido la cabeza de lista humalista en la región de Cuzco en el 2011. En política, jamás existen las coincidencias.
Al ser aspirantes presidenciales, prometieron  que la honestidad reinaría en su gobierno; lo cual, se demostró que era una falacia del tamaño del Huascarán. El efecto de las agendas ha desbaratado toda credibilidad del gobierno de turno.
Sería injusto creer en los cantos de sirena de la prensa amiga de Palacio de Gobierno, que sólo buscan la impunidad para los Humala Heredia.
Si este 10 de abril, pasará a segunda vuelta las dos “bestias negras” del humalismo. Estoy seguro que desde el 29 de julio del 2016 sabríamos más verdades sobre las agendas como la posible revelación de la cuarta agenda.

Que nuestro voto del 10 de abril signifique el voto castigo hacia los Humala Heredia y de esta manera impedir que tengan impunidad por las agendas; sin duda, de la honestidad para hacer la diferencia hemos pasado a la impunidad de las agendas. 

sábado, 2 de abril de 2016

El voto seguro y útil: Alianza Popular.

El voto seguro y útil: Alianza Popular.
Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).

Publicado en Mundiario con fech 02-04-16

Hace 5 años, la mayoría de peruanos eligieron como Presidente a Ollanta Humala; sin duda, es interesante analizar como la mayoría lo eligió sin tener ninguna experiencia exitosa en la gestión pública. Apostaron por una cara nueva, que no cumplió sus promesas.
¿Se acuerdan de la promesa del gas a doce soles? o ¿Se acuerdan de la frase electorera “honestidad para hacer la diferencia”?.
Hoy es válido recordar, la vista a Rusia del hermano menor del Presidente y de uno de sus congresistas más leales, los turbios negociados de Martín Belaúnde Lossio (íntimo colaborador de la pareja presidencial), el ilegal resguardo de Oscar López Meneses; ni que decir, las agendas de la señora de Humala. La honestidad jamás fue una realidad para los Humala Heredia. Jamás creas en personas que se jactan de “honestos” porque históricamente está demostrado que son los más grandes delincuentes.
En el área de la gestión pública, Humala prometió construir un hospital por provincia. No vemos ni las piedras para la construcción de dichos hospitales. Si los hubiera, reto a cualquier humalista que las señalé por escrito en un artículo.
La conclusión es que el gobierno de los Humala Heredia es el quinquenio perdido desde el retorno a la democracia en noviembre del 2000.
El Perú necesita un voto seguro para recuperar el tiempo perdido. Este voto seguro y útil lo representa la Alianza Popular. ¿Por qué? Nos preguntarán, con toda sinceridad.

Primero, la Alianza Popular representa la convergencia política de los dos partidos históricos que son el Partido Aprista Peruano (PAP) y el Partido Popular Cristiano (PPC) que tienen experiencia exitosa en la gestión pública. El PPC es un partido con buena experiencia en la gestión municipal y parlamentaria; a lo largo de su historia, tuvo y tiene buenos alcaldes. El mejor ejemplo es el Dr. Luis Bedoya Reyes; dos veces Alcalde de Lima, sumado a la participación del PPC en el Parlamento Nacional. Los recordamos en la Asamblea Constituyente de 1978, en el período parlamentario 1980-1985, en el período parlamentario 1985-1990, en el período parlamentario 1990-1992, en el Congreso Constituyente Democrático de 1992, en el período parlamentario 1995-2000, en el período parlamentario 2001-2006, en el período parlamentario 2006-2011 y en el actual período parlamentario.
Miremos al aprismo: Dos veces gobierno en los períodos constitucionales 1985-1990 y 2006-2011, sumemos su participación en el Parlamento Nacional. Congreso de 1931, Congreso de 1945, Congreso de 1963, Asamblea Constituyente de 1978, Congreso de 1980, Congreso de 1985, Congreso de 1990, Congreso de 1995, Congreso del 2000, Congreso del 2001, Congreso del 2006 y en el actual Congreso. Esta experiencia debe ser añadida más las ocasiones que el aprismo ha sido gobierno regional, provincial y distrital.
Segundo, los peruanos no merecemos un “análisis” de ninguna encuesta porque éstas representan la nueva ramificación del poder mediático. Nos merecemos que nos entreguen propuestas serias que reactiven nuestra economía. La única fórmula presidencial que aporta propuestas serias y viables es la Alianza Popular. Recordemos dichas propuestas: La implementación del canon comunal que hará llegar un porcentaje del canon a las mismas comunidades, la construcción del Tren Pacífico que es un proyecto ambicioso que reduciría tiempo en movilizarnos del norte al sur del Perú, la construcción del Túnel Transandino que nos ahorraría tiempo entre Lima y Huancayo, el crecimiento de nuestra economía al 6% como lo hizo Alan García en su anterior quinquenio, volverá la Carrera Pública Magisterial, se implementará el Programa Hambre Cero y Desnutrición Infantil con el cual se debe reducir la pobreza al 10%; entre otras medidas, que presenta el equipo profesional de la Alianza Popular.
Tercero, Alan García; a diferencia de Ollanta Humala, es un líder indiscutido. El Perú en esta hora aciaga, necesita un líder con experiencia democrática y que sepa tomar decisiones políticas. Sumemos la experiencia democrática que otorgará Lourdes Flores como Primera Vice presidenta más la experiencia de los cuadros profesionales del aprismo y del pepecismo. Creo que la Alianza Popular es un equipo humano con sólida experiencia democrática, profesional y sobretodo en la gestión pública. Esta sumatoria de fuerzas políticas tendría la oportunidad de recuperar el tiempo perdido por la negligencia de los Humala Heredia.
A mis compatriotas que aún no han reflexionado sobre su voto del 10 de abril, les recuerdo que la “bestia negra” para los Humala Heredia es Alan García porque es el único político que ha sido hostilizado por todo el aparato gubernamental más la prensa adicta del gobierno de turno. Desde agosto del 2011, existe una aplanadora mediática contra García por parte de esos periodistas que se autodenominan “independientes”, cuando; en verdad, son amigos de los Humala Heredia.
El voto seguro y útil para castigar a los Humala Heredia es la Alianza Popular, no permitamos que la campaña del odio triunfe porque esto no es la historia ni de un hombre, ni de un partido político, es la historia del Perú.
El voto seguro y útil que representa la Alianza Popular tendría la gran oportunidad de recuperar el tiempo perdido y de implementar muchas obras en beneficios de millones de peruanos.



miércoles, 30 de marzo de 2016

El belaúndismo, su nefasta herencia y su candidato presidencial.

El belaúndismo, su nefasta herencia y su candidato presidencial.

Publicado el 30/03/2016 en May Neim Presenta

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).

La política peruana es tan interesante porque todo puede suceder, lamentablemente vivimos un ciclo de anti política iniciado desde el triunfo de Fujimori en el año1990.
Desde la óptica de la Ciencia Política: Los partidos políticos son indispensables para la democracia, pero desde el régimen autoritario fujimorista los partidos han sido vilipendiados como tradicionales.
Acción Popular, el partido político fundado por el arquitecto Fernando Belaúnde, dos veces Presidente del Perú (1963-1968) y (1980-1985), ha sobrevivido en la política luego del segundo belaúndismo. Sus dos gobiernos fueron catastróficos, pero jamás han sido estigmatizados.
La pregunta del millón es: ¿por qué jamás la gran prensa ha estigmatizado a los gobiernos de Belaúnde?La sencilla razón es que la derecha peruana ha pontificado a Belaúnde porque él les devolvió incondicionalmente los medios de comunicación expropiados por la dictadura militar; sin duda, la derecha paga bien a quién le sirve bien (y más si el trabajo es gratuito).
Algunos jóvenes y algunos mayores ven con simpatía la candidatura presidencial de Acción Popular, pero es bueno recordarles a mis mayores y enseñarles a mis contemporáneos la nefasta herencia de los dos gobiernos belaúndistas.
¿Por qué Belaúnde llegó a ser dos veces presidente del Perú?

La historia peruana me enseñó que la figura inmortal de Víctor Raúl Haya de la Torre sólo fue detenida; en su legítima aspiración presidencial, por el antiaprismo.
La elección presidencial de 1962 (que ganó Haya de la Torre) nos demuestra que el aprismo obtuvo el 33% de los votos, seguidos por el 32% que obtuvo Belaúnde, Odría obtuvo el 28%, la Democracia Cristiana (lo caviar para nuestros días), del poco carismático Cornejo Chávez, obtuvo el 3%; Pando, del Frente de Liberación Nacional obtuvo el 2%; Ruiz Eldredge, del Movimiento Social Progresista,obtuvo el 1% y Castillo Colonna obtuvo el 1%. El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (pararrayo antiaprista) dio un golpe de estado e impidió el ascenso al poder de Haya de la Torre.
En la noche de la elección presidencial el mismo Belaúnde se proclamó ganador de las elecciones. Cómo no mencionar que el periodista Humberto Martínez Morosini le colocó una burda banda presidencial a Belaúnde. Además les recuerdo que Belaúnde salió orondo en Panamericana Televisión pidiendo que las Fuerzas Armadas impidan el “fraude” consumado por el presidente Prado a favor de Haya de la Torre.Sumado que la revista Caretas secundó el oportuno pedido de Belaúnde.
La Junta Militar de Gobierno convocó a elecciones para el domingo 9 de junio de 1963. El objetivo era impedir otro triunfo de Haya de la Torre, para lograr este plan, se necesitaba endosar los votos de las candidaturas de izquierda de 1962. Si sumamos el porcentaje de las candidaturas de izquierda determinamos que Pando, Ruiz y Castillo eran el 4% y, si le añadimos la candidatura caviar de la Democracia Cristiana (luego aliada del primer belaúndismo) sumarían 7% de los votos. Fácil aritmética, en 1962 Belaúnde obtuvo el 32% más el voto de las izquierdas y de la democracia cristiana (ese 7%) llegó a ser presidente con el 39%. Las izquierdas votaron por Belaúnde por su fuerte antiaprismo. ¿No hubiese sido más digno para ellos que sus mismos candidatos postulen en 1963? Para nada, porque en su decisión política primó más el antiaprismo. Una muestra más de su histórica doble moral.
Para la elección presidencial de 1980, la lógica de las izquierdas (ceñidas a su clásico antiaprismo) era endosar sus votos hacia Belaúnde porque él era el único candidato que podía impedir el ascenso de su eterna“bestia negra”que es el aprismo. Es fácil de demostrarlo, en la elección para la Asamblea Constituyente de 1978, sumando todas las listas de las izquierdas daban un 33.6% de los votos. El aprismo obtuvo el 35,4% y el PPC obtuvo el 23.8% de los votos.
En la elección presidencial de 1980, todas las candidaturas de izquierda sumaron el 17.4%; sin duda, la diferencia del 33.6% de la elección de 1978 con los resultados de sus candidaturas de 1980 endosaron al voto del belaúndismo. Me atrevería a decir que la diferencia del 44% que obtuvo Belaúnde con el 29% que obtuvo la candidatura aprista fue el voto de las izquierdas que sí o sí tuvieron que endosar al belaúndismo para impedir el ascenso de sus eternos enemigos apristas.
Dejando las razones históricas que posibilitaron el ascenso en dos ocasiones de Belaúnde a la Presidencia del Perú, me volcaré a determinar su nefasta herencia.
El primer belaúndismo (1963-1968) lidió diferentes levantamientos de guerrillas izquierdistas. La vieja frase “son sólo abigeos”no viene de Belaúnde sino de su ministro de Interior Miguel Rotalde, al referirse peyorativamente sobre los guerrilleros.
Me dirán: “El belaúndismo derrotó a las guerrillas”, pero no hubo una previsión de los guerrilleros; a pesar, de que el mismo Luis De la Puente Uceda en un pequeño mitin en la Plaza San Martín del 7 de febrero de 1964 anunció que pronto iniciarían un levantamiento, y sumemos que el diario La Prensa informó continuamente que De la Puente iniciaría un levantamiento. Esta es la primera muestra de la improvisación e impericia del belaúndismo para impedir que se geste un movimiento guerrillero.
Un estadista no se dedica exclusivamente a enfrentar los problemas, los pre evita.
Otro suceso, que el primer belaúndismo no tuvo la decisión política de enfrentar, fue la maxidevaluación del 31 de agosto de 1967, que desató un fuerte proceso inflacionario.
Considero que la muestra final de la pésima toma de decisiones del belaúndismo es el incidente de la pérdida de la página 11 del Acta de Talara (terrible acto de corrupción que nadie pagó en la cárcel), más las previas del golpe militar del 3 de octubre de 1968.
El diario El Comercio dirigido por Luis Miró Quesada La Guerra, publicó el 13 de setiembre de 1968, una nota donde se decía que 36 generales del Ejército habían evaluado el Acta de Talara y que 29 de éstos la habían rechazado.
Me parece increíble que un diario que nos sermonea de democracia, haya sido la caja de resonancia del militarismo y golpismo más absurdo que tuvimos en la historia republicana; esto se debió, al antiaprismo de Luis Miró Quesada. Desde que asumió la dirección de El Comercio, él hizo lo posible para impedir el ascenso del aprismo, asimismo, no vaciló en ser la caja de resonancia de dictaduras militares como la de Benavides (1933-1939) y Odría (1948-1956). Es válido recordar, que en junio de 1969 se iba a dar una nueva elección presidencial, donde todos los pronósticos decían que de lejos Haya de la Torre hubiera ganado. La familia Miró Quesada sí o sí tenía que impedir el ascenso del aprismo; por eso, apostaron por Velasco. Lo risible es que se vuelve a comprobar el adagio “nadie sabe para quién trabaja”, en 1974 Velasco expropió El Comercio a Luis Miró Quesada. Así Velasco le pagó a quién lo apoyó con todo su poder mediático.
No dejaré de mencionar que el senador aprista Luis Alberto Sánchez en sus memorias menciona que su gran amigo, el argentino Gabriel del Mazo, quién fuera líder universitario de la Reforma Universitaria de 1918, le advirtió el 25 de setiembre, que militares de su país sabían que era cuestión de días que se gesté un golpe de Estado en el Perú. Inmediatamente, Sánchez lo comunicó a la dirigencia del Apra. El belaúndismo estaba igualmente informado, pero no hicieron nada para desactivar el golpe de estado del 3 de octubre de 1968.
Fernando Belaúnde que siempre fue un presidente timorato, jamás tomó una decisión para desactivar el eminente golpe de Estado de Velasco. Esa es la muestra de que Belaúnde no era un líder ni estadista político.
El segundo belaúndismo fue más desafortunado que el primero por diversas razones:
En primer lugar, no supieron detener el avance del grupo terrorista Sendero Luminoso. La estrategia sólo era militar, también debió ser, una estrategia política; es decir, no sólo vencer en el combate militar a los terroristas sino también vencerlos en el debate académico y político, añadido a  la implementación de obras públicas en Ayacucho como en las otras regiones andinas atacadas por la banda criminal y asesina de Sendero Luminoso; lo cual, no hizo por dejadez o por miopía de Belaúnde.
Segundo, en el campo económico nos dejaron una inflación anual del 125%, además no se tomó ninguna decisión política para desmantelar el nefasto legado (si así se le puede categorizar) velasquista; es decir, no se cambió en nada la economía proteccionista y estatista legada por la dictadura militar. Hay que añadir que para julio de 1985 la deuda externa era de 14, 000, 000, 000 dólares para la época. Tengo que ser justo en mencionar que la deuda externa dejada por la dictadura militar era de 10, 000, 000, 000 dólares para la época.
Tercero, los graves casos de corrupción (lamentablemente mis mayores los han olvidado y para mis contemporáneos son casos inexistentes). Recordar es volver a vivir:
Tenemos el caso Guvarte, que involucró al entonces ministro de Justicia Enrique Elías Laroza con la constructora española Guvarte que sobrevaluó las obras para la construcción y equipamiento en los penales.
El caso Vollmer, que involucró al entonces Premier Manuel Ulloa al favorecer al conglomerado venezolano Vollmer (él era accionista minoritario) en la adquisición de la Irrigadora Chimbote S.A. Intereses de conflicto, como lo categorizamos el día de hoy.
Otro caso es el Bancoper, que involucró al gobierno belaúndista al intentar rescatar al Banco privado Bancoper. Dicho rescate implicó 30 millones de dólares (para la época) del BCRP.
Adicionalmente tenemos el caso Mantaro-Pachitea, que significó la pérdida de 73 millones de dólares (para la época) por la compra de dos naves de carga inservibles.
Finalmente está para los anales de la historia el caso Villa Coca, que representó que militares como altos funcionarios del segundo belaúndismo estuvieran relacionados con el cártel del narcotraficante Reynaldo Rodríguez López.
Considero que las dos administraciones de Belaúnde y de Acción Popular fueron mediocres, desde la nula toma de decisión contra el golpe de Estado de Velasco en 1968, como en la lucha contra el terrorismo de Sendero Luminoso; además de una pésima política económica y su velo de corrupción tanto en el escándalo de la pérdida de la página 11 como de cinco casos de corruptelas mencionadas en el presente artículo.

Concluyo, que la nota es desaprobatoria en la gestión pública administrada por el belaúndismo y su partido Acción Popular.
Sobre el candidato presidencial de Acción Popular puedo afirmar que es muy fácil estar alejado de la política peruana por un cuarto de siglo. Sencillo es no ejercer posición firme y pública sobre tantos eventos políticos sucedidos en nuestro país desde el nefasto decenio autocrático fujimontesinista hasta la deficitaria administración de los Humala Heredia.
Como partido, Acción Popular no ha gobernado el Perú desde hace31 años; es decir, no tiene un equipo multiprofesional capaz de solucionar la problemática de nuestra sociedad. Añadido que su candidato presidencial no ha ejercido función pública desde que dejó la Cámara de Diputados en 1990.
El Perú necesita un gobierno con un equipo de profesionales con exitosa gestión pública.  No es justo perder otros cinco años con gente sin experiencia o con experiencia deficitaria al mando de nuestro Perú. Ya perdimos 5 años con el humalismo, no perdamos ni un año más.

Estoy totalmente seguro, que mis compatriotas en estos días reflexionarán con paciencia su voto y pensarán que es necesario un voto seguro y útil para detener la mediocridad de la gestión de los Humala Heredia. Creo y siempre creeré en el futuro del Perú. 

lunes, 7 de marzo de 2016

¿Qué méritos tiene el fujimorismo para volver a la Presidencia?

¿Qué méritos tiene el fujimorismo para volver a la Presidencia?

Publicado en Mundiario con fecha 01-03-16

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)
Obviamente, ningún mérito tiene para volver a la Presidencia.
Primero, jamás han realizado una autocrítica institucional (como partido no como personas) sobre el autogolpe de estado del 05 de abril de 1992. Este nefasto golpe fue el inicio de la construcción de un régimen autoritario y corrupto; que si no hubiese sido por la revelación del video Kouri-Montesinos, estoy seguro que seguirían en el poder. Su angurria por el poder era del tamaño del Huascarán.
Segundo, jamás nos ha pedido perdón (como partido no como personas) a los peruanos por todos los delitos cometidos durante sus 10 años de administración. Delitos que han llevado a la cárcel al ex Pdte. Alberto Fujimori como a su principal asesor Vladimiro Montesinos.
Hoy que estamos en elecciones, recordemos que nos dice el fujimorismo.
La vieja tesis fujimorista es: “Keiko es Alberto, ella heredero todo del padre.”
No existe una teoría científica que demuestre que los hijos hereden lo bueno ni lo malo de los padres. Ningún sociólogo ni psicólogo se atrevería a postular una tesis afirmando que un hijo es la copia y calco de sus padres.
Otra vieja tesis fujimorista es: “Alberto fue un Presidente inteligente, pero no sabía que su asesor era una joyita.”
Si alguien es inteligente, lo es para todo. No resiste la menor lógica, que tu eres inteligente para tomar decisiones políticas, pero no para darte cuenta que tu principal asesor era un delincuente. Además, ese régimen era autocrático; por lo tanto, Fujimori como su asesor eran quiénes gobernaban y hasta vivían juntos en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Otra tesis fujimorista que es pontificada por la derecha es: “Fujimori resolvió la economía.”
Las estadísticas oficiales demuestran que en el 2000 (cuando fue vacado Fujimori) la pobreza era del 52% Además, la desaceleración económica era una realidad que ningún economista puede negar.
Abordando sólo a la candidata Fujimori, ella ha sido congresista por un período, no tiene mayor experiencia en la gestión pública. Ni como congresista tuvo grandes proyectos de ley en materia de economía, seguridad, reforma laboral, reforma universitaria y mil etc.  No ha escrito ni un libro sobre la realidad peruana o propuestas esquemáticas para aplicar reformas estatales. No tiene una formación política que le de la visión para ser una Presidenta que recupere el tiempo perdido por el humalismo. 
El Perú no necesita políticos que lleguen a Palacio de Gobierno para aprender a gobernar como si nuestro país fuera una escuelita. El Perú debe recuperar 5 años del desgobierno humalista, esa recuperación se hará con profesionales que tienen experiencia en la gestión pública. El aventurismo político; como país, nos ha costado cinco años. Sería una injusticia perder 10 años, la siguiente generación no lo perdonaría.

Cómo se que este artículo sacará ronchas, sólo escribiré que respondo artículos. No me pidan menos porque escribo en tres páginas webs. 

La encuestacracia peruana.

La encuestacracia peruana.

Publicado en Estado Internacional con fecha 01-03-16

Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)

Desde enero, los medios de comunicación privados nos bombardean con encuestas. Han sabido construir un poder fáctico, al grado que el debate se centra en los pseudos resultados de estas encuestas; por dicha razón, he titulado el presente artículo como la encuestacracia peruana. La encuestacracia es el poder fáctico construido por las encuestas en base a sus resultados.
Los medios; llegan al extremo, de pontificar estas encuestas como la verdad absoluta, como si fuesen los resultados oficiales del 10 de abril.
El juego político de estos medios de comunicación, es vender la idea que haya dos candidatos fijos en la 2da vuelta y que los otros candidatos están estancados y/o no aumentan sus adhesiones con tanta rapidez.
Los peruanos no deben dejarse manipular por los pseudos resultados de las encuestas porque éstas siempre fallan, recordemos nuestra historia reciente en elecciones presidenciales:
En el 2001, decían que la 2da vuelta sería entre Alejandro Toledo y Lourdes Flores. La candidata Flores no paso a la siguiente ronda, sino el candidato García.
En el 2006, decían que la 2da vuelta sería entre Ollanta Humala y Lourdes Flores. . La candidata Flores no paso a la siguiente ronda, sino el candidato García.
En el 2011, los dos favoritos Alejandro Toledo y Luis Castañeda ni pasaron a la 2da vuelta; sino, Ollanta Humala y Keiko Fujimori.
No permitamos que los medios de comunicación privados nos impongan un debate sobre los pseudos resultados de las encuestas. El debate ciudadano debe ser centrado sobre las propuestas de los candidatos presidenciales; en especial, sobre la reactivación de la economía, la lucha contra la inseguridad, la reforma laboral, la reforma educativa, la reforma electoral y entre otros temas que nos interesa a los peruanos.

Los peruanos debemos debatir las propuestas de los candidatos no los pseudos resultados de las encuestas. 

lunes, 22 de febrero de 2016

Haya de la Torre, a propósito de su natalicio

Haya de la Torre, a propósito de su natalicio.



Renatto Bautista Rojas
Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV)

Publicado en Estado Internacional con fecha 22-02-16. 

Un día como hoy, en 1895 nació en la ciudad de Trujillo el político que marcó una etapa importante en la política del siglo XX, Víctor Raúl Haya de la Torre.
Lamentablemente, el antiaprismo desde 1930 ha dicho mucho en contra de Haya de la Torre y de su mayor legado a nuestra democracia que es el Partido Aprista Peruano (PAP). El objetivo del presente artículo es rendir homenaje a un líder político que dio toda su vida para construir la democracia política que hoy todos vivimos.
Es imposible que en un pequeño artículo pueda resumir los hechos más importantes de su vida, pero trataremos en lo posible que sea así.
En el siglo XXI, muchos “políticos”  se lanzan a la palestra alrededor de los 50 años, pero Haya de la Torre desde que estudiaba en San Marcos fue un destacado político al llegar ser Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú (FEP). Esta labor política le permitió fundar las Universidades Populares Manuel González Prada. Dicha experiencia política le permitió sumar a los trabajadores a su ardua labor política.
Desde 1919, el Perú estuvo gobernado por el dictador Augusto Bernardino Leguía. En 1923 el dictador tenía que objetivo consagrar al Perú al Sagrado Corazón de Jesús. La respuesta organizada de la clase estudiantil y obrera se dio el 23 de mayo de 1923. La dictadura asesinó a un estudiante san marquino y a un obrero. El arzobispo de Lima (aliado de Legía) retrocedió en la consagración del Sagrado Corazón de Jesús al Perú.
Haya de la Torre fue preso por la dictadura y deportado a Panamá. Al llegar a México, fundó el 07 de mayo de 1924 la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).
Debemos entender la importancia del APRA como movimiento continental y oriundo de la interpretación de la realidad de nuestros países; en contraposición, al marxismo que responde a una realidad diferente que es la europea.
Considero que el punto de quiebre y el verdadero origen del antiaprismo de las izquierdas peruanas, se dio en el Primer Congreso Antiimperialista de Bruselas el 10 de febrero de 1927. Haya de la Torre sostiene la gran diferencia del APRA como el comunismo que es: La realidad indoamericana (como él la definió) es distinta en su origen y forma a la realidad europea. El comunismo surge como interpretación política y económica de Europa no pensada en Latinoamérica ni África ni Asia.
Conociendo a los dogmáticos que son los comunistas, no puedo imaginar sus caras de rabia y sus pifias ante Haya de la Torre cuando exponía su tesis política.
Volviendo al Perú, en 1930 cae la dictadura de Leguía. Ante el inminente proceso electoral, se funda el 20 de setiembre de 1930 el Partido Aprista Peruano (PAP); es decir, la sección peruana del Apra continental. Nadie puede hablar de la política peruana sin mencionar la importancia del PAP al ser el primer partido político de masas.
Antes del PAP, los partidos existentes (Civil, Demócrata, Constitucional y otros) eran partidos denominados de notables. Con el PAP la política se democratiza porque se incluye a la clase obrera, al agricultor, al estudiante universitario; es decir, se incluye a la gran masa electoral peruana del siglo XX excluido por los partidos de la República Aristocrática.
Las elecciones fueron convocadas el 11 de octubre de 1931. Esta contienda presidencial es importante porque por primera vez aparecen pintas en las calles, la aparición de la simbología aprista (estrella, el término compañero, etc).
El fraude fue quién impero en esta elección. Los sectores conservadores no querían que un joven de 36 años y el primer partido de masas llegaran al poder; por el cual, Sánchez Cerro fue proclamado Presidente del Perú.
El enfrentamiento entre el gobierno y el aprismo fue fuerte. Los diputados apristas fueron separados del Congreso, Haya de la Torre fue preso en 1932. Toda esta persecución aprista originó a la denominada Revolución de Trujillo el 07 de julio de 1932. Dicho levantamiento originó el veto del militarismo a un posible gobierno aprista.
Increíble que en pleno siglo XX; donde la democracia liberal era aceptada por los países de Europa Occidental y los Estados Unidos, los militares (sin ser políticos netamente) se atreverían a decir quién no sería Presidente. Los electores somos los únicos que determinamos quién es Presidente del Perú.
Con la muerte de Sánchez Cerro, asume la presidencia el general Benavides. La persecución contra el aprismo comenzó en 1934. Muchos apristas dieron su vida para que el Perú sea un país democrático y donde el voto sea universal (recordemos que en esas épocas no sufragaban las mujeres ni los analfabetos).
De seguro para mi generación es incomprensible que todos los militantes de un partido político sean perseguidos y encarcelados, pero así era nuestro Perú atrasado en materia política. Increíble, pero cierto. Siempre debemos detenernos para analizar esta parte de la historia peruana, una etapa triste por el nulo espíritu democrático y la alta intolerancia política.
El general Benavides convocó a elecciones presidenciales el 11 de octubre de 1936, el ganador fue el ganador Luis Antonio Eguiguren. Él gana la elección con la adhesión aprista; por lo tanto, el Congreso anula la elección y Benavides seguiría en el poder hasta 1939. Luego de Benavides, Manuel Prado (representante de lo oligarquía) gobernó desde 1939 hasta 1945 continuando con la implacable persecución hacia el aprismo.
Para las elecciones de 1945, las principales fuerzas políticas (entre ellas el aprismo) y personalidades académicas fundan el Frente Democrático Nacional; por el cual, José Luis Bustamante fue electo Presidente. Dicha alianza tuvo la finalidad la reconciliación entre peruanos, desde 1931 hasta 1945 todos los gobernantes se ensañaron en una persecución hacia el aprismo. El gobierno de Bustamante devolvió las libertades política, pero las divergencias entre el aprismo y sus aliados (fuerzas minoritarias) generaron inestabilidad política. Dicha situación facilitó un golpe de estado dirigido por el general Odría en octubre de 1948. La persecución hacia el aprismo se reinició con una crueldad antes no vista. Haya de la Torre tuvo que asilarse en la embajada de Colombia hasta 1954 que le permitieron el otorgamiento del salvoconducto. La gran prensa (aliada a la dictadura militar) dedicaba todos los días titulares contra el aprismo. Increíble, estos áulicos callaron ante el golpe de estado de 1948, pero seguir al juego de la dictadura militar si estaban en primera fila. Ese era el juego político de la dictadura militar y de los grupos mediáticos.
Fueron convocadas las elecciones presidenciales para el 17 de junio de 1956. Como el aprismo estaba en clandestinidad (obra de la dictadura militar), Haya de la Torre no podía ser candidato. Manuel Prado postuló para un segundo período constitucional. El aprismo decidió apoyar a Prado porque él fue el único candidato que se comprometió a dar libertad a todos los presos políticos y cesar la persecución hacia el aprismo.
El candidato que quedó en segundo lugar fue Fernando Belaúnde, él jamás dijo ni escribió una palabra a favor de los presos políticos (apristas). Esta es la primera muestra del espíritu anti democrático del Belaúnde Terry, el segundo fue en las elecciones presidenciales de 1962.
El Presidente Prado – luego de juramentar- firmo la Ley Nº 12654 que dispuso la libertad inmediata para todos los presos políticos, como la amnistía e indulto político a todos los perseguidos por la dictadura militar.
Las izquierdas siempre critican el pacto entre Prado y Haya de la Torre (la Convivencia) porque ellos viven en base al odio. Primero, el aprismo y su líder fundador sufrieron 22 años de persecución, cárcel y clandestinidad (1931 al 1945 y de 1948 a 1956). Muchos apristas murieron desde los fusilamientos en Chan Chan hasta en la cruel dictadura de Odría. Haya de la Torre entendió que más apristas no deberían seguir muriendo. Segundo, porque gobernar un país no puede ser entendido en base a la animadversión. Es cierto que Prado fue enemigo del aprismo en su primera administración, pero gobernar implica superar esos sentimientos de rivalidad política. Prado y Haya de la Torre entendieron una verdadera política de reconciliación; lo cual, era necesario no por el aprismo o el pradismo sino por el Perú. Recordemos que para gobernar deben primar el Perú sobre cualquier otra cosa. Tercero, Prado (siendo miembro de la oligarquía) entendió que la principal fuerza política no podía estar fuera del escenario político y que la democracia implica la participación de todas las fuerzas políticas.
Recordemos que Haya de la Torre legó esta gran frase: “Mortal no hagas de tu odio inmortal.”
El Presidente Prado convocó a elecciones el 10 de junio de 1962. Voy a detenerme en este proceso electoral.
Los candidatos fueron Víctor Raúl Haya de la Torre del PAP, Fernando Belaúnde de Acción Popular, Manuel Odría de la Unión Nacional Odriísta, Héctor Cornejo de la Democracia Cristiana, César Pando del Frente de Liberación Nacional (izquierda), Alberto Ruiz del Movimiento Social Progresista (izquierda) y Luciano Castillo del Partido Socialista (izquierda). Los resultados fueron los siguientes: PAP 33%, AP 32%, UNO 28%, DC  3%, FLN 2%, MSP 1% y PS 1%
El segundo hecho que demuestra el espíritu antidemocrático de Belaúnde fue que él se proclamó el día de las elecciones Presidente de la República. Cuando el JNE comenzaba a dar los primeros informes, Belaúnde gritaba fraude y pedía que el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas interviniera.  Lamentablemente, las Fuerzas Armadas derrocaron al Pdte. Prado y anularon las elecciones.
 La Junta de Gobierno Militar convoco a elecciones el 09 de junio de 1963, el ganador fue Belaúnde Terry no Haya de la Torre por dos sencillas razones: Primero, porque los cuatros candidatos izquierdistas no postularon y endosaron su voto para Acción Popular. Segundo, porque Acción Popular jugo al denominado voto útil; en contra, de un posible triunfo aprista que significaría otro golpe militar.
Belaúnde; un presidente indeciso, sufrió la inacción de sus propios errores (entre ellas el escándalo de la pérdida de la página 11). Además, en 1969 se iban a realizar las elecciones presidenciales que el ganador de lejos hubiera sido Víctor Raúl Haya de la Torre; en dicha coyuntura, vino otro golpe de estado que perpetuo una dictadura militar desde 1968 hasta 1980.
Para Haya de la Torre se inició otro largo proceso de ostracismo político, lo cual, no mitigo su activismo político. Tras el desgaste de la dictadura militar, el general Morales Bermúdez convoco a elecciones para una Asamblea Constituyente. Dichas elecciones fueron convocadas el 18 de junio de 1978. Lo novedoso de dicha elección fue la introducción del voto preferencial. El gran ganador fue Víctor Raúl Haya de la Torre y el aprismo. Él obtuvo la votación preferencial más alta con más de un millón de votos. Al aprismo fueron adjudicados 37 escaños de 100 como total.
Los distintos grupos de izquierda – que no querían lidiar con Haya de la Torre como Presidente de la Asamblea – le dijeron a Luis Bedoya Reyes (fundador del PPC) que votarían por él para Presidente. Bedoya les dijo un rotundo no.
El aprismo (37 asambleístas) construyo un entendimiento político con el PPC (25 asambleístas) más el pradismo (2 asambleístas) y el odriísmo (2 asambleístas). De esta manera 66 asambleístas (de un total de 100) votaron para que Haya de la Torre sea Presidente de dicha Asamblea. El único cargo público que obtuvo Haya de la Torre fue la Presidencia de la Asamblea Constituyente 1978-1979.
El 12 de julio de 1979 Haya de la Torre firma la Constitución. Dicho acto otorgo la legitimidad necesaria para esta Carta Magna.
El 02 de agosto de 1979 es el día que Víctor Raúl Haya de la Torre pasa a la inmortalidad de la historia peruana.
El mayor triunfo personal de Haya de la Torre es que desde 1923 (tenía 28 años) hasta su deceso (84 años) logro tener 56 años de vigencia en la política peruana. No existe ningún político peruano (vivo o muerto) que haya tenido tanta vigencia política y electoral. La única persona que se le impidió ser Presidente del Perú fue Haya de la Torre, dicho hecho nadie lo puede negar. Haya de la Torre fue candidato presidencial en 1931, 1962 y 1963. Se le impidió presentarse a las elecciones de 1936 (anuladas), 1939, 1945 y 1956.
Desde mi punto de vista, el mayor legado de Víctor Raúl Haya de la Torre fue la construcción del primer partido de masas que es el Partido Aprista Peruano. El PAP es el primer partido político en superar al deceso de su líder fundador, además ha sido gobierno en dos periodos (1985-1990) y (2006-2011).
No terminaré el presente artículo sin mencionar la interesante publicación de libros de Haya de la Torre: Tenemos el Antiimperialismo y el APRA (1936) obra primigenia del aprismo, La Defensa Continental (1942) libro donde convoca a un interamericanismo democrático sin imperio en contra a la amenaza del Eje nazi-fascista. Además, en dicho menciona que no se debe quitar riqueza a quién no la tiene, sino crear riqueza. Otro gran libro es Espacio Tiempo-histórico (1948) donde esquematiza la filosofía aprista y manifiesta claramente las diferencias con el marxismo; en base, a la interpretación de la realidad de nuestro continente. También tenemos el libro Treinta años de aprismo (1956) que es un resumen del evolucionar del aprismo en sus primeros treinta años de vida política.

Muchos artículos se han escrito y se escribirán sobre Víctor Raúl Haya de la Torre. No pretendo que sea el mejor, pero si pretendo que el presente sea un homenaje por la conmemoración de su natalicio. Víctor Raúl Haya de la Torre es el inmortal de la política peruana del siglo XX.