domingo, 19 de julio de 2026

108 de la ejecución de los Románov

 

Renatto Bautista Rojas Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 19-07-2026 


El 17 de julio de 1918 en Ekaterimburgo, por órdenes del Soviet Regional de los Urales y de la alta jerarquía de los bolcheviques en Moscú, me atrevo afirmar que esta barbaridad sucedió con la aprobación del dictador Lenin, fueron ejecutados el último zar Nicolás II, su esposa la zarina Alejandra, y sus hijas, las grandes duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia, el zarevich Alekséi, más el médico de la corte imperial Eugenio Botkin, la doméstica imperial Anna Demídova, el ayudante del zar Alekséi Trupp y el cocinero imperial Iván Jaritónov. Indudablemente, este bárbaro crimen demuestra la perversidad de la izquierda más radical, llamada en esa época bolcheviques, hoy llamados comunistas, quienes para impedir que el ejército blanco, cercano a la ciudad Ekaterimburgo, rescatasen a la familia imperial, decidieron cometer tal magnicidio, que fue el inicio de los 110 millones de seres humanos vil asesinados por el comunismo, y sus denominaciones más cercanas, desde el inicio de la revolución bolchevique hasta nuestros días. La mayor orgía de sangre es la de los110 millones de seres humanos asesinados por no rendirse al comunismo, pero -para ellos que importa-, sí lo fundamental es establecer el “paraíso terrenal” basado en la revancha que ellos siempre representan, además para ellos, los 110 millones de seres humanos asesinados por los comunistas, en todo el mundo, son las víctimas necesarias en nombre del proletariado y de los más pobres para crear un “orden” donde no haya injusticia social ni pobres. Obviamente, ni en la rusa soviética ni en la China de Mao, ni en la Cuba de los hermanos Castro se ha podido establecer una panacea terrenal, todo lo contrario, se estableció un reinado de la perversidad y del terror.

Permítanme, a todos recordarles los siguiente: Los restos humanos de la familia imperial y de sus empleados fueron llevados al bosque Koptyakí, donde fueron desnudados, mutilados con granadas, desfigurados con ácido para acabar siendo quemados. Esto representa la maldad del comunismo que nunca debe ser olvidada y que recuerde, hasta el día de hoy, no hay ningún comunista, en ninguna parte del planeta, que ha pedido perdón por tremenda barbaridad es decir ellos claramente nos dicen que pretenden emular la perversidad de sus referentes, si llegaran a tener el poder absoluto como lo tuvieron en la Rusia soviética. ¡Ya estamos advertidos! ¡No matar! Es el quinto mandamiento dado por Dios a Moisés en el monte Sinaí.

 

 

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