domingo, 25 de enero de 2026

La Ley de Paridad no tiene sentido

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 26-01-2026

 

Respeto y quiero a todas las mujeres por el enorme aporte histórico que dan a Occidente, pero consideramos en buena medida los prejuicios de la Ley N° 32058, de fecha de 13 de junio del 2024 promulgada por insistencia por el Parlamento peruano, que modifica la Ley N° 26859, Ley Orgánica de Elecciones, y la Ley N° 28094, Ley de Organizaciones Políticas, a fin de establecer medidas para la optimización del proceso electoral nos dice lo siguiente:

 

“Artículo 104.- Los candidatos a la Presidencia y Vicepresidencias de la República, sean de un Partido o Alianza, solicitan su inscripción en una sola y misma fórmula, la cual debe incluir, por lo menos, a una mujer o a un hombre en su conformación.”

 

Consideramos que este artículo está mal porque el sexo no determina las capacidades profesionales ni la background en la gestión pública, menos tu vocación democrática para integrar una plancha presidencial al servicio del pueblo peruano. Indudablemente estas leyes representan un triunfo, espero temporal, de la ideología de género porque una plancha presidencial exitosa no se define para nada respecto al tema del sexo de sus tres integrantes, sino de las características que he escrito en líneas arriba, sumado a una vocación de servicio que debe ser innegable para tirios y troyanos.

 

Luego tenemos el artículo 116 que nos dice lo siguiente:

 

“1. Postulación en elecciones internas o primarias En las elecciones internas o elecciones primarias, los candidatos postulan de forma individual o por listas, a elección de la organización política, conforme a su estatuto y reglamento electoral. El conjunto de candidatos está integrado por el cincuenta por ciento (50%) de mujeres o de hombres, ubicados intercaladamente de la siguiente forma: una mujer un hombre o un hombre una mujer.

2. Lista resultante de las elecciones internas o primarias La lista resultante de las elecciones internas o elecciones primarias se ordena según el resultado de la votación y respetando el cincuenta por ciento (50%) de mujeres o de hombres. Los candidatos que obtengan la mayor votación ocupan los primeros lugares, pero una vez cubierta la cantidad máxima de candidatos de un mismo sexo se continúa con el candidato del sexo opuesto que se requiera para cumplir con la cuota mínima. La lista final se ordena intercaladamente de la siguiente forma: una mujer, un hombre o un hombre, una mujer. Los candidatos que por cualquier motivo no puedan integrar la lista final, deben ser reemplazados por otro candidato del mismo sexo, para que se asegure la paridad y alternancia.”

 

Este concepto de paridad y alternancia se aplica a los dos cámaras reinstauradas como al Parlamento Andino, en las elecciones del 12 de abril del 2026, también se aplicará en la conformación de candidaturas para regidores y consejos regionales en las elecciones municipales y regionales del 4 de octubre del 2026.

El caso más clamoroso sobre el sin sentido de la denominada ley de alternancia y paridad lo vemos en las elecciones internas del Partido Aprista Peruano (PAP) donde candidatas mujeres, van en puestos preferenciales más altos que candidatos varones, solo por el hecho de ser mujeres biológicamente a pesar que en las internas tuvieron menos votos que los candidatos varones. Por ejemplo, sin decir apellidos, es increíble que una candidata a diputada obtuvo menos de 60 votos en las internas apristas, pero va un número arriba que un candidato varón a pesar que él sacó más de 140 votos.

 

A modo de conclusión, los peruanos con sentido común esperamos que el Parlamento (2026-2031) tenga la lucidez y el sentido común para derogar la denominada ley de paridad y alternancia porque la democracia interna de los partidos políticos, para las elecciones generales o regionales o municipales, las deben definir sus militantes, no leyes absurdas en base a una discriminación positiva. Jamás Margaret Thatcher necesitó una ley de paridad para ser la lideresa del Partido Conservador ni ser primer ministro en Reino Unido (1979-1990).

lunes, 19 de enero de 2026

CPOL: Consejo Nacional sin dirección ni rumbo

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 19-01-2026


En julio de 2025, los Licenciados en Ciencia Política y Politólogos (la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo al entregar los diplomas de la Licenciatura en Ciencia Política sale con tal denominación oficial) en del Perú participamos en las elecciones para elegir al Consejo Nacional del Colegio Profesional de Politólogos del Perú (CPOL). Dicho proceso fue supervisado por la ONPE y dio como ganadora a una lista encabezada por un colega de la PUCP. Más allá de legítimas diferencias académicas o universitarias-como la ausencia de representantes titulares de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, que sí fueron incorporados en nuestra propuesta desde Concertación Politológica- todos reconocimos el resultado electoral. Lo hicimos por una razón elemental: Respeto a la institucionalidad de nuestra carrera profesional.

Tras ello, el Comité Electoral Transitorio procedió a juramentar al Consejo Nacional electo mediante una ceremonia virtual, abierta e inclusiva, a la que fueron invitados politólogos de todo el territorio nacional. Desde ese momento, el Consejo en mención quedó plenamente legitimado y legalizado, tanto en términos jurídicos como gremiales; no hay ambigüedad posible al respecto.

Posteriormente, el Consejo Nacional convocó a elecciones para los Consejos Departamentales en las Filiales Departamentales de Apurímac, Arequipa, La Libertad, Lambayeque y Lima, programadas para noviembre de 2025.

En este punto es indispensable ser precisos: El Estatuto del CPOL no establece en ningún artículo que, en aquellas Filiales Departamentales con más de 100 agremiados, las listas deban conformarse bajo un criterio obligatorio de paridad por sexo. El problema fue, precisamente, que el reglamento electoral aprobado por el Comité Electoral cayó en una extralimitación funcional descarada cuando se introdujo dicha exigencia superponiéndose indebidamente al Estatuto, que es la norma de mayor jerarquía dentro de la institución; cualquier estudiante de Derecho o de Ciencia Política sabe que ningún reglamento puede crear obligaciones que el Estatuto no contempla es decir un reglamento no es superior en jerarquía legal a un Estatuto.

Aun así-y este punto es clave- en una verdadera gesta de institucionalidad y respeto por la comunidad politológica, se decidió concurrir al proceso electoral Departamental en Lima, donde postularon dos listas. No hubo boicot, no hubo impugnación oportunista, no hubo sabotaje: Hubo responsabilidad institucional.

 

 

Entonces, la pregunta es inevitable: ¿Por qué el Consejo Nacional no tiene dirección ni rumbo?

La inquietud se profundiza cuando observamos un hecho difícil de justificar: La realización de una segunda juramentación, esta vez presencial, el 8 de diciembre de 2025, Día del Politólogo en el Perú. Cabe formular la pregunta de manera directa y sin rodeos: ¿Por qué una segunda juramentación si ya existía una primera juramentación virtual lícita, pública y de alcance nacional?

¿Acaso el reconocimiento otorgado por los politólogos del país no fue suficiente? ¿Era necesario buscar un nuevo aval, esta vez de personas que no han estudiado Ciencia Política, no cuentan con el título profesional y no forman parte del Colegio, pero que asistieron a dicha ceremonia? La pregunta no es menor, porque interpela directamente el concepto mismo de legitimidad gremial.

Ese mismo día se desarrolló un foro académico nacional, del cual se esperaba una verdadera expresión del carácter nacional y descentralizado del CPOL, tal como lo establece su propio Estatuto. Se esperaba la participación de politólogos egresados de los distintos Departamentos del país, así como de aquellos que estudiaron Ciencia Política, como carrera de pregrado, en el extranjero. Sin embargo, la realidad no fue de esa manera, Además, dos miembros del Consejo Nacional, ambas de universidades públicas, fueron colocadas para cumplir funciones de moderación y palabras de cierre, respectivamente. Para un Colegio Profesional que se define como nacional y descentralizado, el mensaje fue, por decir lo menos, decepcionante.

Conviene entonces recordar lo que señala el propio Estatuto. En su artículo 2, Naturaleza Jurídica, segundo párrafo, se establece con claridad que el CPOL tiene carácter nacional y se estructura de manera descentralizada en Filiales Departamentales. Más aún, el artículo 24, segundo párrafo, precisa que cada Consejo Departamental, por su naturaleza descentralizada, debe registrarse en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP) y contar con su Registro Único de Contribuyentes (RUC), lo que le permite gestionar sus obligaciones tributarias y formalizar su actividad económica de manera independiente.

Esto no es un detalle administrativo. Significa que los Consejos Departamentales cuentan con un amplio margen de maniobra y que solo dependen del Consejo Nacional en lo estrictamente referido a la colegiatura, precisamente por tratarse de un Colegio Profesional de alcance nacional. Pretender lo contrario no solo es un error: Es una interpretación centralista, estatutariamente insostenible y convenientemente guiada.

 

Y mientras todo esto ocurre, hay un hecho que ya resulta escandaloso por donde se le mire: Han pasado más de seis meses sin que se otorgue un solo número de colegiatura. En cualquier Colegio Profesional del país, esta situación sería inaceptable. Aquí, sin embargo, parece haberse normalizado. ¿Con qué autoridad se habla de institucionalidad cuando se incumple la función más elemental del Colegio?

En este escenario, los Consejos Departamentales han actuado dentro de los márgenes que el propio Estatuto les reconoce, manteniendo una conducta institucional y permaneciendo a la espera de definiciones claras por parte del Consejo Nacional. Lo que se observa, en cambio, es una conducción central que gana tiempo mediante decisiones tardías o ambiguas, generando incertidumbre en las instancias descentralizadas.

La centralidad del problema, sin embargo, no está en las Filiales ni en sus representantes, sino en los agremiados, que continúan esperando respuestas concretas. Los agremiados-que apostaron de buena fe por esta opción- tienen hoy pleno derecho a exigir resultados.

Porque cuando un Consejo Nacional no conduce, no decide y no responde, la incompetencia deja de ser una dificultad interna y se transforma en un problema institucional. Y allí donde no hay conducción general, difícilmente puede haber dirección o rumbo.

A modo de conclusión, podemos manifestar que este Consejo Nacional no está haciendo mucho por la comunidad politológica en el Perú (incluyendo los alumnos de nuestra carrera profesional) lo cual es una inmensa lástima para los agremiados que siempre apoyamos la creación del CPOL a través de artículos y entrevistas televisadas. Indudablemente, hay un Consejo Nacional sin dirección ni rumbo, que debe rectificar por los agremiados.  

 

 

domingo, 11 de enero de 2026

La soberanía nacional no es escudo de los dictadores

 Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 12-01-2025

 

“Para que el mal gané, basta que los buenos no hagan nada”, es una frase histórica del filósofo irlandés Edmundo Burke (1729-1797) que calza con la actual realidad de la Venezuela chavista. Como todo el planeta sabe, el sábado 3 de enero del 2026, las Fuerzas Armadas estadounidenses en una acción militar rápida detuvieron al dictador Nicolás Maduro, acusado de encabezar el denominado Cartel de los Soles, organización declarada terrorista por la administración Trump. La decisión de detener al dictador Maduro me parece bien porque al mal se le debe combatir, no existe frontera ni soberanía que lo impida. Desde aquella madrugada, vemos que los defensores del chavismo invocan la defensa de la soberanía, pero se equivocan rotundamente: Primero, la soberanía jamás ha sido escudo de ninguna dictadura, bajo esa falacia, los Estados Unidos, Reino Unido y la Rusia soviética no hubieran entrado en guerra con la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial, claro dichos países eran soberanos, pero el concepto jurídico de la soberanía no le daba ningún derecho absoluto a Hitler ni Mussolini ni al emperador Hirohito de mandar a prisión y/o asesinar a todo discrepante político de sus respectivos reinados de terror. Sinceramente, cuando leí a los comunistas, liberales de escritorio y postmodernistas invocando la soberanía como defensa del dictador Maduro me dio risa porque demuestran ser aliados de la dictadura chavista y/o desconocer la historia universal. Ante esta falacia también escribo lo siguiente: Si no fuera por Estados Unidos en dos guerras mundiales, hoy Alemania gobernaría todo el planeta y nosotros, los indoamericanos o iberoamericanos, no estaríamos vivos por no ser de la “raza aria”, como decía el dictador nazi. Quiero ser tajante en un punto, jamás la soberanía fue impedimento constitucional para que los presidentes estadounidenses Wilson ni Roosevelt atacarán militarmente a la Alemania Nazi ni a sus dos aliados, Italia y Japón.  Segundo, legalmente desde la óptica estadounidense del Departamento de Justicia desde el 24 de noviembre del 2025, el dictador depuesto era el líder de una organización terrorista internacional por lo que su captura por lo que Estados Unidos no podía darse el lujo de tener a un criminal y enemigo en el mando de un país sudamericano.

A modo de conclusión, manifestamos que es un error de la administración Trump en permitir que la vicepresidente del dictador depuesto, Delcy Rodríguez se haya convertido en la presidente encargado porque ella, como su hermano Jorge, son hijos del terrorista Jorge Antonio Rodríguez, quien secuestró a un empresario petrolero estadounidense y murió en cárcel por el delito cometido, lo cual la ultraizquierda venezolana lo ha usado para convertirlo en un mártir a este terrorista por esa razón los hermanos Rodríguez son más radicales ideológicamente en la izquierda marxista (socialismo) que el dictador depuesto Maduro, sumado que siguen en libertad dos figuras emblemáticas como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino es decir la dictadura chavista sigue, pero sin Maduro en el Palacio de Miraflores, guardando las diferencias del caso, es como dejar a Himmler o Goebbels en el poder en la Alemania Nazi, tras el suicidio de Hitler. Lo que también creemos es que si Rodríguez se comporta mal es decir no hace rectificaciones al régimen chavista, ella y sus aliados acabarían igual que Maduro, tal como ya espetó Trump.  

Por lo que es válido manifestar que la única transición legítima es la que debe encabezar Edmundo González, como presidente electo de Venezuela, y como vicepresidente, la ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.  

lunes, 5 de enero de 2026

¿Quiénes son los derrotados ante el triunfo de Kast?

 

Renatto Bautista Rojas

Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Gestión de Políticas Públicas, Licenciado en Ciencia Política y catedrático nombrado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNFV


Publicado en El Montonero, con fecha 05-01-2026


El domingo 14 de diciembre se realizaron la segunda vuelta presidencial donde el candidato conservador José Antonio Kast ganó con el 58.16% de los votos válidamente emitidos (7’254,850 votos) mientras que la candidata del actual oficialismo, la comunista Jara obtuvo un magro 41.84% (5’218,444 votos). Kast sacó más del doble de votos que obtuvo en la primera vuelta mientras que Jara obtuvo un poco más de 600,000 votos más de los que obtuvo Boric al ganar la segunda vuelta de hace 4 años, pero la pregunta del millón es quienes son los derrotados políticos en Chile: Comencemos por el propio Chile, el primer derrotado es el actual mandatario Gabriel Boric que representó un gran pasivo político para Jara, otro derrotado chileno es el Partido Comunista que jamás ha condenado con contundencia las perversidades de las dictaduras de Diaz Canel, Maduro y Ortega. Evidentemente, el PCCh jamás deslindaría con esas dictaduras porque son sus aliados y primos ideológicos, volviendo con políticos chilenos, otra derrotada es la dos veces presidente chilena Michelle Bachelet como todo el espectro del centro izquierda hacia la izquierda más radical que no pudieron reinventar políticamente a la derrotada Jara.

En nuestro continente los derrotados son sin dudas algunas: La sentenciada Kirchner de Argentina, el actual presidente brasileño Lula Da Silva, su partido político, el PT, como su internacional bolchevique americana llamada Foro de Sao Paulo, al igual que su mutación contemporánea llamada Grupo de Puebla, el actual mandatario uruguayo Orsi, el ex dictador boliviano Evo Morales, en el Perú toda la ultra izquierda es la gran derrotada desde Cerrón hasta el sentenciado, por sedición, Pedro Castillo, en el Ecuador el derrotado es el prófugo y ex presidente Rafael Correa, otro derrotado es el actual mandatario colombiano Gustavo Petro, como su colega mexicana Claudia Sheinbaum y su partido MORENA, pero el trío de perdedores en nuestro continente son los tres dictadores Miguel Diaz Canel de Cuba, Nicolas Maduro de Venezuela y los Ortega Murillo en Nicaragua, pero si damos un salto del Pacífico al Atlántico otros derrotados son: En España, los partidos que “gobiernan”, el PSOE de Pedro Sánchez, Sumar de Yolanda Diaz y Podemos de Iglesias-Montero, como todos los “progres” o “wokes” europeos agrupados en torno al “Open Society” del filántropo bolchevique, George Soros, el comunismo y la socialdemocracia europea no pudieron salvarla a Jara de la catástrofe electoral.

A modo de conclusión, toda la izquierda radical del mundo es la gran derrotada en Chile, desde el Foro de Sao Paulo hasta Soros, pero saben que amigos lectores, Kast nos da una enorme lección de resiliencia política, soporto todos los males, pero Dios y la historia ponen todo en su lugar.